KITCHEN . CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

 

Comisión de Investigación relativa a la utilización ilegal de efectivos, medios y recursos del Ministerio del Interior, con la finalidad de favorecer intereses políticos del PP y de anular pruebas inculpatorias para este partido en casos de corrupción, durante los mandatos de Gobierno del Partido Popular

 

 

KITCHEN. COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN
 

LAS NOTICIAS. 29.11.21

 

 

COSIDÓ SE AFERRA A LA IGNORANCIA PARA DESMARCARSE DE LA TRAMA KITCHEN

 

LA TRAMA KITCHEN PUSO A ESPIAR A LUIS BÁRCENAS A "UNOS 20 AGENTES" DE LA LUCHA CONTRA EL YIHADISMO

 

LA COMISIÓN 'KITCHEN' CITA A COSPEDAL Y FERNÁNDEZ DÍAZ EL 2 DE DICIEMBRE

 

UN MANDO POLICIAL RELATA EL EMPEÑO DE LA CÚPULA DE INTERIOR DEL PP CONTRA EL INDEPENDENTISMO CATALÁN

 

EL COMISARIO GARCÍA CASTAÑO CALLA EN LA COMISIÓN 'KITCHEN', INMERSO EN SU JUICIO POR EL CASO VILLAREJO

 

VILLAREJO ASEGURA QUE SE VIO CON RAJOY ADEMÁS DE INTERCAMBIARSE MENSAJES CON ÉL

 

VILLAREJO ASEGURA EN EL CONGRESO QUE SE ENCONTRÓ CON RAJOY EN LA SEDE DEL PP PARA CERCIORARSE DE QUE “ESTABA DETRÁS” DE LA KITCHEN

LA COMISIÓN KITCHEN CITARÁ EN EL CONGRESO AL EQUIPO DE RAJOY Y AL CONSEJERO MADRILEÑO ENRIQUE LÓPEZ, PERO NO A CASADO

 

RAJOY, COSPEDAL, FERNÁNDEZ DÍAZ Y, DE NUEVO, VILLAREJO COMPARECERÁN EN LA COMISIÓN KITCHEN

 

LA COMISIÓN SOBRE LA KITCHEN LLAMARÁ AL NEGOCIADOR DEL PP PARA RENOVAR EL CGPJ EN PLENO BLOQUEO

 

LA COMISIÓN 'KITCHEN' RETOMA LAS COMPARECENCIAS CON EL REGRESO DE VILLAREJO EL 20 DE OCTUBRE

 

LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE KITCHEN CITA A ENRIQUE LÓPEZ, PERO DEJA FUERA A CASADO

 

FRANCISCO MARTÍNEZ, EX ‘NÚMERO DOS’ DE INTERIOR: “EL MINISTRO ME DIJO QUE PIDIERA AL CNI INFORMACIÓN SOBRE BÁRCENAS”

 

EL PSOE DESCARTA CITAR A CASADO EN LA COMISIÓN KITCHEN Y PIDE QUE COMPAREZCA ENRIQUE LÓPEZ

 

PODEMOS Y ERC PRESIONAN AL PSOE PARA CITAR A CASADO POR KITCHEN

 

LA COMISIÓN KITCHEN PONE EL FOCO AHORA EN RAJOY, CASADO Y SUS EQUIPOS

 

EL PSOE REACTIVARÁ LA COMISIÓN KITCHEN EN CONGRESO CON NUEVAS COMPARECENCIAS

 

PODEMOS PROMETE COMPLETAR LA INVESTIGACIÓN SOBRE LA OPERACIÓN KITCHEN EN EL CONGRESO

 

EL PLENO DEL CONGRESO PRORROGA HASTA FINAL DE AÑO LA INVESTIGACIÓN SOBRE LA 'KITCHEN', CON EL RECHAZO DEL PP

 

EL PP PIDE QUE COSPEDAL NO COMPAREZCA EN LA 'COMISIÓN KITCHEN' DEL CONGRESO POR RESPETO A SU “INTIMIDAD Y HONOR”

 

EL PSOE NO DESCARTA CITAR A SÁENZ DE SANTAMARÍA EN LA COMISIÓN QUE INVESTIGA LA 'KITCHEN'

 

EL SUMARIO SECRETO DE LA 'OPERACIÓN KITCHEN' IMPLICA A SORAYA SÁENZ DE SANTAMARÍA

 

EL PSOE Y SUS SOCIOS PLANEAN LLEVAR LA COMISIÓN KITCHEN HASTA LA ETAPA DE PABLO CASADO

 

VOX REABRE LA GUERRA CON EL PP Y PIDE LA COMPARECENCIA DE SORAYA SÁENZ DE SANTAMARÍA POR 'KITCHEN'

 

EL CONGRESO ESTUDIA PRORROGAR SEIS MESES MÁS SU INVESTIGACIÓN DEL ‘CASO KITCHEN’

 

EL CONGRESO SUSPENDE LA DECLARACIÓN DE COSPEDAL EN LA COMISIÓN DE LA 'KITCHEN' TRAS SU IMPUTACIÓN EN ESA MISMA CAUSA

 

COSIDÓ: "NO TENÍA CONOCIMIENTO DE QUE SE GRABARA AL MINISTRO DEL INTERIOR"

 

EL EX ‘NÚMERO DOS’ DE INTERIOR NIEGA QUE RECIBIESE LA DOCUMENTACIÓN ROBADA A BÁRCENAS

 

FRANCISCO MARTÍNEZ ALEGA QUE ESTABA "ROTO" CUANDO ESCRIBIÓ UN MENSAJE LLAMANDO "MISERABLES" A RAJOY Y COSPEDAL

 

EL CURA AMIGO DE FERNÁNDEZ DÍAZ NIEGA QUE LE ENVIARA EL MENSAJE DE MARTÍNEZ SOBRE 'KITCHEN' PARA PREVENIRLE

 

LOS CARGOS POLÍTICOS DEL PP EN INTERIOR QUE DICEN NO SABER LO QUE TRAMABAN SUS POLICÍAS EN LA 'OPERACIÓN KITCHEN'

 

VILLAREJO, UN 'ENCANTADOR DE SERPIENTES' EN EL CONGRESO

 

VILLAREJO: "INFORMÉ DIRECTAMENTE A RAJOY SOBRE ‘KITCHEN'"

 

VILLAREJO ASEGURA EN EL CONGRESO QUE INFORMÓ POR SMS A RAJOY DE LA OPERACIÓN KITCHEN

 

EL PP USA A VILLAREJO PARA TRATAR DE DESACREDITAR LA INVESTIGACIÓN DEL ‘CASO GÜRTEL’

 

VILLAREJO IMPLICA A RAJOY, SANTAMARÍA Y COSPEDAL EN 'KITCHEN' Y ASEGURA QUE LES TENÍA AL CORRIENTE DE LOS PASOS DE LA OPERACIÓN

 

LOS PARTIDOS TEMEN QUE VILLAREJO “EMBARRE” LA COMISIÓN KITCHEN

 

LO QUE VILLAREJO SABE DEL ‘CASO KITCHEN’ Y SOLO QUIERE CONTAR A PUERTA CERRADA

 

EL CONGRESO RECHAZARÁ LA PETICIÓN DE VILLAREJO DE DECLARAR BAJO SECRETO PARA CONTAR "TODO" LO QUE SABE SOBRE 'KITCHEN'

 

EL CHÓFER DE BÁRCENAS DICE EN EL CONGRESO QUE "UNA PARTE MUY IMPORTANTE" DE KITCHEN SIGUE BAJO SECRETO

 

EL SILENCIO DE VARIOS IMPLICADOS EN EL ESPIONAJE A BÁRCENAS LASTRA LA INVESTIGACIÓN DEL CONGRESO

 

EL CHÓFER DE BÁRCENAS DICE EN EL CONGRESO QUE "UNA PARTE MUY IMPORTANTE" DE KITCHEN SIGUE BAJO SECRETO

 

LA AUDIENCIA Y EL CONGRESO CERCAN AL ‘PP DE RAJOY’ POR EL ‘CASO KITCHEN’

 

EL JEFE DE LA POLICÍA POLÍTICA ADMITE QUE "POR ESPAÑA" ACTUARÍA POR ENCIMA DE LA LEY

 

EL JEFE DE LA BRIGADA POLÍTICA DEL PP ACUSA DE "OPORTUNISMO" A LA COMISIÓN DE KITCHEN Y SE NIEGA A RESPONDER "NI A UN SALUDO"

 

EL EXJEFE POLICIAL QUE DIRIGIÓ EL ESPIONAJE A BÁRCENAS PROTEGE LA TRAMA POLÍTICA DE LA KITCHEN

 

JAVIER IGLESIAS, EL ABOGADO DE LA OPERACIÓN CATALUÑA, SE ESCUDA EN EL SECRETO PROFESIONAL Y NO RESPONDE SI TRABAJÓ PARA RAJOY

 

EL COMISARIO OLIVERA ECHA UN CAPOTE A VILLAREJO AL AFIRMAR QUE SUS EMPRESAS TRABAJABAN PARA LA POLICÍA

 

MARTÍN BLAS: "DE LA OPERACIÓN 'KITCHEN' NO TUVE NI IDEA Y NO ENTIENDO POR QUÉ ESTOY IMPUTADO", DICE EL EXJEFE DE ASUNTOS INTERNOS DE LA POLICÍA

 

UN COMISARIO DESCRIBE EN EL CONGRESO LAS PELEAS EN INTERIOR QUE DESTAPARON EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

EL EXJEFE DE LA POLICÍA JUDICIAL CONFIESA QUE DOMICILIÓ SU EMPRESA EN UN PISO DE VILLAREJO

 

EL POLICÍA ASESOR DE COSPEDAL DEFIENDE EN EL CONGRESO LA “ABSOLUTA LEGALIDAD” DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

EL DÍA QUE 'EL GORDO' HABLÓ: EL COMISARIO SACUDE EL CONGRESO CON SU RELATO DE 40 AÑOS DE OPERACIONES SIN CONTROL JUDICIAL

 

UN COMISARIO DE KITCHEN DECLARA EN EL CONGRESO QUE RAJOY, COSPEDAL Y FERNÁNDEZ DÍAZ CONOCÍAN LA OPERACIÓN

 

UN EXJEFE POLICIAL QUE ESPIÓ A LUIS BÁRCENAS IMPLICA EN EL CONGRESO A LA CÚPULA DEL PP

 

EL POLICÍA ARREPENTIDO DEL ‘CASO KITCHEN’ DEBERÁ GUARDAR EL SECRETO EN EL CONGRESO

 

LA CÚPULA DE INFORMACIÓN DEL PP DA EXPLICACIONES DIFERENTES SOBRE LAS OPERACIONES 'KITCHEN' Y 'CATALUÑA'

 

EL COMISARIO GARCÍA CASTAÑO RECONOCE QUE ÉL COLOCÓ LA GRABADORA EN EL DESPACHO DEL MINISTRO FERNÁNDEZ DÍAZ EN LA 'OPERACIÓN CATALUÑA'

 

DOS MANDOS DE LA ‘POLICÍA PATRIÓTICA’ DEL PP SE DESMARCAN EN EL CONGRESO DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

UN INFORME POLICIAL DICE QUE LA KITCHEN FUE “UNA OPERACIÓN PARA ELUDIR EL CONTROL DEL JUEZ”

 

EL INSPECTOR DEL 'CASO GÜRTEL' CONFIRMA QUE EL ESPIONAJE A BÁRCENAS EN 2013 FUE ILEGAL PORQUE NO PASÓ POR SUS MANOS

 

EL POLICÍA DE LA CAJA B RELATA CÓMO EL JEFE DE LA BRIGADA POLÍTICA DEL PP BOICOTEÓ SU INVESTIGACIÓN CON UN TRASLADO FORZOSO

 

EL INVESTIGADOR POLICIAL DE 'GÜRTEL' DICE QUE LA 'TRAMA KITCHEN' DIO "DATOS ERRÓNEOS" PARA CONFUNDIRLES

 

PP Y VOX APROVECHAN LA DECLARACIÓN DE PÉREZ DE LOS COBOS PARA ATACAR A MARLASKA

 

LA COMPARECENCIA DEL CORONEL PÉREZ DE LOS COBOS EN EL CONGRESO DERIVA EN BRONCA

 

UN ALTO MANDO POLICIAL CONFIRMA QUE LA TRAMA KITCHEN TUVO ACCESO LIBRE A FONDOS RESERVADOS

 

UN AGENTE CLAVE AFIRMA QUE LA SECRETARÍA DE ESTADO DE SEGURIDAD DEBIÓ LLEVAR "EL CONTROL POLÍTICO" DE KITCHEN

 

MARLASKA NO SE PLANTEA REFORMAR EL SISTEMA DE FONDOS RESERVADOS QUE FACILITÓ EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

UN MANDO DESCRIBE EL CONTROL ABSOLUTO SOBRE LOS FONDOS RESERVADOS DEL JEFE DE LA BRIGADA POLÍTICA DEL PP: "DALE LO QUE PIDA"

 

EL "HOMBRE DE LOS MALETINES" EN LA POLICÍA SALE DE LA COMISIÓN DE KITCHEN CON UNA DENUNCIA POR MENTIR

 

BÁRCENAS VUELVE A SEÑALAR A RAJOY COMO MUÑIDOR DE LA OPERACIÓN KITCHEN

 

BÁRCENAS RECONOCE UNA "ESTRATEGIA COMÚN DE DEFENSA" CON EL PP PARA HACER FRENTE A LA JUSTICIA DESDE MEDIADOS DE 2016 A OCTUBRE DE 2020

 

BÁRCENAS SITÚA A RAJOY EN LA CÚSPIDE DE LA OPERACIÓN KITCHEN

 

BÁRCENAS APUNTA A QUE EL PP QUISO ESTABLECER "UNA ESTRATEGIA EN COMÚN" ANTE EL CASO GÜRTEL

 

GUÍA PARA NO PERDERSE EN LA COMISIÓN DEL CONGRESO SOBRE LA 'KITCHEN'

 

¿QUIÉN ES LA X DE LA 'KITCHEN'? LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN ARRANCA EN EL CONGRESO CON RAJOY EN EL PUNTO DE MIRA

 

SECRETO JUDICIAL, DUDAS POLÍTICAS Y ESTRATEGIAS DE DEFENSA AMENAZAN LA COMISIÓN KITCHEN

 

LA COMISIÓN KITCHEN DEL CONGRESO SE ATASCA AL NEGAR EL JUEZ LA DOCUMENTACIÓN

 

EL JUICIO POR LA 'CAJA B' DEL PP OBLIGA A RETRASAR AL 17 DE MARZO LA COMPARECENCIA DE BÁRCENAS EN EL CONGRESO

 

BATET PUENTEA AL JUEZ DEL CASO VILLAREJO Y SOLICITA DATOS RESERVADOS SOBRE KITCHEN A ASUNTOS INTERNOS

 

EL JUEZ GARCÍA-CASTELLÓN SEÑALA AL CONGRESO QUE NO REMITIRÁ LA DOCUMENTACIÓN DE LA 'KITCHEN' POR SU "CARÁCTER RESERVADO"

 

BÁRCENAS COMPARECERÁ EN EL CONGRESO EL 11 DE MARZO Y RAJOY CERRARÁ LA COMISIÓN KITCHEN

 

VOX ENTREVISTA A VILLAREJO EN LA CÁRCEL Y EL EXCOMISARIO LE DA ESTE TITULAR: "LAS CLOACAS NO GENERAMOS MIERDA, LA LIMPIAMOS"

 

LA DIPUTADA DE VOX MACARENA OLONA SE ALINEA CON VILLAREJO Y SIEMBRA DUDAS SOBRE EL TRATO QUE RECIBE EN PRISIÓN

 

LA JUSTICIA ORDENA QUE LA ENTREVISTA DE VOX Y VILLAREJO SEA GRABADA POR INTERIOR

 

VOX ADVIERTE AL DIRECTOR DE LA CÁRCEL DE ACCIONES LEGALES SI GRABA EL ENCUENTRO DE SUS DIPUTADOS CON VILLAREJO

 

LA COMISIÓN 'KITCHEN' NO HA RECIBIDO TODA LA DOCUMENTACIÓN SOLICITADA A INTERIOR Y A LA FISCALÍA SOBRE EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

LOS PARTIDOS VEN "MÁS NECESARIA" LA DECLARACIÓN DE BÁRCENAS EN 'KITCHEN​' TRAS SUS REVELACIONES SOBRE LA CAJA B DEL PP

 

LA COMISIÓN 'KITCHEN' APRUEBA POR UNANIMIDAD LA COMPARECENCIA DE VILLAREJO

 

EL PSOE ACEPTA QUE COMPAREZCA VILLAREJO EN EL CONGRESO TRAS LA PRESIÓN DE LOS SOCIOS Y LA OPOSICIÓN

 

EL PP BUSCA LAS CLOACAS DEL PSOE PARA TAPAR EL ESCÁNDALO DEL ‘CASO KITCHEN’

 

PODEMOS Y PP PIDEN CITAR A VILLAREJO EN LA COMISIÓN DEL CONGRESO SOBRE EL ESPIONAJE ILEGAL A BÁRCENAS

 

VILLAREJO LAMENTA QUE NO LE CITEN A DECLARAR EN EL CONGRESO: "ALGUIEN TEME QUE CUENTE LA VERDAD"

 

EL PSOE PIDE LA COMPARECENCIA DE RAJOY Y COSPEDAL EN LA COMISIÓN SOBRE KITCHEN Y UNIDAS PODEMOS INCLUYE A VILLAREJO

 

PSOE Y PODEMOS ECHAN EL FRENO A LA 'COMISIÓN KITCHEN' Y NO PIDEN AÚN COMPARECENCIAS

 

PSOE Y UNIDAS PODEMOS NO PIDEN AÚN COMPARECENCIAS PARA LA COMISIÓN KITCHEN Y PREFIEREN QUE ANTES SE RECLAMEN DOCUMENTOS

 

PSOE Y UP BLOQUEARÁN LA COMPARECENCIA DE VILLAREJO EN LA COMISIÓN KITCHEN

 

TODO EL CONGRESO, DE VOX A ERC, CARGA CONTRA PODEMOS POR SALVAR A VILLAREJO DE IR A LA 'COMISIÓN KITCHEN'

 

EL ESPIONAJE A BÁRCENAS LLEGA AL CONGRESO: CASADO INTENTA EVITAR OTRO CALVARIO EN LA CAMPAÑA CATALANA

 

LAS CLAVES DE LA 'COMISIÓN KITCHEN'

 

CIUDADANOS Y BILDU PIDEN QUE RAJOY Y COSPEDAL DECLAREN EN LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL ESPIONAJE A BÁRCENAS QUE EL PP BUSCA APLAZAR

 

PSOE Y PODEMOS LLEGAN DESPUÉS DE TRES MESES A LA COMISIÓN KITCHEN SIN ACORDAR LOS COMPARECIENTES

 

EL PP PIDE QUE SEA GARCÍA-CASTELLÓN QUIEN AUTORICE EL USO DEL SUMARIO EN LA COMISIÓN DE KITCHEN

 

CS TOMA LA DELANTERA EN KITCHEN: PIDE CITAR A RAJOY Y VILLAREJO Y DEJA FUERA A CASADO

 

EL PSOE QUIERE QUE LOS SEGUNDOS NIVELES DE INTERIOR DECLAREN EN LA COMISIÓN 'KITCHEN' ANTES QUE RAJOY Y FERNÁNDEZ DÍAZ

 

PSOE Y UP BUSCAN ACORRALAR AL PP CON LA COMISIÓN KITCHEN EN PLENA CAMPAÑA

 

EL PP PRETENDE INVESTIGAR A PODEMOS EN LA 'COMISIÓN KITCHEN' AUNQUE NO TIENE CLARO QUE DEBA COMPARECER VILLAREJO


EL PSOE EVITA POR AHORA LLAMAR A RAJOY Y OTROS POLÍTICOS A LA COMISIÓN KITCHEN Y CITA SOLO A POLICÍAS


EL PP CONTRAATACA EN LA COMISIÓN KITCHEN Y PEDIRÁ QUE COMPAREZCAN ROBLES Y DELGADO


PSOE Y PODEMOS SE PROPONEN DESTAPAR “LAS CLOACAS DEL PP” EN LA COMISIÓN DE KITCHEN


LOS PARTIDOS DESPLIEGAN SUS PRINCIPALES BAZAS PARA ACORRALAR AL PP EN LA COMISIÓN KITCHEN


PSOE Y UNIDAS PODEMOS CONTROLARÁN LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL 'CASO KITCHEN'


EL CONGRESO PONE EN MARCHA LA COMISIÓN 'KITCHEN', LA INVESTIGACIÓN QUE PONDRÁ CONTRA LAS CUERDAS AL PP DE CASADO


El Congreso activa la comisión de investigación de la 'Kitchen' abriendo plazo para que los grupos inscriban diputados


PSOE y Podemos discrepan sobre llamar a Villarejo a la comisión parlamentaria del ‘caso Kitchen’


PODEMOS Y VOX PIDEN CITAR A RAJOY Y VILLAREJO EN LA COMISIÓN KITCHEN FRENTE A LOS RECELOS DE PSOE Y PP


EL GOBIERNO CONGELA LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN DE KITCHEN

EL CONGRESO APRUEBA LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL ESPIONAJE A BÁRCENAS CON LOS APOYOS DE LA INVESTIDURA DE SÁNCHEZ, CS Y EL PNV

DE LA CAJA B A LA COMISIÓN 'KITCHEN': LA CORRUPCIÓN DEL PP VUELVE AL CONGRESO

LA MESA DEL CONGRESO DA LUZ VERDE A LA TRAMITACIÓN DE LAS DOS COMISIONES DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL ESPIONAJE DEL PP A BÁRCENAS LLAMARÁ A DECLARAR A MARIANO RAJOY Y A PABLO CASADO

 

 


 

 

COSIDÓ SE AFERRA A LA IGNORANCIA PARA DESMARCARSE DE LA TRAMA KITCHEN

 

El ex director general de la Policía acude por segunda vez a la comisión parlamentaria con el mismo mensaje que dejó en la primera: “Ni se me informó ni se me tenía que informar”

 

El ex director general de la Policía Ignacio Cosidó ha comparecido este jueves por segunda vez ante la comisión parlamentaria que investiga la Operación Kitchen de espionaje ilegal al extesorero del PP Luis Bárcenas con un mensaje idéntico al que ya esgrimió la primera vez que lo hizo, el pasado junio: no tuvo nada que ver ni supo de la existencia de la trama parapolicial que urdió aquel operativo destinado a sustraer a Bárcenas la documentación supuestamente comprometedora que tuviera contra los dirigentes de partido, a pesar de que la investigación judicial ha revelado la presunta implicación tanto de sus dos superiores políticos, el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez y el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, como de su más directo colaborador, el que fuera su número dos al frente de la policía, el comisario Eugenio Pino. “Ni se me informó ni se me tenía que informar”, ha asegurado. La Fiscalía Anticorrupción, en el escrito con el que el pasado septiembre recurrió el auto del juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón que daba por concluida la investigación del caso Kitchen, pidió la imputación del ex director general de la Policía, quien hasta ahora ni ha sido llamado a declarar como testigo.

 

A lo largo de más de dos horas de comparecencia, Cosidó ha vuelto a marcar distancias con los que, durante el tiempo que dirigió la policía (2012-2016) fueron sus superiores en Interior así como con los altos mandos policiales investigados por el espionaje al extesorero del PP. Sobre todo, con el comisario Pino, quien ante el juez había asegurado que el político conoció el operativo ilegal para sustraer documentos al extesorero. Cosidó ha definido su relación con el que fuera su director adjunto operativo (DAO) y cuyo despacho era contiguo al suyo, como “profesional, cordial y, por supuesto, de confianza”, pero también ha dejado claro que “no es que nos fuéramos de copas juntos”. Preguntado por el portavoz del PSOE en la comisión Felipe Sicilia cómo explicaba que este comisario le hubiera señalado en su declaración ante el juez, el ex director general se ha limitado a decir que no conocía “la literalidad” de ese testimonio y ha recordado que los imputados pueden ejercer “la legítima defensa” en sus comparecencias ante el juez como consideren oportuno.

 

Como ya ocurrió en su comparecencia de junio, Cosidó ha insistido una y otra vez en que entre las funciones del director general no estaba dirigir investigaciones y que, de las únicas pesquisas sobre Bárcenas de las que tuvo noticia, fueron las que el entonces juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz seguía y de las que se encargaba la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), responsable de las investigaciones del caso Gürtel. Sobre el operativo que, sin conocimiento de este magistrado, se urdió en Interior para espiar al extesorero de su partido, el político ha negado saber nada, ni de la captación del chófer Sergio Ríos como confidente ni del desvío de fondos reservados para financiarlo. “Los fondos reservados no son una competencia de la Dirección General de la Policía. Ni tenía conocimiento ni debía tener conocimiento”, ha recalcado antes de apuntar directamente al ex secretario de Estado, Francisco Martínez, en este asunto.

 

También ha rebatido que él autorizara que la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO, dedicada principalmente a la lucha antiterrorista) participara en los seguimientos a Bárcenas y su entorno. Incluso, ha refutado que interviniera en las presiones que el inspector jefe Manuel Morocho, responsable de la investigación del caso Gürtel, ha relatado ante el juez y en el Congreso haber recibido para perjudicar las pesquisas. “Siempre he mostrado apoyo y reconocimiento a su trabajo”, ha dicho.

 

Sobre su relación con el comisario José Manuel Villarejo, imputado en el caso Kitchen y presunto cabecilla de la trama parapolicial que se lucró con la venta de información reservada, la ha reducido al mínimo, como ya hizo en su anterior comparecencia. “Se asomó a mi despacho y pasó a hacerme un saludo protocolario”, ha asegurado. “Jamás tuve contacto alguno con el señor Villarejo, jamás me reuní con él, jamás tuve una conversación telefónica, jamás tuve un intercambio de correos”, ha afirmado, repitiendo casi las mismas palabras que utilizó en junio cuando fue preguntado por sus vínculos con el comisario jubilado.

 

Solo al final de su comparecencia, a preguntas del diputado de EH Bildu Jon Iñarritu, ha admitido que, con la información que entonces tuvo en sus manos sobre las actividades del comisario al margen de su labor como policía, su “voluntad” era haber apartado Villarejo de sus funciones, pero que no lo hizo porque le dijeron que el agente iba a pedir la baja. Finalmente, el policía anticipó solo unos meses su jubilación, coincidiendo con la salida de Fernández Díaz de Interior y del propio Cosidó de la Policía.

 

Cosidó ha rechazado incluso ningún tipo de responsabilidad política por el caso Kitchen: “Uno es responsable de sus hechos, palabras, pero no puedo hacerme responsable de las cosas que me son ajenas”, en referencia al operativo en la que participaron estrechos colaboradores. “Cumplo con mi deber de no tener conocimiento”, ha llegado a afirmar para justificar su supuesta ignorancia sobre el operativo.

 

Antes de Cosidó, ha comparecido el comisario Pedro Agudo, que durante diez meses entre 2011 y 2012 fue, precisamente, el jefe de gabinete de este. Agudo fue cesado tras conocerse que su esposa tenía una academia para preparar a candidatos a ingresar en la policía en la que él había dado clases. Posteriormente, fue destinado como agregado de Interior a la embajada de Roma, donde mantuvo una estrecha relación con el entonces juez de enlace en la capital italiana y actual instructor del caso Kitchen, Manuel García-Castellón. En 2016, antes de dejar de ser director general de la Policía, Cosidó le concedió una medalla policial pensionada.

 

Agudo: "Nunca hubiera hecho lo que Martínez me pide”

 

Sin embargo, su comparecencia ha girado sobre todo en el intercambio de mensajes que mantuvo, en 2019, con el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez cuando este temía ser imputado —como finalmente ocurrió— en el caso Kitchen. En uno de esos mensajes, Martínez le pedía al policía que hablara “con Manolo [García-Castellón] para que cierre esa mierda”, en referencia a la investigación sobre el espionaje ilegal a Bárcenas. Este jueves, el comisario ha admitido ese intercambio de mensajes, incorporado a la causa tras el volcado del teléfono móvil del ex alto cargo de Interior, pero ha negado que hiciera ninguna gestión ante el juez de la Audiencia Nacional. “Solo intento quedar bien. Nunca hubiera hecho lo que me pide”, ha asegurado, después de señalar que, en su opinión, cuando Martínez le envió el mensaje estaba “en una situación absolutamente desesperada” por su situación judicial.

 

https://elpais.com/espana/2021-11-18/cosido-vuelve-a-escudarse-en-la-ignorancia-para-desmarcarse-de-la-trama-kitchen.html

 

LA TRAMA KITCHEN PUSO A ESPIAR A LUIS BÁRCENAS A "UNOS 20 AGENTES" DE LA LUCHA CONTRA EL YIHADISMO

 

El agente de la Policía Nacional Enrique Luis Báez ha narrado en el Congreso cómo pasó "de pronto" de hacer seguimientos a posibles lobos solitarios —presuntos terroristas yihadistas— a realizar vigilancias al entorno del ex tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas. Un "encargo extraño"  —ordenado desde la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO)— que se prolongó durante tres semanas: "Fue bastante curioso seguir al chófer [en referencia a Sergio Ríos] y a la mujer [en alusión a Rosalía Iglesias] de un ex tesorero que está en la cárcel".

 

Báez, que ha sido uno de los cuatro comparecientes de este miércoles en la Comisión del Congreso que investiga la trama de espionaje a Bárcenas, ha contando que después de que le hiciesen el encargo —junto a otros 20 agentes desplegados para los seguimientos— se percató de que "algo no cuadraba". La orden, según su versión era clara: vigilar al entorno de Bárcenas en busca de la fortuna que el tesorero podría tener oculta. En la Audiencia Nacional lo que se investiga realmente es el presunto uso de fondos reservados para robar información comprometedora para el Partido Popular que pudiese tener escondida el que fue guardián de sus cuentas durante años.

 

La orden —que la dio un inspector a dos equipos de unas diez personas cada uno— tuvo lugar la segunda semana de julio de 2013 durante un "briefing", justo cuando Luis Bárcenas fue enviado a prisión provisional tras decidir tirar de la manta cuando sintió que su partido lo había abandonado. Todo ello después de que les comentasen que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal no disponía de medios para realizar los seguimientos. "Me pareció una excusa barata", ha relatado. Y es que en ese momento el comisario jefe de la UCAO —desde donde partió la orden— era Enrique García Castaño, amigo de Villarejo y uno de los artífices de la trama Kitchen.

 

El agente, que ahora está en situación de servicios especiales en Frontex, ha precisado que durante los 20 días aproximadamente que duró el operativo [ahora conocido que fue ajeno a cualquier control judicial] se realizaron seguimientos, pero ninguna entrada y registro ni se estableció contacto con las personas vigiladas. Todos los movimientos de la familia de Bárcenas, según la versión de Báez, eran anotados —junto a vídeos y fotografías— y, posteriormente, enviados a un chat interno a modo de reporte oficial.

 

Una de las partes que más ha llamado la atención de los portavoces parlamentarios de la Comisión ha sido cuando ha relatado cómo ellos mismos también estaban siendo vigilados "de manera descarada". Una contra vigilancia en toda regla: mientras espiaban a Bárcenas, otros les espiaban a ellos. ¿Y cómo se percataron de ellos? Según ha recordado, un día una chica les fotografió "descaradamente" y después un hombre hizo lo mismo pero "hasta le saltó el flash" del teléfono móvil al hacerlo. "No eran muy profesionales", ha concluido.

 

Sin embargo, Báez ha admitido que esto quedó en un "raro" episodio al que no le dio más importancia pese a todas las "extrañezas" que le había generado el operativo. Y no fue hasta septiembre de 2020 cuando se percató del engaño tras leer una entrevista al ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, uno de los principales procesados de la trama. "Para mi fue un antes y un después porque fue reconocer que se nos usó para otros fines". En aquel momento, se puso en contacto con la Fiscalía Anticorrupción para entregarle el relato de lo sucedido y el contenido del chat que utilizaron para volcar todas las fotos y vídeos de los seguimientos.

 

Este miércoles también ha sido el turno de José García Losada, comisario general de la Policía Judicial entre julio de 2012 y octubre de 2013. Durante su intervención ha negado haber presionado al inspector jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que dirigió la investigación de la trama Gürtel, Manuel Morocho, para que eliminara el nombre de dirigentes del PP de sus informes relativos a esa operación.

 

—Unos papeles que se publican, que los tiene todo el mundo y el listo del comisario o el jefe de la UDEF le digan que borre de ahí el nombre de Rajoy o de quien coño sea. Es que es absurdo

 

La comisión se paralizará la semana que viene por el debate de Presupuestos y acogerá el próximo 1 de diciembre la comparecencia del consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Enrique López. Al día siguiente será el turno de la ex secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz.

 

https://www.lavanguardia.com/politica/20211117/7869700/trama-kitchen-puso-espiar-luis-barcenas-20-agentes-lucha-yihadismo.html

 

LA COMISIÓN 'KITCHEN' CITA A COSPEDAL Y FERNÁNDEZ DÍAZ EL 2 DE DICIEMBRE

 

La comparecencia de Rajoy se calcula para el 9 de diciembre, pero aún no se ha cerrado

 

La comisión del Congreso que investiga la operación Kitchen acogerá el próximo 1 de diciembre la comparecencia del consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Enrique López, y al día siguiente recibirá a la exministra y ex secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz.

 

Una vez se sustancien esas comparecencias, sólo quedaría pendiente la del expresidente del Gobierno y del PP Mariano Rajoy, que podría tener lugar el 9 de diciembre, aunque todavía no se ha concretado, según han precisado fuentes parlamentarias.

 

El órgano que preside la socialista Isaura Leal tiene de plazo hasta finales de diciembre para concluir sus trabajos con lo que para esa fecha debería tener aprobadas, para elevarlas al Pleno, las conclusiones de su investigación sobre la supuesta trama urdida desde el Ministerio del Interior para espiar al ex tesorero del PP Luis Bárcenas.

 

Este mismo jueves, los comisionados podrán interrogar, por segunda vez al que fuera director general de la Policía, Ignacio Cosidó, y justo antes harán lo propio con el comisario Pedro Agudo, que fue su jefe de gabinete.

 

La semana que viene está programado el Pleno para el debate de las enmiendas parciales a los Presupuestos para 2022, con lo que la comisión de investigación no volverá a reunirse hasta el día 1 de diciembre, cuando se ha citado al consejero madrileño Enrique López, quien ejerce como interlocutor del PP con el Gobierno para la hasta ahora frustrada renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

 

MEDIÓ ENTRE EL PP Y BÁRCENAS

 

En 2017, cuando era juez de la Audiencia Nacional, López medió entre el entorno del extesorero popular y los abogados del PP, pero según señaló cuando se publicó esa información, se limitó a ponerles en contacto sin llevar a cabo ninguna gestión relativa al caso Bárcenas.

 

El día 1 de diciembre, después de López, comparecerá José Luis Ortiz Grande, que fue jefe de Gabinete de Cospedal durante su etapa como presidenta de Castilla-La Mancha y como secretaria general del PP.

 

Y al día siguiente, en sesión vespertina, será el turno de la propia Cospedal. La que fuera también ministra de Defensa con Mariano Rajoy iba a haber comparecido en el Congreso el pasado 2 de junio, pero su interrogatorio se suspendió en el último momento tras conocerse su imputación en el caso Kitchen.

 

También para el 2 de diciembre se ha programado el interrogatorio a Fernández Díaz imputado por su "participación directa" en la operación supuestamente orquestada para hacerse con documentación de Bárcenas que pudiera comprometer a dirigentes del PP.

 

https://www.epe.es/es/politica/20211117/comision-kitchen-cita-cospedal-fernandez-12865168

 

UN MANDO POLICIAL RELATA EL EMPEÑO DE LA CÚPULA DE INTERIOR DEL PP CONTRA EL INDEPENDENTISMO CATALÁN

 

El comisario García Losada afirma que el jefe de la Policía le pidió asesoramiento para “explicar” la aparición en medios de informes apócrifos sobre las finanzas de los Pujol y Artur Mas

 

La comisión parlamentaria que investiga la Operación Kitchen de espionaje ilegal al extesorero del PP Luis Bárcenas volvió este miércoles a adentrarse en otra actuación policial polémica de la etapa del gobierno de Mariano Rajoy: la llamada Operación Cataluña, la campaña de intoxicación informativa supuestamente gestada en el seno del Ministerio del Interior para, mediante supuestos informes policiales, desacreditar a los principales dirigentes del independentismo catalán. Lo hizo durante la comparecencia de José García Losada, comisario general de Policía Judicial entre junio de 2012 y octubre de 2013, periodo en el que, precisamente, se hicieron públicos algunos de esos documentos falsos.

 

Ante los diputados, el alto mando policial aseguró que el que en aquel momento “durante un tiempo la Dirección General de la Policía [entonces encabezada por Ignacio Cosidó] o el DAO [director adjunto operativo, cargo que ocupaba el comisario Pino, imputado en el caso Kitchen] estuvo muy empañado en el tema de Cataluña” y que, en una ocasión, Pino lo convocó en su despacho a una reunión en la que también participó el comisario José Manuel Villarejo para abordar el tema. En la misma, detalló, ambos le pidieron que les “asesorara” para “explicar” la aparición en un medio de comunicación, poco antes de las elecciones autonómicas catalanas de noviembre de 2012, de varios informes apócrifos atribuidos a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF, que dependía de jerárquicamente de García Losada) sobre las supuestas finanzas de la familia de Jordi Pujol y del también expresidente de la Generalitat Artur Mas.

 

“Lo frené totalmente”, aseguró García Losada antes de admitir que su respuesta “cabreó” a sus dos interlocutores. Y añadió que él ordenó a sus agentes investigar para demostrar, precisamente, que aquellos documentos eran “falsos”. Hasta ahora, ni la Fiscalía Anticorrupción ni el juez del caso Kitchen, Manuel García-Castellón, han abierto pesquisas sobre la llamada Operación Cataluña al considerar que esta actuación policial no encaja en ningún artículo del Código Penal.

 

García Losada añadió que la primera vez oyó hablar de este operativo contra el independentismo catalán fue “precisamente en boca de Villarejo” y que de lo único que tuvo conocimiento directo sobre ella fue la toma de declaración oficial que los agentes de la UDEF tomaron a dos testigos, Victoria Álvarez, compañera del primogénito de Jordi Pujol, y el empresario Javier de la Rosa, que fueron aportados por el propio Villarejo. El alto mando policial se desmarcó de las actuaciones del comisario jubilado, al que calificó de “timador” cuyo único objetivo era enriquecerse.

 

Sobre la Operación Kitchen, cuyo objetivo era supuestamente sustraer a Bárcenas la documentación comprometedora para el PP y sus dirigentes que pudiera atesorar, García Losada dijo a los diputados que nunca fue informado de su existencia por “ningún mando político ni por el DAO [director adjunto operativo, entonces el comisario Pino] ni nadie” y que se enteró por la prensa años después. De hecho, tildó de “absolutamente anómalo” que entonces, verano de 2013, se investigase al extesorero sin autorización judicial. “¿Qué pinta un grupo parapolicial investigando lo que corresponde a la UDEF?”, se preguntó en referencia al caso Gürtel.

 

El alto mando, que ha alabado el trabajo del principal investigador de esta causa de corrupción, el inspector jefe Manuel Morocho, ha negado que él le presionara para que cambiara los informes en los que implicaba a dirigentes del PP. Morocho afirmó ante el juez del caso Kitchen, Manuel García-Castellón, que García Losada y cuatro mandos de la UDEF le conminaron en reuniones a cambiar o quitar partes de sus informes. El ex comisario general de Policía Judicial señaló este viernes que “es normal” que su subordinado tuviera que oír “la opinión técnica de los superiores”.

 

Dispositivos de vigilancia

 

Antes que García Losada, habían comparecido en la comisión otros dos agentes de la policía, que coincidieron en señalar que hubo interferencias y solapamientos entre los dispositivos de vigilancia que varias unidades policiales pusieron en marcha en el verano de 2013 en el entorno del domicilio del extesorero del PP. Uno de ellos, el policía Enrique Luis Báez, que perteneció hasta septiembre de aquel año al Área Especial de Seguimientos de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), confirmó que durante “dos o tres semanas” participó en los seguimientos que se hicieron, en primer lugar, a Sergio Ríos, exchófer de Bárcenas, y posteriormente a Rosalía Iglesias, esposa de este último, y que en, en ese corto espacio de tiempo, al menos dos ocasiones detectó a personas que les tomaban fotografías a él y sus compañeros.

 

El segundo agente, el inspector jefe Jesús Vicente Galán, entonces responsable de la Sección de Seguimientos en la Unidad de Asuntos Internos, admitió que envió a agentes a las cercanías del domicilio del extesorero y que estos detectaron la presencia de otros policías en la zona, pero negó que el operativo que él dirigía tuviera como objetivo vigilar al entorno de Bárcenas. Ambos se escudaron en sus superiores para justificar aquellos operativos y, en el caso de Galán, intentó desacreditar el testimonio que una de sus subordinadas hizo ante el juez Manuel García-Castellón, en el que había asegurado que fue él quien le dio la orden de seguir a Rosalía Iglesias. Galán fue imputado por este testimonio, pero el pasado junio el magistrado archivó la causa contra él.

 

El primero en comparecer fue el agente Báez, actualmente en excedencia y destinado en la agencia europea de control de fronteras (Frontex). Este policía envió en septiembre de 2019 a la Fiscalía Anticorrupción dos correos electrónicos en los que se ofrecía a declarar sobre su participación en la Operación Kitchen, pero el juez García-Castellón lo descartó al considerar que no iba a aportar “nada relevante”. En el Congreso, tampoco ha facilitado información novedosa, según coinciden en valorar varios diputados que han intervenido en la sesión. Según Báez, sus superiores les explicaron a él y sus compañeros que el extesorero “estaba involucrado en delitos, que había robado mucho dinero y que había que localizar un local” en el que supuestamente ocultaba ese dinero, señaló. El policía añadió que, durante su participación en el operativo, detectó en dos ocasiones como le fotografiaban, aunque nunca supo si quienes lo hicieron pertenecían a otra unidad policial.

 

El segundo en comparecer, el inspector jefe Galán, declaró como imputado el pasado enero ante el juez del caso Kitchen, pero este sobreseyó la causa contra él seis meses más tarde. Galán había sido señalado por una de las policías a sus órdenes como el mando que le dio instrucciones para acudir a las cercanías del domicilio de Bárcenas porque la esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, “estaba en peligro”. Ante el juez, Galán confirmó que montó un dispositivo de vigilancia cerca del domicilio del extesorero, pero aclaró que el objetivo era supuestamente para localizar un automóvil sin relación con Bárcenas. De aquellas órdenes responsabilizó al que entonces era su jefe, el comisario Marcelino Martín-Blas, imputado en la causa. Martín-Blas, que ya ha comparecido en la comisión, negó que él diera aquellas órdenes y señala a Galán como hombre de la confianza del comisario Eugenio Pino, entonces máximo responsable operativo de la Policía y muñidor de la trama.

 

Este miércoles, Galán se ciñó a esta versión que dio ante el juez del caso Kitchen. Así, aseguró que en el verano de 2013 (no ha sabido concretar la fecha, aunque la investigación ha revelado que fue el 25 de julio de aquel año, al poco de ponerse en marcha la Operación Kitchen) recibió instrucciones de su superior para que buscara “un vehículo [del modelo] C-4 negro en la confluencia de las calles Hermosilla, Ayala y Díaz Porlier [de Madrid]” y que tuviera “cuidado” porque cerca de esa zona vivía Bárcenas. El inspector jefe ha insistido en que “nunca, nunca” sus subordinados vigilaron a Rosalía Iglesias o recibieron órdenes en ese sentido. El mando policial detalló que uno de los agentes que envió a la zona le alertó de que tenían “compañía”, en referencia a que en la zona había más dispositivos policiales. Tras ello, ordenó “que se quitaran directamente de ahí”.

 

El inspector jefe añadió que, ya en el otoño de 2014, le ordenaron hacer seguimientos al comisario José Manuel Villarejo, señalado como uno de los implicados en el caso Kitchen y que tres años después fue detenido como presunto cabecilla de una trama parapolicial que ofertaba información confidencial a empresarios. Galán terminó abandonando la Unidad de Asuntos Internos y obtuvo un destino en una Embajada de España en el extranjero, la de Mauritania, uno de los puestos más codiciados por los agentes por su elevada retribución económica. En agosto de 2018, el actual ministro, Fernando Grande-Marlaska, lo destituyó de ese puesto.

 

https://elpais.com/espana/2021-11-17/dos-agentes-confirman-que-varias-unidades-policiales-se-solaparon-en-las-vigilancias-en-la-zona-de-la-casa-de-barcenas-durante-la-operacion-kitchen.html

 

EL COMISARIO GARCÍA CASTAÑO CALLA EN LA COMISIÓN 'KITCHEN', INMERSO EN SU JUICIO POR EL CASO VILLAREJO

 

El exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo ha guardado silencio sobre muchas de las cuestiones planteadas en la comisión, en contraposición con la actitud cooperativa que mostró en su primera comparecencia.

       

El comisario jubilado Enrique García Castaño, apodado 'el Gordo', exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), he llegado desinflado y precavido a su segunda comparecencia en la comisión de investigación del Congreso sobre el caso 'Kitchen'. En su primera comparecencia, en abril pasado, habló largo y tendido sobre los trabajos para arrebatar documentación relacionada con las finanzas del PP al extesorero del partido, Luis Bárcenas; y otros trabajos de la brigada política del Ministerio del Interior en la etapa de Rajoy. Pero este miércoles ha empezado advirtiendo: "Mi colaboración con esta comisión y con la Justicia me ha traído problemas. No gustó que fuera tan explícito".

 

García Castaño está siendo juzgado en la Audiencia Nacional por tres piezas de la macrocausa 'Tándem' y se juega 87 años por su supuesta implicación, junto con Villarejo, en presuntos delitos de extorsión, falsedad documental y cohecho, entre otros, en el desempeño de tres encargos que recibió Villarejo de empresarios. "Me han metido ahí sin comerlo y sin beberlo--se ha quejado García Castaño--. Me han metido en este paquete con el señor Villarejo para darle más importancia al tema, porque yo era muy conocido; me han condecorado siete países". El exjefe de la UCAO se lamenta de que la Fiscalía no le reconozca la atenuante de colaboración con la Justicia.

 

Su participación en la operación 'Kitchen' parece clara, según él mismo ha confesado, aunque García Castaño niega la ilegitimidad de los trabajos que su superior, Eugenio Pino, exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, le encomendó. "Había una investigación tan complicada contra el señor Bárcenas, ¿cómo puede ser que no se registrara su casa, sus propiedades?. Faltaba una pata y era descubrir los testaferros de Bárcenas". Y eso es lo que le encargó Pino, según García Castaño, con la orden de que "diera explicaciones ante el secretario de Estado de Seguridad", Francisco Martínez, procesado en la causa sobre 'Kitchen'. Pero García Castaño acabando reuniendo el material robado al extesorero del PP para entregárselo a Martínez. "Yo recojo la información y la entrego", ha recalcado.

 

Poco más ha avanzado este miércoles, invocando la Ley de Secretos Oficiales para guardar silencio. Varios diputados le han reprochado su falta de colaboración en esta ocasión con la comisión de investigación sobre el caso 'Kitchen'.

 

'Operación Cataluña'

 

En su anterior comparecencia en la comisión, en abril pasado, García Castaño reconoció que fue él, junto con un técnico, quien colocó una minigrabadora bajo la mesa del despacho del ministro del Interior, en 2014, para su reunión con el director de la Oficina Antifrau de Cataluña, Daniel de Alfonso, con el objeto de incriminar a los líderes soberanistas.

 

Hasta ese momento se creía que la conversación en la que se descubrió que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, intentaba buscar algo incriminatorio contra el hermano de Oriol Junqueras, de cara a las elecciones del 9N en 2014, fue obra de Daniel de Alfonso. Pero García Castaño confesó: "El DAO [Eugenio Pino] dijo que iba a venir un señor y que por seguridad del ministro había que grabarlo. Y yo, con un técnico, le pusimos una minigrabadora debajo de la mesa del despacho".

 

https://www.publico.es/politica/comisario-garcia-castano-calla-comision-kitchen-inmerso-juicio-villarejo.html

 

VILLAREJO ASEGURA QUE SE VIO CON RAJOY ADEMÁS DE INTERCAMBIARSE MENSAJES CON ÉL

 

Se muestra dispuesto a someterse a un careo con Cospedal, si son citados

 

Aprovecha la comparecencia para remitirse al rey emérito y a practicas delictivas del CNI

 

El excomisario José Manuel Villarejo no defrauda. Hormonas femeninas para el rey emérito, chantajes con cocaína a personalidades, un supuesto "control de togas", la guerra de Irak, el GAL o el Isis desfilaron por el Congreso. Como su citación se producía en la comisión Kitchen también añadió algo al dispositivo parapolicial puesto en marcha por el Gobierno del PP para espiar a su extesorero Luis Bárcenas. Si antes del verano, en su primera citación en la Cámara baja, dijo que informaba puntualmente del operativo al expresidente Mariano Rajoy a través de sms, este miércoles agregó un breve encuentro con él, cuando estaba reunido con la exsecretaria general María Dolores de Cospedal, con la que se mostró dispuesto a someterse a un careo si le cita "la sede de la soberanía nacional".

 

Villarejo pareció dejarse llevar por las preguntas del diputado socialista Felipe Sicilia a partir de una información de 'Público' sobre el encuentro de marzo de 2014 y sus declaraciones ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón tras su primera comparecencia en la comisión. El declarante, que se enfrenta a 109 años de cárcel en el primer juicio al que se le somete por tres piezas menores de la treintena que tiene abiertas, situó en la cita también a una persona muy cercana a Rajoy, cuyo nombre no recordaba, y al letrado de "un extesorero del PP", en referencia a Javier Iglesias, pero no le nombró. Más tarde precisó que el encuentro con Rajoy se produjo porque bajó un momento a la reunión que él mantenía con Cospedal y que lo interpretó como una forma de que supiera que él estaba detrás y era quien daba las órdenes

 

Pese a su aplomo, el excomisario pareció no recordar que ante el juez había declarado que Cospedal le reconoció que se le había quitado documentación comprometedora a Bárcenas y que la conocía la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Como le recordó el diputado de Cs Edmundo Bal, el magistrado atribuyó sus palabras al afán de notoriedad de Villarejo y al dar por concluida la instrucción de la Kitchen levantó la imputación a Cospedal sin llegar a interrogar en esa condición a Rajoy.

 

"Operación Cataluña"

 

Mientras Bal ponía en duda las teorías ''conspiranoicas' que Villarejo esparcía, el diputado de ERC Gabriel Rufián comparaba la comparecencia con "una película de James Bond" y trataba de centrarle con la "Operación Cataluña", que el otro compareciente, el comisario Enrique García Castaño, tachó de "leyenda". Villarejo sostuvo que el Estado le debía 300.000 euros y que le pidieron "adelantar 500.000 por un servidor secreto" averiado. Se amparó en los secretos oficiales para no decir más que que partía de "un error importante", que era entender que "había que proteger al clan Pujol por su vinculación con altas instituciones". Insinuó que era porque compartía cuenta con el rey Juan Carlos, pero a la pregunta directa de Rufián respondió: "No me haga complicarme más la vida".

 

Sí dijo, en cambio, que el CNI administró a Juan Carlos I hormonas femeninas para aplacar su deseo sexual, según le contó su examante Corinna Larsen, y atribuyó al servicio de inteligencia una sección de "encaladores" para chantajear a personalidades.

 

Previamente el diputado del PP Luis Santamaría dirigió todas sus preguntas hacia los Gobiernos socialistas e incluso hacia la actividad empresarial del suegro del expresidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Al comisario Enrique García Castaño le preguntó directamente si eran de prostitución, a lo que el policía respondió con un "todos eran plenamente legales". Por su parte, la diputada de Vox Macarena Olona, que "rogó" a Villarejo que "se cuidara mucho", se centró en Soraya Sáenz de Santamaría y preguntó por qué no había sido imputada cuando se supone que el excomisario informaba a Rajoy y el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, también imputado, a ella.

 

Villarejo, como siempre que le dan pie, aprovechó que el Pisuerga pasa por Valladolid y reclamó una nueva ley de secretos oficiales y sin responder a la pregunta concreta apuntó a que Martínez no pasó de secretario de Estado, porque se situó entre Cospedal y Sáenz de Santamaría y esa posición es incompatible con la política. En su divagación habitual acabó por compararle con el secretario de Estado del PSOE Rafael Vera, del que señaló que "sí asumió su responsabilidad" por los GAL.

 

"¿Sabe que he ofrecido desde 1993 al servicio de inteligencia? Independencia. Gracias a mi independencia económica. Si yo llego a saber de alguien tan miserable como para atacar a mi familia, pues a lo mejor habría claudicado", aseguró. Sostuvo que despachaba de sus avances con el exdirector general de la Policía Ignacio Cossidó, aunque ahora parezca que solo "era camarero". Solo se mostró prudente al declinar contestar a la pregunta de si el rey emérito debía volver a España. Y volvió a acabar con una frase que ya ha hecho suya: "Con la madre y con la patria sin razón y sin ella".

 

https://www.elperiodico.com/es/politica/20211020/villarejo-garcia-castano-congreso-comision-kitchen-12310658

 

 

VILLAREJO ASEGURA EN EL CONGRESO QUE SE ENCONTRÓ CON RAJOY EN LA SEDE DEL PP PARA CERCIORARSE DE QUE “ESTABA DETRÁS” DE LA KITCHEN

 

El comisario jubilado afirma en la comisión parlamentaria que una mujer “del entorno muy próximo” al expresidente, que no identificó, hacía de enlace

 

El comisario jubilado José Manuel Villarejo dio este miércoles un paso más en sus acusaciones contra el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy en su comparecencia en la comisión parlamentaria de investigación sobre la Operación Kitchen, el espionaje ilegal al extesorero del PP Luis Bárcenas iniciado en 2013. En su anterior comparecencia en el Congreso, en mayo, Villarejo había asegurado que intercambió mensajes de teléfono con Rajoy sobre aquel operativo parapolicial. Este miércoles, a preguntas del diputado socialista Felipe Sicilia, aseguró que tuvo un encuentro, en marzo de 2014, con el entonces presidente en la sede su partido, en la calle Génova, de Madrid, como se apunta en una grabación desconocida hasta ahora y que dio a conocer horas antes el diario Público.

 

El comisario detalló que con ese encuentro buscaba cerciorarse de que Rajoy “estaba detrás” de aquel operativo, urdido presuntamente desde el Ministerio del Interior para sustraer a Bárcenas los documentos comprometedores para el PP que este pudiera conservar en aquel momento. “Yo tenía dudas de si las instrucciones que recibía venían directamente del presidente”, añadió.

 

El policía afirmó que ese supuesto encuentro con Rajoy se produjo en el despacho de la entonces secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, después de acceder al edificio “camuflado” en el vehículo de la dirigente popular y llegar por el garaje directamente a la planta donde esta la sala. “Estaba esta señora, Cospedal; una señora más que no recuerdo su nombre, salvo su nombre de pila, del entorno muy próximo al señor Rajoy; y había un letrado”, afirmó, aunque no concretó las identidades de estas dos últimas personas. Sobre el abogado se limitó a decir que era el defensor de “un tesorero, Bárcenas o el señor [Álvaro] Lapuerta”. Según la grabación conocida este miércoles, supuestamente era Javier Iglesias, abogado cercano al PP y que también compareció en el congreso.

 

En este audio, Villarejo aseguraba a su interlocutor, el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, también imputado en el caso Kitchen, que durante aquella reunión en el despacho de Cospedal entró Rajoy: “Y en ese momento viene el presi. ‘Qué tal, mire solamente para saludarle... Es que el amigo Javier Iglesias goza de toda la simpatía del mundo. A trabajar’, eso fue todo. Ese fue todo el mensaje”. A preguntas del diputado de EH Bildu Jon Iñarritu, aseguró que con Cospedal estuvo aquel día poco más de media hora. El comisario añadió que, además de en ese día, se ha encontrado con Rajoy en “tres o cuatro ocasiones más”, pero matizó que en esos casos no mantuvo ninguna conversación con él “sobre el tema”, en referencia al espionaje a Bárcenas. En su anterior comparecencia, en mayo, Villarejo ya había dicho que había tenido encuentros con el expresidente —”dos o tres”, dijo entonces— en actos públicos.

 

En su comparecencia de este miércoles, Villarejo reiteró, como ya hizo en mayo, que había intercambiado mensajes SMS de teléfono con el expresidente. “Fundamentalmente, me hacía preguntas concretas. ‘¿Hay algo nuevo?’ ‘¿Se ha visto esta persona [en referencia a Bárcenas] con Pedro J. [Ramírez, entonces director de El Mundo]?’. Mis respuestas eran tan cortas y tan breves como las preguntas”, detallado. En mayo afirmó también que el cruce de mensajes con Rajoy se limitó a preguntas cortas y respuestas “monosilábicas”. Aquella declaración provocó entonces que el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, instructor del caso Kitchen, le llamara a declarar días después. Ante el juez, el comisario insistió en ese relato, pero ante la falta de nuevas pruebas, el juez decidió no continuar la investigación sobre esos supuestos contactos.

 

Varios diputados pusieron en duda la veracidad de las nuevas revelaciones de Villarejo. Edmundo Bal, de Ciudadanos, le espetó: “Me da la sensación que esto usted se lo inventa”. Y Mikel Legarda, del PNV, le criticó sus “contradicciones” y “datos inconsistentes” para concluir que las afirmaciones del comisario “no prueban nada”.

 

Antes de sus comparecencias en el Congreso, Villarejo no había implicado en sus múltiples declaraciones judiciales a Rajoy en la trama urdida por el Ministerio del Interior. En una entrevista publicada en noviembre del año pasado en EL PAÍS, Villarejo había afirmado que trató sobre el caso Kitchen con diferentes cargos del PP y del Gobierno, pero nunca con el expresidente: “El único con el que no hablo yo personalmente, pero sí a través de intermediarios, es con el señor Rajoy”, dijo.

 

https://elpais.com/espana/2021-10-20/el-comisario-villarejo-vuelve-a-declarar-en-el-congreso-tras-implicar-a-rajoy-en-el-espionaje-a-barcenas-en-su-primera-comparecencia.html

 

LA COMISIÓN KITCHEN CITARÁ EN EL CONGRESO AL EQUIPO DE RAJOY Y AL CONSEJERO MADRILEÑO ENRIQUE LÓPEZ, PERO NO A CASADO

 

Podemos apoya la lista de comparecientes del PSOE pese a su desacuerdo por no llamar al líder del PP para poder continuar los trabajos

 

La comisión de investigación sobre la Operación Kitchen en el Congreso retomará sus trabajos sobre esa trama montada desde el Ministerio del Interior de los gobiernos de Mariano Rajoy para tapar escándalos del PP con la comparecencia, de nuevo, del polémico comisario jubilado José Manuel Villarejo, el 20 de octubre. La lista de comparecientes que se ha aprobado este martes será la que registró el PSOE, no sin desacuerdos claros y evidentes con sus socios de Unidas Podemos, fundamentalmente sobre la oportunidad de citar al actual líder popular, Pablo Casado. Los socialistas creen que esa presencia de Casado ahora “no es adecuada porque no aportaría” luz sobre esa trama. Los que sí acudirán, a finales de noviembre, para poder redactar las conclusiones en diciembre antes de las vacaciones de Navidad, serán el expresidente Mariano Rajoy y parte de su cúpula en el Gobierno y el PP. Y también el juez Enrique López, ahora consejero madrileño de Justicia, colaborador estrecho de Casado y presunto mediador entre un empresario y el abogado del PP en la Kitchen.

 

El PSOE ya llevaba semanas avisando de que no estaba interesado en incluir a Casado entre las nuevas propuestas para acudir a la comisión sobre la Kitchen. Nunca lo tuvo muy claro, ni siquiera en la primera etapa de esas sesiones, que se alargaron desde enero a junio pasado. Los socialistas preferían apuntar, y así lo hicieron en sus interrogatorios de la primera fase de esos trabajos, hacia los responsables políticos que dieron órdenes concretas a los mandos policiales relacionados con la Kitchen, es decir, el expresidente Rajoy, su exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y la ex secretaria general del PP entonces, María Dolores de Cospedal. Todos ellos están en el nuevo listado aprobado este martes, como también el ex jefe de gabinete de Cospedal o el exdirector de aquella época de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó.

 

Unidas Podemos y ERC, dos de los principales socios del Gobierno y el PSOE, sí querían reclamar la presencia del máximo dirigente popular. Defendían, en cambio, que Casado heredó el mando del PP de Rajoy y se aprovechó del caudal de votos de la candidatura de Cospedal, implicada en la trama, para ganar el congreso del partido que le hizo presidente.

 

Casado era portavoz del PP cuando, entre 2013 y 2015, se montó en el Ministerio del Interior de los gobiernos de Mariano Rajoy la supuesta operación policial para espiar a Luis Bárcenas, su extesorero nacional. Los socialistas consideran que con lo que se sabe hasta ahora del caso no hay indicios de implicación directa de Casado y que llamarlo solo contribuiría a enrarecer el clima político del país. El portavoz socialista en la cámara, Héctor Gómez, explicó este martes en el Congreso que el objetivo de su partido es arrojar “luz sobre la trama” y sostuvo que ahora solo querían añadir perfiles de comparecientes que “realmente han estado directamente implicados” y no otros “no adecuados, que no aportarían”.

 

Las listas para este tipo de comisiones se votan completas. Las de los partidos de la oposición, en el centroderecha, ya se sabía que no tenían ninguna opción de prosperar, pero incluso la socialista podría ser rechazada si no sumaba alguna adhesión. Es lo que sucedió in extremis. El portavoz de Podemos, Pablo Echenique, justificó ese apoyo final precisamente para que no decayeran los trabajos y se dieran por finalizados así, abruptamente. Gómez y Echenique reconocieron abiertamente sus discrepancias, pero se afanaron por transmitir que esas diferencias debían considerarse normales y sin tensiones.

 

El PSOE ha preferido poner su foco sobre la cúpula del Gobierno y de Interior en aquella época, convocando en el Congreso en torno al 18 de noviembre al expresidente Rajoy y a su ex mano derecha y exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, y antes a Cospedal, su ex jefe de gabinete y, sobre todo, al juez y hoy portavoz de Justicia del partido Enrique López, uno de los colaboradores más cercanos de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y con buenas conexiones con el equipo de Casado. También a un buen número de comisarios de policía.

 

El portavoz socialista no quiso ser muy expresivo a la hora de argumentar este martes en rueda de prensa la razón última de la llamada a Enrique López. Eso sí, manifestó varias veces que su partido no quería de ninguna manera “poner en relación” o “vincular” esa citación con el hecho de que López sea el negociador del PP con el Gobierno y el PSOE en la renovación pendiente del Consejo General del Poder Judicial, que lleva tres años fuera de mandato y prorrogado. Gómez solo reconoció que López podría aportar “por su trayectoria judicial”. El consejero madrileño de Justicia era entonces, en aquellos años, magistrado de la Audiencia Nacional y no tenía ningún cargo orgánico en el PP, pero sí magníficas relaciones con sus dirigentes. Y, además, trascendió que pudo realizar labores de mediación entre un empresario amigo, Agustín D., y el abogado del PP para la Kitchen, Jesús Santos.

 

La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, descalificó esos intentos del PSOE, y en general todo lo relacionado con la Kitchen, como “un circo y un teatro”.

 

Echenique, por parte de Unidas Podemos, lamentó que el PSOE no les aceptase ninguna de sus propuestas para convocar a personas del entorno de la entonces vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y responsables del CNI, como su exdirector, Félix Sanz, así como a varios periodistas y al empresario de la comunicación Mauricio Casals.

 

https://elpais.com/espana/2021-10-05/la-comision-kitchen-citara-en-el-congreso-al-equipo-de-rajoy-y-al-consejero-madrileno-enrique-lopez-pero-no-a-casado.html

 

RAJOY, COSPEDAL, FERNÁNDEZ DÍAZ Y, DE NUEVO, VILLAREJO COMPARECERÁN EN LA COMISIÓN KITCHEN

 

El PSOE logra sacar adelante su lista de comparecientes que no ha sido pactada con sus socios de Unidas Podemos, desde donde apostaban por citar a Pablo Casado

 

El excomisario del Cuerpo Nacional de Policía José Manuel Villarejo Pérez a su llegada a la Comisión de Investigación para ser interrogado sobre la utilización de medios de Interior para favorecer al PP y anular pruebas en casos de corrupción, a 27 de mayo de 2021, en la Sala Constitucional del Congreso de los Diputados, en Madrid (España). Villarejo dejó la cárcel de Estremera tres años y cuatro meses después de su detención por la operación 'Tándem', una de cuyas piezas es la relativa a la operación en la que supuestamente participó y que se activó desde Interior para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas en busca de pruebas comprometedoras para dirigentes del partido. Esta comisión del Congreso investiga la supuesta utilización de fondos reservados en el Ministerio del Interior del anterior Gobierno del PP para obstaculizar causas que afectasen a dirigentes populares. Esta trama protagonizada por el PP también es conocida como ‘Operación ‘Kitchen’.

 

El ex comisario José Manuel Villarejo volverá al Congreso de los Diputados en las próximas semanas para comparecer de nuevo en la Comisión Kitchen. Lo hará para dar cuenta de la trama parapolicial orquestada en el Ministerio del Interior durante la etapa de Jorge Fernández Díaz para espiar y robar información al extesorero Luis Bárcenas. Y, junto a él, desfilarán por la Comisión de investigación Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal.

 

El PSOE ha logrado sacar su nueva lista de comparecientes para esta segunda etapa de la Comisión Kitchen que no ha sido pactada con Unidas Podemos, desde donde pedían que acudiese al Congreso el actual presidente del Partido Popular, Pablo Casado. "El PSOE no ha querido negociar y ha planteado una lista de forma únicamente unilateral sabiendo que si Unidas Podemos no votaba a favor de esta lista, era muy probable que decayera la comisión. Por tanto, Unidas Podemos ha votado sí a la lista del PSOE por responsabilidad para que continúen los trabajos de la comisión", explican fuentes de la formación morada.

 

Desde Unidas Podemos dicen "no entender" por qué el PSOE se ha negado a llamar a Casado. Consideran que al ser Casado el líder de los populares inmediatamente después de Mariano Rajoy "podría ofrecer a los diputados y diputadas explicaciones sobre la gestión que llevo a cabo al llegar a la presidencia". Esto es, en su opinión, si "investigó, depuró y limpió lo ocurrido en su partido durante esta trama".

 

En la lista de los socialistas se incluyen 13 comparecientes. Para el final se ha querido dejar a los nombres con más peso político. La cerrará el expresidente del Gobierno y exlíder del Partido Popular, Mariano Rajoy. Antes será el turno de la ex secretaria general del los populares, María Dolores de Cospedal —cuya comparecencia quedó aplazada antes del parón veraniego tras conocerse su imputación—, del ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, y del actuar consejero madrileño de Justicia —y hombre fuerte del Gobierno de Ayuso— Enrique López.

 

Están llamados también a acudir a la comisión José García Losada, comisario general de Policía Judicial entre julio de 2021 y octubre de 2013, Ignacio Ulloa Rubio, exsecretario de Estado de Seguridad nombrado por Fernández Díaz, y Jesús Vicente Galán, exjefe de Vigilancias y Seguimientos de Asuntos Internos. Los dos primeros son nombres propuestos por EH Bildu, que han sido incluidos en la lista del PSOE.

 

El PNV ha logrado sacar también su lista adelante después de presentar una con solo dos nombres, que ha sido apoyada por el resto de grupos. Gracias a este movimiento el excomisario Villarejo volverá a la comisión para dar cuenta de su papel en la trama, cuya fase de instrucción judicial se cerró el pasado mes de julio en la Audiencia Nacional después de que el juez García Castellón dictase auto de procesamiento.

 

https://www.lavanguardia.com/politica/20211005/7768791/rajoy-cospedal-fernandez-diaz-nuevo-villarejo-compareceran-comision-kitchen.html

 

LA COMISIÓN SOBRE LA KITCHEN LLAMARÁ AL NEGOCIADOR DEL PP PARA RENOVAR EL CGPJ EN PLENO BLOQUEO

 

El PSOE justifica su comparecencia «por su trayectoria y su responsabilidad orgánica en el PP» pese a su nula relación con la operación que investiga el Congreso

 

La comisión de investigación sobre la operación Kitchen ha aprobado este martes el listado de comparecientes que desfilarán por el Congreso desde el 20 de octubre hasta el mes de diciembre. El consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid y responsable del ramo en el PP, Enrique López, finalmente sí acudirá a la Cámara Baja, como reclamaban los socialistas. El PSOE ha justificado su presencia «por su trayectoria y su responsabilidad orgánica en el PP».

 

Se da la circunstancia de que López es el interlocutor con el Gobierno para negociar la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), bloqueada desde hace más de mil días entre acusaciones cruzadas del PSOE y del PP, pero el portavoz socialista en el Congreso, Héctor Gómez, ha desvinculado su llamada a la Kitchen de una intención de presionar a los populares para que pacten los nuevos vocales del órgano de gobierno de los jueces.

 

En la sala de prensa del Congreso, durante la rueda ofrecida por Gómez tras la Junta de Portavoces, las preguntas se han centrado precisamente en los motivos para citar a López, quien no está relacionado con la operación que investiga la Cámara Baja. El consejero de Justicia, cuando era aún juez de la Audiencia Nacional, en 2017, puso en contacto a los abogados del PP con el entorno del extesorero popular Luis Bárcenas. Pero en el transcurso de la investigación ya quedó descartado que López hiciese gestión alguna en el caso Bárcenas.

 

La operación Kitchen fue una trama perpetrada supuestamente por el Ministerio del Interior para espiar a Bárcenas y destruir pruebas de la presunta corrupción del PP. Por eso sorprende la comparecencia de López, quien no tenía relación orgánica alguna con los populares en los años en los que acontecieron los hechos. «Hay que diferenciar el CGPJ de la Kitchen; no afecta», ha insistido Gómez, ante las reiteradas preguntas de la prensa.

 

López: «Ya me enteraré de cuál es el motivo»

 

«Puede aportar información que pueda esclarecer muchos aspectos que pivotan sobre la trama de la Kitchen (...). Es una persona que por su trayectoria y su [actual] responsabilidad orgánica en el PP puede aportar mucha luz en la Kitchen», ha proseguido el portavoz socialista, sin detallar ningún motivo concreto para llamar a López a la comisión.

 

El propio López ha reaccionado esta misma mañana asegurando que recibe esta citación del Congreso «con mucha sorpresa». «Cuando comparezca ya me enteraré de cuál es el motivo por el que me han citado, en estos momentos lo desconozco». Sobre su supuesta intermediación entre los abogados del PP y el entorno de Bárcenas mientras era juez de la Audiencia Nacional, López ha declarado: «Eso está absolutamente aclarado, yo ni intermedié mi medié absolutamente nada, solo presenté a dos personas». Informa Jorge Navas.

 

La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, ha criticado que la comisión de investigación cite al consejero de Justicia en la Comunidad de Madrid. «La comisión es un circo y un teatro que está montando el PSOE; la prueba es la inclusión del consejero», ha dicho. Fuentes populares han añadido que los socialistas no parecen querer buscar aliados sino «romper todos los puentes» de cara a la negociación del CGPJ.

 

Villarejo y García Castaño, los primeros

 

La lista aprobada incluye todos los comparecientes solicitados por el PSOE, así como el excomisario José Manuel Villarejo -que ya acudió a esta comisión en mayo- y Enrique García Castaño, policía vinculado a la trama y arrepentido, conocido como el Gordo. Serán estos dos últimos, cuya asistencia reclamaba el PNV, quienes inicien las comparecencias el próximo 20 de octubre. Unidas Podemos, que exigía la presencia del actual líder del PP, Pablo Casado, y del exdirector del CNI Félix Sanz Roldán (2009-2019), entre otros, ha criticado que su socio gubernamental no haya aceptado ninguna de sus propuestas.

 

«El PSOE nos ha planteado una lista y no ha querido incluir ninguna de nuestras propuestas», ha lamentado el portavoz de Podemos en la Cámara Baja, Pablo Echenique, quien ha reconocido que solo han votado a favor de la relación socialista para que no decaiga la comisión de investigación. El PSOE ha defendido la lista aprobada porque incluye «nombres directamente implicados en este proceso».

 

La comisión de investigación también reclamará el testimonio del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, entre otros.

 

https://www.abc.es/espana/abci-comision-sobre-kitchen-llamara-negociador-pp-para-renovar-cgpj-pleno-bloqueo-202110051347_noticia.html

 

LA COMISIÓN 'KITCHEN' RETOMA LAS COMPARECENCIAS CON EL REGRESO DE VILLAREJO EL 20 DE OCTUBRE

 

El órgano parlamentario ha avalado las peticiones de PSOE y PNV. En el caso de los primeros, su lista incluye al consejero Enrique López, quien "podría aportar luz" sobre la presunta trama de espionaje a Bárcenas por su trayectoria en el PP.

      

La comisión de investigación sobre Kitchen en el Congreso ha aprobado este martes la nueva lista de comparecencias al avalar las propuestas de PSOE y PNV, tal como han confirmado a este medio fuentes parlamentarias. En el caso de los primeros, su listado incorpora el interrogatorio del consejero madrileño y secretario de Justicia del Partido Popular, Enrique López, y rechaza la propuesta de Unidas Podemos de incluir al actual líder de los conservadores, Pablo Casado.

 

De esta manera, las comparecencias se retomarán el próximo 20 de octubre con el regreso ante el órgano parlamentario del excomisario José Manuel Villarejo, procesado por el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón por la operación Kitchen, y Enrique García Castaño (ex jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo), ambos nombres propuestos por el Grupo Vasco.

 

Asimismo, la comisión cerrará el turno de comparecencias con los tres cargos que figuraban antes de que en junio se acordara la prórroga de los trabajos hasta diciembre: la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, el exministro Jorge Fernández Díaz, procesado en la causa y, por último, el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, cuya cita está prevista para mediados o finales de noviembre.

 

Por su parte, Unidas Podemos, que registró una lista por separado ante la negativa del PSOE de pedir la comparecencia de Casado, entre otros nombres, ha votado "de forma responsable" el listado de su socio de Gobierno para que continúen los trabajos de la comisión, según ha valorado el portavoz del grupo morado, Pablo Echenique.

 

Y es que, el espacio confederal entiende que al ser Casado el líder de los conservadores "inmediatamente después de Mariano Rajoy podría ofrecer a los diputados y diputadas explicaciones sobre la gestión que llevó a cabo al llegar a la presidencia", esto es "o no investigó, depuró y limpió lo ocurrido en su partido durante esta trama, y, por ende, debe dar explicaciones de su inacción, o sí lo hizo y, por tanto, podrá informar a los parlamentarios de lo que encontró y lo que llevó a cabo para depurar su partido".

 

Además, Unidas Podemos no pasa por alto que Casado llegó a presidencia de PP con los votos de los compromisarios de María Dolores de Cospedal e incluso incorporó en su Ejecutiva a Jorge Fernández Díaz, este último procesado en la trama.

 

A su vez, el espacio confederal había pedido la comparecencia de representantes de medios de comunicación que, en su opinión, podrían arrojar luz en la comisión Kitchen, como es el caso de Mauricio Casals, adjunto a la presidencia de Atresmedia Corporación, que, según los indicios, ejercía de intermediario entre Rajoy y Bárcenas. También es el caso de Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta, por estar asociados a lo que Unidas Podemos denomina la "guerra de los comisarios". También, el grupo morado pidió la comparecencia de personas vinculadas al CNI como María González, responsable del equipo de la exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, y el propio presidente del servicio de inteligencia durante los hechos investigados, Félix Sanz Roldán.

 

El portavoz del PSOE en el Congreso, Héctor Gómez, ha justificado la decisión de su grupo de no incluir a Casado y al resto de perfiles solicitados por Unidas Podemos porque "no aportarían" información relevante a la comisión o no "son adecuados". "Nuestra relación de comparecientes se fundamenta en el objetivo del órgano parlamentario y por eso planteamos perfiles que realmente han estado directamente implicados en este proceso", ha señalado en referencia a Enrique López, quien presuntamente medió entre el extesorero Luis Bárcenas y el abogado del partido, Jesús Santos, cuando era juez en la Audiencia Nacional.

 

http://www.publico.es/politica/operacion-kitchen-comision-kitchen-retoma-comparecencias-regreso-villarejo-20-octubre.html

 

LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE KITCHEN CITA A ENRIQUE LÓPEZ, PERO DEJA FUERA A CASADO

 

La ampliación del plazo para pedir nuevos comparecientes tan solo recoge como novedad la incorporación del consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid, que se suma a Rajoy y Cospedal. Unidas Podemos no logra convencer al PSOE para citar al líder del PP

 

La comisión de investigación del Congreso de los Diputados sobre el espionaje a Luis Bárcenas realizado supuestamente por el Ministerio del Interior cuando gobernaba el PP –la conocida como Operación Kitchen– ha aprobado en su reunión de este martes citar como compareciente al consejero de Justicia e Interior de la Comunidad y máximo responsable de Justicia del PP, Enrique López.

 

 La Policía deja sin empleo y sueldo al exchófer de Bárcenas y a otros dos agentes implicados en Kitchen

Se trata del nuevo nombre que se añade al listado de comparecientes ya previstos anteriormente, y entre los que están el exlíder del PP, Mariano Rajoy, la exsecretaria general, María Dolores de Cospedal, el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz –que está imputado y será juzgado por su implicación en la trama–, y el exdirector de la Policía Ignacio Cosidó. "Estoy muy sorprendido, desconozco la razón por la que han pedido mi comparecencia. Si finalmente tengo que comparecer, me enteraré de qué me quieren preguntar, desconozco la razón, ahora mismo únicamente sorpresa", ha asegurado López, al ser preguntado por esta citación.

 

Finalmente, la comisión ha aprobado los listados presentados por el PSOE y el PNV y ha rechazado el planteado por Unidas Podemos, que incluía como compareciente al actual líder del PP, Pablo Casado. Sí tendrán que declarar, por segunda vez, tanto Cosidó, como el excomisario Villarejo –al que se sitúa en el centro de la trama– y el también excomisario Enrique García Castaño. Estos dos últimos serán los primeros en declarar en la comisión, el próximo día 20.

 

Vox, EH Bildu y Junts habían solicitado la comparecencia de la exvicepresidenta primera del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, pero sus listas han sido rechazadas por la mayoría de la comisión de investigación, que se ha reunido a puerta cerrada.

 

Unidas Podemos también solicitó su comparecencia en enero pero ahora se había limitado a reclamar la de quien fuera su jefa de Gabinete, María González Pico, que tampoco ha salido adelante. Otro de los nombres más solicitados era el del ex director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Félix Sanz Roldán, al que apuntaron Unidas Podemos, EH Bildu, Vox y Junts, pero que tampoco tendrá que comparecer finalmente en el Congreso.

 

Malestar de Unidas Podemos con el PSOE

 

Fuentes de Unidas Podemos han asegurado no entender "por qué el PSOE se ha negado a llamar a Pablo Casado". El grupo parlamentario considera que "al ser Casado el líder de los populares inmediatamente después de Mariano Rajoy podría ofrecer a los diputados y diputadas explicaciones sobre la gestión que llevo a cabo al llegar a la presidencia; esto es: o no investigó, depuró y limpió lo ocurrido en su partido durante esta trama, y, por ende, debe dar explicaciones de su inacción, o sí lo hizo y, por tanto, podrá informar a los parlamentarios de lo que encontró y lo que llevó a cabo para depurar su partido".

 

Además, añade el grupo confederal, "cabe recordar que Pablo Casado llegó a presidencia de PP con los votos de los compromisarios de Cospedal e incluso incorporó en su ejecutiva a Fernández Díaz, dos personas presuntamente implicadas en esta trama".

 

A su vez, el grupo confederal había pedido la comparecencia de representantes de Medios de Comunicación que tuvieron un papel importante en la comisión Kitchen, como es el caso de Mauricio Casalls, adjunto a la presidencia de Atresmedia Corporación, que, según los indicios, ejercía de intermediario entre Rajoy y Bárcenas.

 

También es el caso de Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta. Ambos, según Unidas Podemos, "tuvieron un papel relevante en la pata mediática de la trama Kitchen en lo que se conoce como 'La guerra de los comisarios'. Villarejo y su círculo cercano empezaron –cuando estalló la trama Kitchen– a poner el foco y emitir información en los medios contra otros comisarios de la trama Kitchen, gran parte a través de Inda y Urreitztieta, lo que fue determinante para el conocimiento público de la trama Kitchen", zanjan.

 

https://www.eldiario.es/politica/comision-investigacion-kitchen-cita-enrique-lopez-deja-fuera-casado_1_8368267.html

 

FRANCISCO MARTÍNEZ, EX ‘NÚMERO DOS’ DE INTERIOR: “EL MINISTRO ME DIJO QUE PIDIERA AL CNI INFORMACIÓN SOBRE BÁRCENAS”

 

El ex secretario de Estado de Seguridad involucra al Gobierno de Rajoy en la maniobra para buscar los secretos que guardaba el extesorero

 

El Congreso reanuda la investigación de la Operación Kitchen

 

El Congreso de los Diputados reanuda el próximo martes 5 de octubre la investigación del caso Kitchen, una operación policial dirigida desde el ministerio del Interior para, supuestamente, robar documentación al extesorero Luis Bárcenas que pudiera ser comprometedora para el PP y el Gobierno de Mariano Rajoy.

 

La comisión parlamentaria de investigación volverá a reunirse el próximo martes cuando se han producido algunas novedades relevantes en el caso. El juez instructor, Manuel García Castellón, considera que existen suficientes indicios de una operación policial ilegal para obstaculizar la investigación judicial sobre la corrupción del PP y del Gobierno de Mariano Rajoy. El juez decidió procesar y sentar en el banquillo al exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, a su número dos y ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y a media docena de comisarios que participaron en una operación que usó a confidentes pagados con fondos reservados.

 

El número dos de Interior cuando sucedieron los hechos, Francisco Martínez, compareció por última vez ante el juez instructor el pasado 12 de julio de 2021. En esa declaración, Martínez detalló todos sus movimientos como secretario de Estado a partir de la comparecencia de Mariano Rajoy en el Congreso el 1 de agosto de 2013. Ese día, con el Gobierno del PP a punto de caer acorralado por la corrupción que apuntaban los papeles de Bárcenas publicados por EL PAÍS y la confesión del extesorero al juez, Rajoy pidió perdón por confiar en Bárcenas, al que nombró tesorero nacional del PP en 2008.

 

Martínez detalló al juez que un día después de aquella comparecencia, con Rajoy, su Gobierno y el PP, acorralados por las revelaciones de Bárcenas, el ministro le hizo un encargo: “El día 2 de agosto, lo que me dice el ministro [del Interior] es que es importante tener toda la información que afecte a cuentas y cuestiones que eran parte de los eventuales delitos del señor Bárcenas y que desde luego esas cuestiones no implicaban a nadie más del Partido Popular”.

 

Cuando Martínez recibe esa orden de su ministro, Jorge Fernández, han pasado casi cinco meses desde que la Audiencia Nacional investiga los papeles de Bárcenas, con la colaboración de los policías de la UDEF y con numerosa documentación procedente de comisiones rogatorias que detallan todos los pasos del dinero de Bárcenas en Suiza. Y aunque la investigación judicial está centrada en documentar y probar todos los delitos cometidos por el extesorero del PP, el Gobierno decide encargar al secretario de Estado de Seguridad una investigación especial sobre Bárcenas cuyos resultados nunca se pusieron a disposición del juez instructor.

 

Martínez continuó su relato al juez: “El ministro me dice que me va a dar un contacto en el Centro Nacional de Inteligencia para que yo establezca una coordinación y que le diga a ese contacto que cualquier información que pudiesen tener la facilitase a la Policía porque entiendo que en ese momento la prioridad del Gobierno es conseguir toda la información sobre las cuentas y las actividades ilícitas del señor Bárcenas”.

 

El ex secretario de Estado de Seguridad, empeñado en la tarea de conseguir información sobre Bárcenas pese a que ese trabajo estaba judicializado desde hacía cinco meses, hace gestiones con el director del CNI, Félix Sanz Roldán, sin informar en ningún momento al juez del caso. “El ministro me dice que llame directamente al director del Centro Nacional de Inteligencia [Félix Sanz Roldán], que era mi interlocutor habitual en estos casos, y yo llamo al director del CNI siguiendo la instrucciones del ministro, tenemos una comunicación muy breve en la que él me dice que en fin, que eso no es parte de la inteligencia que ellos están captando pero que naturalmente si ellos tuviesen algún tipo de información sobre este asunto, pues lo pondrían a disposición de los investigadores, y que colaborarían como en tantas ocasiones colaboraba el Centro Nacional de Inteligencia con la Policía y con la Guardia Civil”. Martínez matiza tras este pormenorizado relato de hechos que todas aquellas gestiones fueron legales pese a hacerse a espaldas del juez que investigaba esos mismos hechos.

 

El ministro del Interior, Jorge Fernández, rechaza esta versión de los hechos y asegura que nunca dio órdenes para investigar al extesorero del PP, Luis Bárcenas.

 

Las agendas del comisario jubilado sobre la conjura contra Bárcenas: “Chisco [Francisco Martínez] quiere plan para salir del caso L. B.”

La operación policial de espionaje a Bárcenas se inició en julio de 2013, según los documentos oficiales incorporados al sumario de este caso.

 

El 13 de julio de aquel año 2013, el comisario José Manuel Villarejo, que intervino activamente en la Operación Kitchen, apuntó en su diario. “CHISCO [apelativo con el que identificaba a Francisco Martínez] quiere plan estratégico para salir del caso L. B. Comida 14.30, restaurante Guetaria”.

 

El juez preguntó a Martínez por este apunte y el secretario de Estado respondió: “Eso responde a pensamientos y reflexiones del señor Villarejo, él mismo lo ha declarado así. Yo no tenía el más mínimo interés en tener un plan estratégico contra L. B. No he visto en mi vida a ese señor”.

 

La comisión parlamentaria que investiga el caso Kitchen se interrumpió cuando estaba a punto de comparecer Dolores de Cospedal, secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha en los años que ocurrieron los hechos. El juez había decidido citarla como imputada ese mismo día. Tres meses después y tras oír su declaración, el instructor interpretó que no había indicios suficientes para sentar en el banquillo a la jefa política del PP e interlocutora del comisario Villarejo, uno de los policías que captó como confidente al chófer de la familia Bárcenas y le pagó mensualmente una cantidad de 2.000 euros procedente de los fondos reservados del ministerio del Interior. La imputación de Cospedal duró apenas tres meses.

 

La Fiscalía Anticorrupción recurrió el auto que ponía fin a la investigación y retiraba la imputación a Cospedal. En su escrito, la Fiscalía implicaba a la dirigente del PP en la operación Kitchen: “Otros indicios apuntan a que, de forma paralela, dirigentes del Partido Popular como María Dolores de Cospedal y su esposo, Ignacio López del Hierro, habrían tenido conocimiento de la puesta en marcha y desarrollo de la Operación Kitchen, cuya responsabilidad penal en los hechos objetos de investigación está siendo dilucidada a través de diligencias de investigación muy recientemente practicadas, y sobre cuyo resultado resulta imprescindible practicar nuevas diligencias de corroboración”.

 

Aquella operación policial obtuvo escasos frutos. Todos los documentos robados a Bárcenas y su familia no agravaban las acusaciones que ya pesaban sobre el PP y el Gobierno de Mariano Rajoy. La Fiscalía Anticorrupción resumió así la causa en el escrito con el que recurrió contra el fin de la investigación: “Las actuaciones practicadas han aportado sólidos indicios de los frutos obtenidos en el curso del operativo policial desplegado y conocido como Operación Kitchen, como la entrada en el estudio de Rosalía Iglesias Villar sito en la calle General Díaz Porlier número 32 de Madrid, donde el comisario principal Enrique García Castaño habría accedido sin autorización judicial en busca del material comprometedor para el Partido Popular o la descarga ilegal del contenido de dos dispositivos telefónicos pertenecientes a Luis Bárcenas ejecutadas por este comisario principal jefe de la UCAO”.

 

El comisario José Manuel Villarejo accedió a entrevistarse en la cárcel con un periodista de EL PAÍS y contó su versión sobre la operación policial Kitchen en la que participó desde el principio de una manera activa y a la que puso nombre (”cocina”, en inglés, porque el nombre del confidente era igual al de un famoso cocinero). Villarejo no solo se encargó de captar al colaborador principal del operativo, Sergio Ríos, chófer de la familia Bárcenas, sino que se encargó de pagarle durante meses por sus servicios con dinero de los fondos reservados. Y todo ese trabajo lo documentó, con recibís firmados por el confidente y con grabaciones de las conversaciones entre ambos para conocer los avances de la operación. Ese material probatorio figura en el sumario.

 

Lo que sigue son todas las respuestas que Villarejo dio a EL PAÍS cuando le preguntó por el caso.

 

Pregunta. ¿De quién fue la idea de la Operación Kitchen?

 

José Manuel Villarejo. Se le ocurrió a alguien del Gobierno. A mí me contratan en plan privado. Habían fallado todos los sistemas de acercamiento y de montar el tinglado y dijeron: ‘hay que avisar a Villarejo, que soluciona siempre los problemas’. Me avisaron y yo puse una serie de condiciones, como he declarado en el juzgado. Prueba de ello: que yo no participe activamente es que en los momentos nucleares a mí me apartaron, yo no soy el que entra en el despacho, el señor que entra en el despacho lo ha declarado. Lo mismo que ha declarado el que accede a los teléfonos. Yo estoy dentro de la cárcel, en teoría soy el inductor, y el autor material está fuera. Fíjese qué aberración jurídica, es como si el asesino confiesa y lo dejan en la calle, y el inductor…

 

P. ¿Fue una chapuza esta operación?

 

J. M. V. Era una chapuza por todo el equipo que habían montado, era impresentable.

 

P. ¿Y la idea original era del ministro del interior?

 

J. M. V. No. De mucho más arriba. Fernández Díaz no tenía capacidad de tomar una decisión de esa envergadura. Mucho más arriba.

 

P. Si se está refiriendo a Mariano Rajoy, sabe que no hay una sola prueba de eso que está diciendo en todo el sumario del caso…

 

J. M. V. Creo que sí las hay, lo que ocurre es que imagino que están esperando a que se cueza en su salsa. Estarán esperando el momento político oportuno. Me temo que sí existen pruebas y ellos lo saben. Él ha intentado buscar de alguna manera una solución, pero la única solución está en sus manos.

 

P. Usted habla en el sumario de una grabación de Bárcenas a Rajoy en el palacio de la Moncloa. ¿Existe esa grabación?

 

J. M. V. Igual sí. Bárcenas grabó a Rajoy… pero todo ese tipo de cosas…

 

P. ¿Pero usted ha oído esa grabación?

 

J. M. V. No. Yo no la llegué a oír porque cuando llegó la operación en sí no me dejaron, me engañaron aprovechando que yo estaba en el extranjero, en el Líbano, e hicieron la operación. Porque yo dije que quería una copia de todo lo que se encontrara porque yo ya había hablado con algunos jueces de la Audiencia Nacional y les había dicho: “si sale bien os doy una copia y vosotros veréis lo que hacéis”. Yo me he reunido con jueces y fiscales y les he contado cosas que oficialmente no quería que ellos supieran. Las charlas que yo tengo de la Kitchen con jueces y fiscales de la Audiencia Nacional están… Otra cosa es que esté encriptado, como dicen ellos, y no quieren que salga… Pero a mí esa grabación nunca me la dieron, me informaron de que había.

 

P. ¿Quién filtró los documentos que le robaron a Bárcenas?

 

J. M. V. Esa decisión no fue mía, yo tenía otros planteamientos y por eso… Lo de la Kitchen está documentado que yo no tengo nada que ver en el sentido del tema. Lo que ocurre es que lógicamente me tendrán que acusar de algo, fíjese si es alucinante que la Kitchen en teoría la he preparado yo y en el Congreso se han puesto de acuerdo el PSOE e IU para que yo no vaya. Eso es una pantomima entonces, ¿no?

 

P. Pero ¿quién le dice a usted que hay que montar la Operación Kitchen para robarle documentos a Bárcenas?

 

J. M. V. Me lo dicen desde la señora Cospedal, hasta el ministro, el secretario de Estado…, el único con el que no hablo yo personalmente pero sí a través de intermediarios es con el señor Rajoy.

 

P. ¿De todo eso hay grabaciones que lo demuestren?

 

J. M. V. Creo que hay documentación, no lo sé. Yo he pedido una copia de todo lo que me contaron y no me la dan.

 

Un número de teléfono para implicar al presidente del Gobierno y otras pruebas

 

El comisario Villarejo cambió en mayo pasado la versión que dio a EL PAÍS —” con el que no hablo yo personalmente, pero sí a través de intermediarios, es con el señor Rajoy— en su última comparecencia ante la comisión de investigación creada en el Congreso de los Diputados. En esa intervención, Villarejo sorprendió a todos al explicar que se comunicaba con Mariano Rajoy a través de un número de teléfono que le facilitaron para ponerle al día de las novedades del operativo para robar documentación a Bárcenas.

 

Tras esta confesión, Villarejo facilitó al juez instructor del caso varios números de teléfono que, supuestamente, correspondían a sus contactos con el presidente Rajoy. La policía ha investigado ese número de teléfono y en un informe remitido al juez asegura que se trata de un número asociado a los teléfonos corporativos del Partido Popular. La investigación no ha profundizado más, pese al interés de la Fiscalía Anticorrupción por conocer el usuario de ese número.

 

Ese número de teléfono es la última prueba de las que se han presentado durante la investigación judicial para acreditar una operación policial que se hizo a espaldas del juez, sin ninguna cobertura legal, y cuyo objetivo, según el instructor y la Fiscalía, era ocultar pruebas que pudieran agravar la situación judicial del PP en relación con la presunta financiación ilegal de este partido.

 

Casi tres años de investigación judicial en una pieza separada del caso Villarejo han dado lugar a decenas de pruebas de una operación policial en la que participaron media docena de comisarios, decenas de policías (que hicieron seguimientos a la mujer de Bárcenas sin conocer el objetivo real de su trabajo), y con el supuesto conocimiento de los máximos responsables políticos del ministerio del Interior: Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez. Las pruebas son, resumidas, las que siguen.

 

1. Registro al secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez. En su teléfono móvil se halló un detallado informe sobre lo ocurrido que escribió el propio Martínez como una supuesta terapia psicológica que le recomendaron para superar el momento que atravesaba como consecuencia de la apertura de la investigación judicial. En esas notas, Martínez admitía que la operación se había hecho y responsabilizaba a sus superiores: “Recibí instrucciones muy concretas y tuve presión diaria para obtener y transmitir la información. A mí este asunto ni me importaba, ni me preocupaba, ni me interesaba, pero escuché muchas veces de mi superior que era el asunto más importante que teníamos entre manos”. Para finalizar, Martínez reflexionaba sobre las causas que originaron una situación tan comprometida: “El desastre que supuso la detención del Yeti [apodo de Villarejo] lo provocó F. S. R. [Félix Sanz Roldán], entonces director del CNI) con pleno conocimiento de S. S. S. [la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría] y bajo la pasividad total de [Juan Ignacio] Zoido [entonces ministro del Interior], que no se enteraba de nada”. En ese registro del domicilio de Martínez también se intervinieron las actas notariales donde el ex secretario de Estado de Seguridad dejó constancia de los supuestos mensajes que le envió a su móvil el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, pidiéndole que se interesase por la operación policial que se había puesto en marcha.

 

2. Pago de fondos reservados del Ministerio del Interior. Recibos por 2.000 euros mensuales con la firma de Sergio Ríos, chófer de la familia Bárcenas, aparecen en el sumario del caso. Corresponden a los pagos al confidente con dinero de los fondos reservados del ministerio del Interior que le hicieron el comisario Villarejo y el inspector Andrés Gómez Gordo, exasesor de Cospedal.

 

3. Grabaciones. El comisario Villarejo grabó sus conversaciones con el chófer de la familia Bárcenas durante los meses en los que este trabajó como confidente para el Ministerio del Interior. En esas conversaciones se delata el plan para sustraer documentación relevante al extesorero del PP.

 

4. Partes de seguimiento del espionaje ilegal. Los policías encargados de seguir durante meses a Rosalía Iglesias, mujer de Bárcenas, dejaron por escrito unos partes sobre los movimientos de su objetivo. Algunos de ellos explicaron al juez que ignoraban el objetivo perseguido con aquellos seguimientos, los agentes confesaron que se limitaron a seguir las órdenes que les dieron sin preguntar.

 

5. El juez instructor no conoció la investigación policial paralela de Interior. El Ministerio del Interior nunca puso a disposición del juez Pablo Ruz, que investigaba el caso Bárcenas, todo lo descubierto en la Operación Kitchen, según explicó al juez el inspector Morocho, principal investigador del caso a través de la UDEF.

 

6. Compra de ordenadores para facilitar información al ‘número dos’ de Interior. El comisario Enrique García Castaño relató al juez todas sus actividades dentro de la Operación Kitchen. Entre ellas, compró un ordenador para volcar en él toda la información robada a Bárcenas y que pudiera consultarla el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez. Este lo negó. El recibo de la compra de ese ordenador está en el sumario.

 

7. 13 agendas del comisario Villarejo. Durante los años en que estuvo activo el operativo policial Kitchen, el comisario Villarejo apuntó en distintos cuadernos sus actividades diarias, sus charlas con distintas personas y sus citas. Esas agendas, incorporadas al sumario, cuentan una historia de la Operación Kitchen a través de distintos interlocutores, entre ellos el ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y la ex secretaria general del PP, Dolores de Cospedal.

 

8. Declaraciones de los participantes en la operación policial. El espionaje a Bárcenas y a su familia para buscar los secretos que supuestamente guardaba sobre la financiación ilegal del PP fue corroborado en la Audiencia Nacional por algunos de los comisarios que participaron en la operación como Enrique García Castaño o José Manuel Villarejo, además de las explicaciones dadas por el confidente Sergio Ríos.

 

https://elpais.com/espana/2021-10-01/francisco-martinez-numero-dos-de-interior-en-el-gobierno-de-rajoy-el-ministro-me-dijo-que-pidiera-al-cni-informacion-sobre-barcenas.html

 

 

 

 

EL PSOE DESCARTA CITAR A CASADO EN LA COMISIÓN KITCHEN Y PIDE QUE COMPAREZCA ENRIQUE LÓPEZ


Los socialistas proponen también la comparecencia del ex director general de la Policía, Ignacio Cosidó, e Ignacio Ulloa, antiguo secretario de Estado de Seguridad

 

El PSOE descarta citar al líder del PP, Pablo Casado, en la comisión Kitchen del Congreso que analiza la presunta trama de espionaje al extesorero popular Luis Bárcenas, pero sí quiere que acuda el consejero madrileño y secretario de Justicia del Partido Popular, Enrique López.

 

La comisión Kitchen se reanudará este mes y este viernes concluye el plazo de los grupos para presentar sus propuestas de comparecencias. Entre los nombres que figuran en la lista del PSOE, no está Pablo Casado, que sí consta en las solicitudes de Unidas Podemos, pero sí proponen que acuda Enrique López, actual consejero en el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso y secretario general de Justicia del PP.

 

Según reveló Bárcenas en febrero a raíz de la apertura de juicio por la presunta caja b del PP, entre 2017 y 2019 mantuvo 12 encuentros con el abogado del partido, Jesús Santos, gracias a la mediación de Enrique López, entonces juez en la Audiencia Nacional. La versión que López dio es que él se limitó a poner en contacto a Santos con un empresario amigo de Bárcenas, pero que nunca negoció con el extesorero. Fuentes de su entorno citadas por la agencia Efe sostienen que “presentó a dos conocidos en 2017, no hizo nada más”.

 

Además de López, los socialistas han propuesto la comparecencia del ex director general de la Policía Ignacio Cosidó, que, aunque nunca ha sido imputado en la investigación que la Audiencia Nacional ha realizado sobre este entramado, se encuentra en el punto de mira de la Fiscalía, que ha recurrido el cierre de la instrucción y ha pedido su imputación.

 

En la lista del PSOE figura también Ignacio Ulloa, secretario de Estado de Seguridad con Jorge Fernández Díaz al frente del Ministerio del Interior hasta que cesó en enero de 2013, mes en el que salieron a la luz los denominados papeles de Bárcenas y poco antes de que supuestamente comenzase la operación Kitchen, cuyo inicio los investigadores sitúan en julio de ese año.

 

También ha sido propuesto José García Losada, comisario general de Policía Judicial hasta octubre de 2013 y quien podría completar el testimonio que dio el inspector jefe Manuel Morocho sobre las presiones que sufrió para apartarle de la investigación.

 

El exjefe de vigilancias de la Unidad de Asuntos Internos Jesús Vicente Galán ―que llegó a estar imputado― y el exjefe de gabinete de Cosidó y actual comisario jefe de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de A Coruña, Pedro Agudo, integran también el listado del PSOE.

 

Otro exjefe de gabinete, en este caso de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, José Luis Ortiz, quien, como ella, estuvo asimismo imputado en la Audiencia, forma parte de la propuesta de los socialistas, que quieren oír también al exdirector de la cárcel madrileña de Soto del Real, José Luis Argenta de la Aldea, y a un preso que coincidió con Bárcenas, al considerar que el PP utilizó también la cárcel para espiar al extesorero.

 

A la espera de que concluya el plazo este viernes y de que se cierren las negociaciones de los grupos para tener un listado definitivo de comparecientes y fijar nuevas sesiones, los tres nombres que sí serán llamados a la comisión son los que figuraban antes de que en junio se acordara la prórroga de los trabajos. De esta forma, la comisión se cerrará, como así estaba previsto, con los interrogatorios de los diputados a María Dolores de Cospedal y al exministro Jorge Fernández Díaz, procesado en la causa.

 

El último compareciente, previsiblemente a mediados o finales de noviembre, será el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy. Fuentes parlamentarias consultadas no aclaran si los grupos acordarán que vuelva a ser citado el excomisario José Manuel Villarejo, como así solicita el PNV.

 

https://elpais.com/espana/2021-10-01/el-psoe-descarta-citar-a-casado-en-la-comision-kitchen-y-pide-que-comparezca-enrique-lopez.html

 

PODEMOS Y ERC PRESIONAN AL PSOE PARA CITAR A CASADO POR KITCHEN

 

Los socialistas aceptan llamar a Rajoy y Cospedal en la comisión de investigación sobre la operación del Ministerio del Interior para espiar al extesorero del PP

 

La comisión de investigación en el Congreso sobre la Operación Kitchen —la trama de espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas, que puso en marcha el Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy— reanuda estos días sus trabajos, tras el paréntesis veraniego, y los principales partidos socios del Gobierno y del PSOE han puesto el foco sobre Pablo Casado, el líder del PP. Y no en un momento cualquiera, sino cuando el presidente del partido conservador celebra la convención para relanzar su proyecto como alternativa de Gobierno. Unidas Podemos y ERC, claves para la estabilidad parlamentaria que necesita el PSOE para esta legislatura, han incluido a Casado en las listas de comparecientes a los que quieren llamar para esclarecer las responsabilidades políticas del caso. El PSOE es mucho más renuente y sigue estudiando la oportunidad de esa citación.

 

La mesa de la comisión se reunirá este jueves para convocar el martes 5 de octubre la primera sesión de trabajo, donde se resolverán las nuevas comparecencias. El PSOE y sus socios coinciden en que el último compareciente tendrá que ser el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pero para el final de los trabajos, en las Navidades.

 

PSOE y Unidas Podemos, que gobiernan juntos, quedaron este miércoles en el Congreso para contrastar sus posiciones sobre cuál debe ser a partir de ahora el camino de la comisión Kitchen. Y sus posturas no están nada cercanas. ERC y otros partidos que normalmente respaldan al Ejecutivo en el Congreso, como Más País, Compromís y EH Bildu, ya avanzaron en su momento que Casado debería dar explicaciones sobre su papel en aquella etapa, en la que era el portavoz y vicesecretario de comunicación del PP de Rajoy. ERC ha metido a Casado otra vez en la lista de sus comparecientes, que presentará este jueves. PNV y Ciudadanos comentaron en su día que estudiarían esa opción.

 

La posibilidad de citar a Casado todavía no es aceptada por el PSOE. Los socialistas aún estudian su propuesta de nuevas comparecencias en el Congreso para determinar quién dio la orden de montar aquella trama impulsada desde el Ministerio del Interior bajo el mandato del ministro Jorge Fernández Díaz, procesado por la Audiencia Nacional como uno de los responsables de la operación policial montada a espaldas del juez que investigaba el caso. PSOE, Podemos y ERC sí están de acuerdo en que Rajoy tendrá que ofrecer su versión y también el exministro del Interior Jorge Fernández, o el exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, también imputado.

 

Podemos, ERC y otros socios siempre tuvieron claro que Casado debería pasar también por la comisión Kitchen. Los representantes de Podemos han mantenido varias conversaciones en estos días con los portavoces del PSOE para convencerlos de la oportunidad de apuntar fijo a Casado en sus listas de comparecientes. Entienden que, tras sustituir a Rajoy al frente del PP, “podrá ofrecer a los diputados explicaciones sobre la gestión que llevó a cabo al llegar a la presidencia; esto es: o no investigó, depuró y limpió lo ocurrido en su partido durante esta trama, y, por ende, debe dar explicaciones de su inacción, o sí lo hizo y, por tanto, podrá informar a los parlamentarios de lo que encontró y lo que llevó a cabo para depurar su partido”.

 

Fuentes de Unidas Podemos argumentan, además, que Casado llegó a la presidencia del PP con los votos de los compromisarios que habían apoyado a María Dolores de Cospedal en la primera ronda de las primarias del congreso del PP donde salió elegido. Y añaden que Cospedal era secretaria general del PP en los años investigados y le atribuyen haber incorporado en su ejecutiva posterior a Fernández Díaz, el exministro del Interior de la etapa en la que se montó la trama investigada.

 

Otra vez Villarejo

 

El PSOE, sin embargo, aún no ha cerrado su lista. Fuentes de ese partido sí han avanzado que se plantean llamar —además de a Rajoy— a Cospedal, al exministro Fernández Díaz, a Ignacio Cosidó, exdirector de la Policía Nacional, otra vez al polémico comisario jubilado José Manuel Villarejo, y han barajado otras comparecencias, como la del actual responsable de justicia del PP, Enrique López, persona de la máxima confianza de Casado y mano derecha de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso. Entre las propuestas de candidatos a acudir a la comisión que estudia el PSOE están también el ex jefe de gabinete de Cospedal, José Luis Ortiz Grande; el exalcalde de Boadilla, Arturo González Panero; el hijo de Luis Bárcenas y líder del grupo musical Taburete, Guillermo Bárcenas o el director de la cárcel de Soto, José Luis Argenta de la Aldea.

 

La propuesta de Unidas Podemos incluye convocar a María González Pico —exjefa de gabinete de Soraya Sáenz de Santamaría—, al exdirector del CNI, Félix Sanz Roldán; a los periodistas Javier Ayuso, Eduardo Inda, Esteban Urreiztieta y Ernesto Ekaizer; al empresario de la comunicación Mauricio Casals; a Pablo Antonio Peira Ramírez, comisario y coordinador de la Jefatura de la Casa Real; Jesús Vicente Galán, jefe de sección de vigilancia de la Unidad de Asuntos Internos durante la Kitchen; Francisco Correa, cabecilla de la trama Gürtel; Isidro Sánchez Suárez, preso compañero de Bárcenas y supuestamente contratado para borrar de la nube información del extesorero del PP.

 

En ERC están muy interesados en insistir en las indagaciones sobre la línea policial, por lo que barajan volver a requerir a varios comisarios y mandos policiales, pero también al expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González.

 

https://elpais.com/espana/2021-09-30/podemos-y-erc-presionan-al-psoe-para-citar-a-casado-por-kitchen.html

 

 

LA COMISIÓN KITCHEN PONE EL FOCO AHORA EN RAJOY, CASADO Y SUS EQUIPOS

 

PSOE y Unidas Podemos negocian una nueva lista de comparecientes para las sesiones de investigación, que se retoman el viernes

 

La comisión de investigación en el Congreso de la Operación Kitchen ―el espionaje ilegal al extesorero del PP Luis Bárcenas por una trama parapolicial― retoma sus trabajos este viernes con una nueva lista de comparecientes que pone el foco en el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, su equipo, el actual líder del PP, Pablo Casado, y algunas personas de su entorno, según la lista negociada por el PSOE y Unidas Podemos hasta última hora este miércoles. Los socios del actual Gobierno ya avisaron en junio pasado, cuando las sesiones se interrumpieron, que tras el verano prolongarían la investigación hasta las Navidades y que sería en este periodo cuando citarían a los máximos responsables políticos de la etapa sobre la que se indaga, y en la que bajo los gobiernos de Rajoy supuestamente se promovieron actuaciones irregulares desde el Ministerio del Interior para tapar escándalos de corrupción del PP.

 

En la reunión de trabajo de la comisión Kitchen del Congreso de este viernes se abordarán las listas de comparecientes que los partidos quieren convocar para esclarecer aquella operación. Desde la primera etapa y hasta antes del verano, se centraron en llamar a los responsables policiales y ex altos cargos operativos para intentar descifrar sus responsabilidades y sobre todo quiénes les daban las órdenes. PSOE y Unidas Podemos ya adelantaron entonces que en esta segunda fase se volcarían en convocar a los mandos políticos. Y así será.

 

Podemos siempre tuvo claro que por la comisión Kitchen deberían pasar tanto Rajoy como el actual líder del PP, Pablo Casado, porque en aquella época era portavoz y vicesecretario de comunicación en el partido y porque relevó a Rajoy en el mando de la organización. Podemos ha incluido en su lista a Casado porque entiende que, tras sustituir a Rajoy al frente del PP, “podrá ofrecer a los diputados y diputadas explicaciones sobre la gestión que llevó a cabo al llegar a la presidencia; esto es: o no investigó, depuró y limpió lo ocurrido en su partido durante esta trama, y, por ende, debe dar explicaciones de su inacción, o sí lo hizo y, por tanto, podrá informar a los parlamentarios de lo que encontró y lo que llevó a cabo para depurar su partido”.

 

En Unidas Podemos entienden, además, que Casado llegó a la presidencia del PP con los votos de los compromisarios que habían apoyado a María Dolores de Cospedal en la primera ronda de las primarias del congreso del PP donde salió elegido. Cospedal era secretaria general del PP en los años investigados y también le atribuyen haber incorporado en su ejecutiva posterior a Jorge Fernández Díaz, el exministro del Interior de la etapa en la que se montó la trama investigada.

 

El PSOE, que ha negociado en estos días los nombres y componentes de las nuevas comparecencias, aún no ha cerrado del todo su lista, pero fuentes de ese partido sí han avanzado que se plantean llamar —además de a Rajoy— a Cospedal, al exministro Fernández Díaz, a Ignacio Cosidó, exdirector de la Policía Nacional, otra vez al polémico comisario jubilado José Manuel Villarejo, y han barajado otras presencias no menos conflictivas, como el actual responsable de justicia del PP, Enrique López, persona de la máxima confianza de Casado en su ejecutiva y mano derecha de Isabel Díaz Ayuso en el Gobierno regional madrileño. Entre las propuestas de candidatos a acudir a la comisión que estudia el PSOE están también el ex jefe de gabinete de Cospedal, José Luis Ortiz Grande; el exalcalde de Boadilla, Arturo González Panero; y el hijo de Luis Bárcenas y líder del grupo musical Taburete, Guillermo Bárcenas; además del exdirector de la cárcel de Soto, José Luis Argenta de la Aldea.

 

La lista completa de los comparecientes que demanda Unidas Podemos para la comisión empieza con María Dolores de Cospedal, Jorge Fernández Díaz, Mariano Rajoy, María González Pico —exjefa de gabinete de Soraya Sáenz de Santamaría—, el presidente del PP, Pablo Casado; el exdirector del CNI, Félix Sanz Roldán; los periodistas Javier Ayuso, Eduardo Inda, Esteban Urreiztieta y Ernesto Ekaizer; el empresario de la comunicación Mauricio Casals; Pablo Antonio Peira Ramírez, comisario y coordinador de la Jefatura de la Casa Real; Jesús Vicente Galán, jefe de sección de vigilancia de la Unidad de Asuntos Internos durante la Kitchen; Francisco Correa, cabecilla de la trama Gürtel; Isidro Sánchez Suárez, preso compañero de Bárcenas y supuestamente contratado para borrar de la nube información del extesorero del PP.

 

https://elpais.com/espana/2021-09-29/la-comision-kitchen-pone-el-foco-ahora-en-rajoy-casado-y-sus-equipos.html

 

EL PSOE REACTIVARÁ LA COMISIÓN KITCHEN EN CONGRESO CON NUEVAS COMPARECENCIAS

 

El portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, Héctor Gómez, ha anunciado que van a reactivar la comisión de investigación de Kitchen con la convocatoria de la Mesa esta semana y de una sesión posiblemente la próxima, en la que prevén pedir nuevas comparecencias, aunque no ha adelantado nombres.

 

La comisión, que estudia si se usaron de forma ilícita recursos del Ministerio del Interior para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas, fue aprobada en el pleno del Congreso el 1 de octubre pero no inició sus trabajos hasta el pasado mes de enero, al anteponer otras cuestiones como la tramitación de los presupuestos, el estado de alarma y una moción de censura planteada por Vox.

 

Desde entonces, han sido interrogados 27 comparecientes, la mayoría policías, expolicías y políticos.

 

Quedan pendientes las comparecencias aplazadas del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y la exdirigente del Partido Popular María Dolores de Cospedal.

 

Fernández Díaz está procesado judicialmente en el caso y Cospedal fue citada a declarar como investigada.

 

En una rueda de prensa tras la Junta de Portavoces del Congreso, el portavoz socialista ha anunciado que esta semana, posiblemente el jueves, se convocará una Mesa de la comisión de investigación de Kitchen, presidida por el PSOE, con la idea de celebrar una sesión la próxima semana.

 

El objetivo es "valorar y aprobar las comparecencias ya tramitadas y si diera lugar (solicitar) nuevas comparecencias", aunque no ha concretado cuáles ni si entre esos nuevos nombres podría estar el de la exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría.

 

"Las comparecencias están por determinar", ha comentado el portavoz socialista, que asegura que su grupo parlamentario va a "actuar con responsabilidad, atendiendo al resto de grupos pero también priorizando las cuestiones" que consideran "relevantes".

 

"Queremos poner luz a lo sucedido en este caso", ha añadido.

 

El pleno del Congreso aprobó en junio, con el voto en contra del PP, prorrogar la comisión de investigación sobre la denominada Operación Kitchen hasta el próximo 31 de diciembre.

 

https://www.efe.com/efe/espana/politica/el-psoe-reactivara-la-comision-kitchen-en-congreso-con-nuevas-comparecencias/10002-4634532

 

PODEMOS PROMETE COMPLETAR LA INVESTIGACIÓN SOBRE LA OPERACIÓN KITCHEN EN EL CONGRESO

 

La secretaria de Organización critica que la instrucción judicial del caso ignorase pruebas presentadas en la comisión parlamentaria sobre el espionaje a Bárcenas

 

Podemos reactivará el caso Kitchen en el Congreso después de que este viernes se conociera que el exministro Jorge Fernández Díaz, señalado por el juez que ha instruido la causa sobre el espionaje al extesorero popular Luis Bárcenas instada desde el departamento de Interior, haya apuntado implícitamente a su partido como responsable de la operación. La secretaria de Organización del partido socio de Gobierno, Lilith Verstrynge, ha criticado este sábado el “cierre en falso” del caso y se ha comprometido en nombre de su formación a que la comisión parlamentaria retome los elementos que, en su opinión, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón no ha tenido en cuenta.

 

“Nos comprometemos a investigar en la comisión de investigación que continúa en el Congreso todo lo que el juez ha decidido no investigar”, ha señalado Verstrynge, que ha puesto las miras en el actual presidente el PP, Pablo Casado, para que hable o se responsabilice “si era consciente de estos casos, de esa caja b de la Gürtel, de la Kitchen”. “No podemos olvidar que fue la persona de confianza designada por María Dolores de Cospedal”, ha enfatizado la secretaria de Organización. “Y si no era consciente de que esto se estaba dando en el PP, es aún más grave, porque significa que podría estar pasando [en la actualidad] y su presidente no es consciente de ello”, ha proseguido, para luego preguntarse “si el PP no tiene ningún mecanismo de control para evitar más allá de la justicia que esto se siga dando”.

 

La defensa del exministro Fernández Díaz presentó este viernes en la Audiencia Nacional un recurso contra la decisión que entendió “precipitada” del juez instructor de dar por concluida la investigación, en la que Fernández Díaz es el principal imputado junto con el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez. A finales de julio García-Castellón concluyó la investigación archivando las pesquisas contra su exsecretaria general, María Dolores de Cospedal, y su marido, Ignacio López del Hierro, atendiendo a la “debilidad” que apreciaba en los indicios contra ellos.

 

Verstrynge ha criticado la instrucción del caso. “No sería la primera vez que un caso del PP se cierra con un chivo expiatorio sobre el que recaen todas las culpas. Creemos que para encontrar indicios y pruebas hay que tener voluntad de encontrarlos y creemos que el juez no la ha tenido”. Considera la representante de Podemos que el juez no tuvo en cuenta pruebas presentadas en la investigación del Congreso y ha mencionado expresamente los audios de las conversaciones entre De Cospedal y el comisario jubilado José Manuel Villarejo y la contratación del chófer de Bárcenas por parte del PP.

 

Podemos ha calificado de “graves para la democracia” las insinuaciones de la defensa de Fernández Díaz y también las novedades sobre la investigación a Juan Carlos I y su entorno, tras conocerse este viernes que Hacienda ha dirigido al palacio de La Zarzuela dos requerimientos para que le facilite todos los pagos que la Casa del Rey ha hecho al rey emérito desde su abdicación en junio de 2014 hasta 2018. “Parece que [el rey emérito] está poco acostumbrado a que la justicia le investigue. Creemos que debería estar aquí respondiendo de sus actos y ante la justicia y no en Abu Dhabi disfrutando de la vida, y que la Casa Real debería dar explicaciones y no simplemente hacer cortinas de humo relativas a la educación de la princesa Leonor”, ha señalado Verstrynge.

 

https://elpais.com/espana/2021-09-04/podemos-promete-completar-la-investigacion-sobre-la-operacion-kitchen-en-el-congreso.html

 

EL PLENO DEL CONGRESO PRORROGA HASTA FINAL DE AÑO LA INVESTIGACIÓN SOBRE LA 'KITCHEN', CON EL RECHAZO DEL PP

 

La previsión es que la actividad de la comisión no se retome hasta después del verano, ya en septiembre, cuando arranque el nuevo periodo de sesiones La comisión tendrá que decidir si vuelve a citar a algunos de los que ya han desfilado por la misma y si realiza nuevos interrogatorios, sobre todo si continúa creciendo la lista de imputados

 

El Pleno del Congreso ha aprobado este jueves, con el voto en contra del PP, que la comisión de investigación sobre la denominada operación Kitchen alargue sus trabajos hasta el próximo 31 de diciembre. En todo caso, la previsión es que la actividad de la comisión no se retome hasta después del verano, ya en septiembre, cuando arranque el nuevo periodo de sesiones, ha informado Europa Press.

 

La decisión se ha tomado, como ya ocurrió en la propia comisión hace dos semanas, con el rechazo del PP, que desde el principio se opuso a abrir pesquisas sobre la trama supuestamente urdida desde el Ministerio del Interior, en la etapa de Jorge Fernández Díaz, para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y hacerse con pruebas que pudieran implicar a dirigentes del partido en casos de corrupción.

 

El Pleno dio el visto bueno a la creación de esta comisión, a instancias del PSOE y Unidas Podemos, el pasado 1 de octubre, pero el órgano que preside la socialista Isaura Leal no se constituyó hasta finales de diciembre y las comparecencias no empezaron hasta marzo.

 

La comisión nació con un mandato de tres meses por lo que, nada más arrancar los interrogatorios, hubo de solicitar una nueva prórroga hasta finales de junio, pero que, al final, tampoco ha sido suficiente.

 

En este tiempo la comisión ha recibido a 27 comparecientes entre policías y expolicías, víctimas, implicados en el espionaje y responsables políticos y llegó a tener programados los interrogatorios a la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal; el exministro Jorge Fernández Díaz, y el expresidente Mariano Rajoy.

 

Cambio de planes

 

La previsión a principios de junio todavía era poder aprobar sus conclusiones a finales de este mes, pero la imputación de Cospedal apenas horas antes de que tuviera que comparecer en el Congreso provocó un cambio de planes.

 

El PSOE planteó suspender su interrogatorio, dada su nueva situación procesal, la mayoría de la comisión aceptó y, después, las dos formaciones que integran el Gobierno de coalición apostaron por solicitar la nueva prórroga. También se suspendieron las comparecencias de Rajoy y Fernández Díaz, inicialmente previstas para el 10 de junio.

 

Cuando retome sus trabajos, además de buscar nuevas fechas para los comparecientes que han quedado pendientes, la comisión tendrá que decidir si vuelve a citar a algunos de los que ya han desfilado por la misma y si realiza nuevos interrogatorios, sobre todo si continúa creciendo la lista de imputados.

 

La prórroga de los trabajos ha sido objeto de debate en el Pleno, donde el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, ha indicado que todos los indicios apuntan a que la Kitchen fue una trama urdida directamente desde el PP y por la que su actual líder, Pablo Casado, debe dar explicaciones.

 

"Hay que preguntar a Pablo Casado si investigó y depuró responsabilidades de toda esta cloaca cuando asumió el liderazgo del partido. Si lo hizo, tiene que mucho que contarle al Parlamento y, si no lo hizo, todavía más", ha dicho Echenique.

 

También desde el PSOE David Serrada se ha referido a Casado. Aunque no ha pedido explícitamente su comparecencia en la comisión sí ha dado por hecho que Cospedal le dio sus votos en el Congreso del PP "a cambio de su silencio y de que protegiera al partido" y ha asegurado que la caja b del PP sigue existiendo ahora.

 

ERC no ha intervenido en el debate este jueves, pero también defiende llamar a Casado. De hecho, fue el único partido que incluyó su nombre en su primer listado de comparecientes, pero su citación no salió adelante para la primera tanda de interrogatorios. Aunque no lo propuso formalmente, Unidas Podemos siempre defendió interrogarle y ahora intentará convencer a sus socios socialistas.

 

Por lo pronto, el grupo confederal y Vox ya tienen solicitada la comparecencia de la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y los de Santiago Abascal piden también la del exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, dado que algunos de los comparecientes han apuntado a la implicación de ambos en la trama.

 

Vox no quiere una "voladura controlada"

 

El nombre de la que fuera número dos del Gobierno de Rajoy ya fue incluido en las peticiones de comparecencia de Unidas Podemos, ERC y Junts, pero quedó fuera del listado inicial acordado por la comisión. Ahora vuelve a estar sobre la mesa y el PSOE no descarta apoyar su citación.

 

Durante el debate, han sido varios los portavoces que han aludido a la reciente imputación en el caso Villarejo del presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán. Una de ellas ha sido la secretaria general del grupo parlamentario de Vox y su portavoz en la comisión de investigación, Macarena Olona.

 

Olona ha apoyado la prórroga con la advertencia de que su partido no va a permitir "una voladura controlada" de este asunto y mostrando su deseo de que el excomisario José Manuel Villarejo les haya llegar alguna información de la que se guarda antes de "marcharse de España".

 

Sanz Roldán y el presidente de Iberdrola

 

En este contexto, ha insistido en la necesidad de que comparezcan Sáenz de Santamaría y al exdirector del CNI, a quienes, ha recalcado, el Gobierno actual evita "mencionar", a su juicio, porque fue el Ejecutivo de Pedro Sánchez el que, hace un año, autorizó a Sanz Roldán para que pudiera trabajar como "asesor personal" de Sánchez Galán.

 

Por su parte, Néstor Rego, del BNG, ha mostrado una foto del empresario abrazando al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y ha recordado que la Justicia declaró ilegal la anulación del plan eólico impulsado en su momento por el BNG desde la Xunta y cuya derogación benefició a Iberdrola.

 

"Hay caso", ha resumido el portavoz de Bildu en la comisión, Oskar Matute, aludiendo al "carrusel de imputaciones" que se está produciendo en la Audiencia Nacional en torno a esta causa y mentando también a Sánchez Galán.

 

Frente a todos ellos, el ponente del PP, Luis Santamaría, ha vuelto a quejarse de que esta investigación es "una causa general" contra su partido con las conclusiones ya redactadas y ha mencionado una retahíla de casos de corrupción que han salpicado al PSOE, Podemos, Convergència y otros partidos, y que seguirán planteando en la comisión.

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/06/24/el_pleno_del_congreso_prorroga_hasta_final_ano_investigacion_sobre_kitchen_con_rechazo_del_pp_122042_1012.html

 

 

EL PP PIDE QUE COSPEDAL NO COMPAREZCA EN LA 'COMISIÓN KITCHEN' DEL CONGRESO POR RESPETO A SU “INTIMIDAD Y HONOR”

 

Los de Pablo Casado presentan un escrito en el que piden que se dé a la exsecretaria general del PP “por comparecida” en la comisión que investiga la utilización ilegal del Ministerio de Interior para eliminar pruebas de corrupción

 

Alegan que no se está salvaguardando “el respeto a la intimidad y el honor y los derechos constitucionales” de los comparecientes

 

El Partido Popular ha presentando en el Congreso un escrito dirigido a la presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, en el que entre otras cosas solicita que su exsecretaria general, María Dolores de Cospedal, no tenga que declarar, tal y como está previsto, en la comisión que investiga la utilización ilegal de recursos del Ministerio del Interior para favorecer intereses del PP y eliminar pruebas en casos de corrupción que afectan a este partido.

 

Cospedal fue imputada hace dos semanas por el juez que investiga la Operación Kitchen por la supuesta comisión de graves delitos de cohecho, malversación y tráfico de influencias, justo el día que debía declarar en la citada comisión, lo que motivó su suspensión. A pesar de que ella sí se presentó en el Congreso y manifestó su deseo de comparecer, ahora el PP pide que se salvaguarde “el respeto a la intimidad y el honor y los derechos constitucionales de las personas que sean llamadas a comparecer en la comisión y especialmente de María Dolores de Cospedal” y que se dé al ex número dos del partido “por comparecida”.

 

En un escrito al que ha tenido acceso infoLibre, el PP alega que no se salvaguardaron estos derechos al suspender la comparecencia el día que estaba fijada. Y sostiene que la suspensión de su comparecencia vulneró los derechos constitucionales de Cospedal al ponerla “bajo el foco mediático” y modificar “de formas caprichosa” su propia agenda “por mor de intereses partidistas de socialistas, comunistas y demás socios del actual Gobierno”.

 

El Grupo Parlamentario Popular trata así de dar cobertura a la que fuera número dos del PP con Mariano Rajoy, sin cuya ayuda Pablo Casado no hubiese conseguido ser elegido presidente del partido en el congreso de 2018. Hace apenas unos días, el Comité de Derechos y Garantías del Partido Popular acordó no abrirle siquiera expediente informativo alegando que su conducta no resulta del “ejercicio de un cargo público o representativo”. Tampoco cree el PP de Casado, el mismo que aseguró que no dejaría “pasar ni una” en relación con este caso, que las conductas por las que Cospedal ha sido imputada sean incompatibles “con las obligaciones y deberes éticos” del partido.

 

El escrito presentado por el PP para solicitar que su ex número dos no tenga que dar explicaciones apoya su petición con el argumento de que la suspensión de la comparecencia de Cospedal incumplió las leyes y el reglamento de la Cámara.

 

Cospedal se presentó en el Congreso el día y a la hora a la que había sido citada alegando que no había sido advertida de la suspensión de su comparecencia. “No me han avisado. Nadie me ha dicho nada. Esto no puede ser”, protestó ante los periodistas en los pasillos del Congreso antes de dirigirse al mostrador de ujieres del edificio que se encuentra frente del Palacio del Congreso para quejarse por que no se le hubiera notificado que su comparecencia había sido aplazada y para pedir cuentas por este proceder.

 

Por el camino, se encontró con la portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, y otros diputados de su partido, que la acompañaron hasta una de las salas del Congreso. “Esto es más que un atropello. No hay democracia ni hay nada. Es una cosa increíble”, comentaba, visiblemente enojada, con sus compañeros.

 

El azar hizo coincidir su imputación judicial y la de su marido, Ignacio López del Hierro, con la citación de ambos ante la comisión Kitchen. La noticia se conoció precisamente cuando el esposo de Cospedal estaba presente la comisión. La imputación judicial altera las condiciones en las que se celebran las comparecencias porque otorga a los citados el derecho a no responder las preguntas de los diputados.

 

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón imputó a Cospedal y a su marido en la pieza 7 del caso Villarejo, la que investiga la operación Kitchen, el operativo parapolicial puesto en marcha en 2013 y financiado con fondos reservados para hacerse con documentación sensible para el PP que el extesorero Luis Bárcenas se habría llevado del partido tras ser despedido. El magistrado les imputa delitos de cohecho, malversación y tráfico de influencias.

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/06/17/el_quiere_proteger_cospedal_investigacion_abierta_congreso_sobre_operacion_kitchen_121758_1012.html

 

EL PSOE NO DESCARTA CITAR A SÁENZ DE SANTAMARÍA EN LA COMISIÓN QUE INVESTIGA LA 'KITCHEN'

 

Por el momento, los socialistas no llamarán a Pablo Casado

 

La portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, ha dicho este martes que su partido no descarta citar a la exvicepresidenta del Gobierno de Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría en la comisión de investigación sobre la conocida como operación Kitchen, y recalca que de momento no va a solicitar la comparecencia del actual líder del PP, Pablo Casado.

 

Lastra ha iniciado la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces acusando a Casado de ser "incapaz" de romper con las "numerosas" tramas de corrupción que afectan a su partido y pidiéndole que deje de "eludir" sus responsabilidades y "rinda cuentas" por la corrupción en su partido.

 

Singularmente después de que la semana pasada la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal fuera imputada en la pieza que investiga el espionaje con fondos reservados al que fuera tesorero del PP Luis Bárcenas y Casado aún no haya cumplido con sus normas internas.

 

Preguntada entonces si el PSOE se plantea citar al presidente del PP ante la comisión Kitchen, Lastra ha apuntado que "no parece que, de momento, Casado haya estado vinculado directamente en los hechos que se están investigando". "Era responsable de aquella dirección política del PP -vicesecretario general-, pero ni en las comparecencias ni en la vía judicial aparece el nombre de Casado", ha precisado.

 

Nuevos comparecientes y repetición de otros

 

En todo caso, el PSOE quiere ampliar hasta diciembre los trabajos de la comisión de investigación y se abre a pedir nuevos comparecientes o llamar de nuevo a algunos que ya han desfilado por la misma, pero si revelar sus nombres.

 

Interrogada, en este punto, si piensa reclamar la comparecencia de Sáenz de Santamaría, la dirigente socialista ha destacado que su nombre está apareciendo en algunas investigaciones judiciales y que esa decisión la adoptará la comisión de investigación, si bien ha avanzado que no descarta solicitar su presencia en sede parlamentaria.

 

Lo que sí mantiene el PSOE es su intención de finalizar la ronda de comparecencias con el expresidente Mariano Rajoy y su ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, cuyas comparecencias estaban previstas inicialmente para este jueves, pero la comisión las decidió aplazar tras la imputación de Cospedal.

 

https://www.elplural.com/politica/psoe-no-descarta-citar-saenz-santamaria-comision-investiga-kitchen_268240102

 

 

EL SUMARIO SECRETO DE LA 'OPERACIÓN KITCHEN' IMPLICA A SORAYA SÁENZ DE SANTAMARÍA

 

Varios de los coimputados apuntan a que la información obtenida con el espionaje ilícito a Bárcenas era trasladada a la vicepresidenta del Gobierno. También sostienen que estaba implicado el CNI

 

La apertura del sumario en la parte que permanece secreta de la operación Kitchen va a ser "inmediata", según fuentes jurídicas consultadas por la SER, quienes apuntan que las declaraciones de algunos de los 19 coimputados y testigos en esta pieza, así como las agendas intervenidas al comisario jubilado, José Manuel Villarejo, señalan también a la implicación de la exvicepresidenta primera del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y al Centro Nacional de Inteligencia.

 

Los coimputados, según estas fuentes, afirman que la información obtenida con el espionaje a Bárcenas era pasada también "a la enana", como se referían a Soraya Sáenz, y que estaban involucrados en los seguimientos "los cecilios", apelativo escogido para los agentes del CNI, sobre los que la vicepresidenta tenía ascendencia.

 

Despacho con Villarejo

 

Durante su comparecencia en la comisión parlamentaria del Congreso de los Diputados que investiga las consecuencias políticas de la operación Kitchen, Villarejo aseveró la semana pasada que despachaba el contenido de las investigaciones con el entonces secretario de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, Francisco Martínez, y que creía que éste trasladaba las mismas a Soraya Sáenz de Santamaría. Martínez negó ayer este extremo.

 

https://cadenaser.com/ser/2021/06/02/tribunales/1622629735_513177.html

 

EL PSOE Y SUS SOCIOS PLANEAN LLEVAR LA COMISIÓN KITCHEN HASTA LA ETAPA DE PABLO CASADO

 

El PSOE y sus aliados en el Congreso estudian alargar las sesiones hasta diciembre y trasladar a otoño las comparecencias suspendidas

 

Pablo Casado (en el centro), líder del PP, acompañado por Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, y Yolanda Bel, secretaria general del partido en la ciudad, este viernes. Joaquín Sánchez

El líder del PP, Pablo Casado, no quiere saber nada sobre la corrupción que campó en el PP antes de que fuera elegido presidente, pero ese fantasma le persigue. El PSOE, su socio de Gobierno Unidas Podemos y sus aliados en el Congreso no están dispuestos a pasar página, y así se verá con el futuro de la comisión del caso Kitchen. El plan es trasladar a otoño las comparecencias suspendidas del expresidente Mariano Rajoy y los exministros Jorge Fernández Díaz y Dolores de Cospedal, y citar también a Casado y a la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

 

El plan del PSOE y sus socios, que cuenta con mayoría para salir adelante, se aprobará el martes que viene. Los socialistas ya han mantenido contactos informales con otros partidos para alargar la duración de esa comisión hasta diciembre.

 

La mesa de la comisión Kitchen, que investiga en las Cortes la utilización ilegal de medios y recursos del Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para beneficiar al PP y ocultar pruebas que le pudieran perjudicar en el caso de la financiación ilegal, se reunió este miércoles para acordar el aplazamiento hasta nueva fecha de las comparecencias del propio expresidente y su mano derecha y exministro, Jorge Fernández Díaz, que estaban ya señaladas para el 10 de junio.

 

También se dejará para otro momento la llamada a la ex secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, que tenía que haber comparecido el pasado miércoles en el Congreso. Su presencia fue anulada porque se conoció en ese mismo día su imputación y la de su marido, Ignacio López del Hierro.

 

Algún diputado popular llegó a comentar que el Gobierno de Pedro Sánchez pretendía tapar con el ruido de la corrupción del pasado del PP el malestar de muchos ciudadanos con la pretensión de conceder los indultos a los líderes separatistas catalanes presos o incluso el enfado de otros por el encarecimiento del recibo de la luz.

 

Los miembros de la Mesa de la comisión Kitchen, donde PSOE y Podemos disponen de la mayoría, estudiarán el próximo martes qué hacer con sus próximos trabajos, pero fuentes socialistas apuntan a que ya está tomada la determinación de trasladar al próximo periodo de sesiones, entre septiembre y diciembre, las siguientes reuniones. Será entonces cuando deban programarse las comparecencias pendientes de Rajoy, Fernández y Cospedal, que eran las que quedaban ahora.

 

La razón oficial es que tras la imputación y citación judicial de Cospedal a finales de junio, es preferible convocarla cuando ya haya expuesto lo que pueda conocer de la Operación Kitchen en la Audiencia Nacional. La comisión de investigación tenía el mandato de sacar sus conclusiones precisamente este 30 de junio. Ese periodo se extenderá ahora hasta diciembre.

 

Los socialistas ya han mantenido conversaciones, por ahora informales, con otros partidos presentes en la comisión para planear qué tipo de comparecencias se deberían estudiar para la nueva prórroga de sus sesiones de trabajo.

 

La idea inicial es volver a llamar a algunos de los comparecientes que han incurrido en evidentes contradicciones durante sus exposiciones ante la comisión. Y en ese capítulo entran desde el ex director general de la Policía, Ignacio Cosidó, al que el comisario jubilado José Manuel Villarejo señaló como uno de los máximos responsables políticos del montaje de la operación para captar información sobre el tipo de documentación de que pudiera disponer el extesorero del PP, Luis Bárcenas.

 

Pero no fueron los únicos comparecientes que aportaron visiones totalmente contrapuestas. El exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, también rechazó algunas acusaciones sobre su participación en el montaje que le hizo el excomisario Enrique García Castaño, quien asegura que compró un ordenador para el uso de Martínez donde volcó la información robada a Bárcenas, o el propio Villarejo.

 

El PSOE y sus socios principales —y ahí están tanto Unidas Podemos como ERC— contemplan ahora que en el siguiente periodo de funcionamiento de la comisión Kitchen sí podrían ser convocados tanto el actual líder del PP, Pablo Casado, como la entonces vicepresidenta primera, Soraya Sáenz de Santamaría, de la que Villarejo aseguró que era conocedora de muchos informes en su calidad de interlocutora del Ejecutivo de Rajoy con el Centro Nacional de Inteligencia.

 

La presencia de Casado en las nuevas comparecencias extendería las implicaciones de este escándalo de corrupción política y policial hasta la etapa más presente del PP, que es algo que la dirección actual popular quiere evitar a toda costa. Cuando se constituyó la comisión Kitchen el pasado diciembre ya se produjo este debate. Podemos, ERC y otras formaciones pretendían entonces llamar e implicar a Casado, porque en aquellos años ejerció como portavoz de la Ejecutiva popular.

 

El exdirector del CNI y la exvicepresidenta

 

La última vuelta de tuerca a la comisión de investigación del caso Kitchen la dio este jueves Macarena Olona, portavoz parlamentaria de Vox en este caso. Olona registró una petición para citar a esa comisión de investigación tanto al general Félix Sanz Roldán, exdirector del CNI cuando ocurrieron los hechos, como la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

 

Cuando nació la comisión de investigación, el PSOE no quiso que en las primeras comparecencias estuvieran ni Rajoy, ni Casado, ni Cospedal, ni Villarejo, ni Félix Sanz Roldán. Los socialistas defendieron y lograron pactar finalmente con Podemos que en las primeras sesiones se presentasen solo los jefes policiales operativos que dieron y recibieron las órdenes.

 

https://elpais.com/espana/2021-06-04/el-psoe-y-sus-socios-planean-llevar-la-comision-kitchen-hasta-la-era-de-pablo-casado.html?event_log=oklogin&prod=REG&o=CABEP

 

 

VOX REABRE LA GUERRA CON EL PP Y PIDE LA COMPARECENCIA DE SORAYA SÁENZ DE SANTAMARÍA POR 'KITCHEN'

 

El partido liderado por Santiago Abascal también solicita la presencia del exdirector del CNI Félix Sanz Roldán en el Congreso de los Diputados

 

Las relaciones entre PP y Vox no atraviesan su mejor momento. El partido liderado por Santiago Abascal ha presentado un escrito a la Mesa del Congreso de los Diputados este jueves para solicitar las comparecencias de en virtud de la exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría y del exdirector del CNI Féliz Sanz Roldán en la comisión que investiga la 'operación Kitchen'.

 

Según el texto, al que ha tenido acceso Vozpópuli, el Grupo Parlamentario Vox reclama la presencia en las comisiones de investigación del Congreso, del Senado o de ambas Cámaras tanto de Sáenz de Santamaría y como de Sanz Roldán "con el fin de aclarar los hechos puestos de manifiesto a lo largo de las reuniones desarrolladas hasta ahora dada su presunta implicación" en estos.

 

La petición ha sido registrada por la diputada Macarena Olona. Las referencias a la ex dirigente del PP y de Sanz Roldán se produjeron durante la declaración del comisario de Policía José Villarejo. Villarejo acusa a los dos citados por Vox como los responsables de un montaje contra él que se inició en el caso del 'pequeño Nicolás'.

 

Vox denuncia "amenazas"

La Comisión Kitchen, en la que se investiga una presunta operación ilegal contra Bárcenas desde el Ministerio del Interior de Jorge Fernández, ha vuelto a poner en evidencia los desencuentros entre ambas formaciones. Olona denunció este martes haber recibido "amenazas" por parte de un diputado del PP en la misma comisión y pidió amparo a la presidenta.

 

"Acabo de sufrir una amenaza por parte de un diputado del PP de la que han sido testigos los compañeros del PP", relató la secretaria general del Grupo Parlamentario Vox ante la propia comisión, antes de pedir disculpas por haber abandonado la sala en la que se celebra de forma "abrupta" en mitad de la sesión.

 

Según explicó, un miembro del Grupo Popular, al que no identificó, se acercó a ella al inicio de la comparecencia de Ignacio López del Hierro para preguntarle si estaba "haciendo fotografías" a sus compañeros de partido.

 

"Es intolerable", se ha quejado Olona, quien ha recalcado que ella no ha sacado foto alguna y que se ha limitado a "trabajar" como hace siempre en el seno de este órgano.

 

La petición de comparecencias se produce también después de que la Cadena Ser desvelara que en la parte secreta del caso Villarejo hay referencias a la ex vicepresidenta y al ex jefe del Centro Nacional de Inteligencia.

 

https://www.vozpopuli.com/espana/vox-soraya-kitchen.html

 

EL CONGRESO ESTUDIA PRORROGAR SEIS MESES MÁS SU INVESTIGACIÓN DEL ‘CASO KITCHEN’

 

La comisión parlamentaria decidirá el martes si aplaza las comparecencias de Rajoy y Fernández Díaz, qué día acudirá Cospedal y si se vuelve a citar a otros que ya han acudido

 

La comisión parlamentaria que investiga las responsabilidades políticas de la Operación Kitchen, el espionaje ilegal al extesorero Luis Bárcenas en la etapa del gobierno de Mariano Rajoy, decidirá el próximo martes si prorroga sus trabajos otros seis meses, hasta diciembre, y elabora un nuevo calendario con las comparecencias ya previstas y otras nuevas, entre ellas las de algunos de los que ya han acudido al Congreso, según detallan a EL PAÍS fuentes de la comisión.

 

Así lo han decidido este jueves los integrantes de la mesa de este órgano parlamentario que, tras aplazar el miércoles la comparecencia de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal por su imputación en el caso Kitchen, debe poner fecha a la misma así cómo decidir si mantiene las que ya estaban programadas para el próximo 10 de junio, las del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y el expresidente Rajoy, que iban a ser las últimas.

 

El acuerdo de la mesa, que será abordado a puerta cerrada por los integrantes de la comisión, incluye dos propuestas. En primer lugar, replantar los trabajos para, por un lado, incluir nuevos comparecientes y, por otro, aplazar la fecha en la que debían acudir Rajoy y Fernández Díaz, así como fijar un nuevo día para Cospedal. La mayoría de los grupos consideran que la exdirigente del PP solo debería someterse a las preguntas de los diputados una vez que haya declarado como investigada, el próximo 29 de junio, ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, instructor del sumario del caso Kitchen.

 

Si, finalmente, sale adelante esta propuesta, la mesa propone ampliar el tiempo de la comisión hasta diciembre ante la imposibilidad de terminar los trabajos antes del 22 de junio, fecha límite que hasta ahora tenía la comisión. Varias fuentes de la comisión coinciden en señalar que “casi seguro” se aprobarán ambos puntos, ya que solo el PP se opone a que se prorroguen los trabajos de investigación. No obstante, la ampliación del calendario debe ser ratificado en votación del pleno del Congreso antes de que acabe junio.

 

Fuentes de la comisión aclaran que, si bien la propuesta de prolongar la comisión hasta final de año se ha producido tras la imputación de Cospedal, algunos grupos ya se planteaban solicitar más tiempo al considerar que los testimonios de varias de las personas que han acudido a responder a los diputados son “contradictorios entre si”. “Se pueden plantear nuevos comparecientes, pero también que vuelvan a hacerlo algunos de los que ya lo han hecho”, señala un diputado de la comisión, que pide mantener el anonimato. Este parlamentario apunta que dos de los que podrían ser llamados de nuevo son el comisario jubilado José Manuel Villarejo, que en su testimonio aseguró que él informaba directamente por SMS a Rajoy de los avances en el espionaje a Bárcenas, y el exdirector general de la Policía con el PP Ignacio Cosidó. “Villarejo implicó a Cosidó en la Operación Kitchen y este negó estar informado”, señala como ejemplo de esas contradicciones. Y recuerda que los comparecientes tienen derecho a no contestar a las preguntas que se les hace, “pero mentir puede tener consecuencias penales”.

 

Algunos grupos plantean también que vuelva a ser citado el comisario jubilado Enrique García Castaño, conocido como El Gordo e imputado en la causa, y cuya comparecencia ante la comisión es considerada por los diputados como una de las que más información ha aportado a la investigación. Entre las nuevas comparecencias que algunos grupos quieren pedir están la de la exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría y la del exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el general Félix Sanz Roldán.

 

En caso de acordarse nuevas comparecencias, algunos grupos plantearán también que las ya previstas de Fernández Díaz y Rajoy sean las últimas y, por tanto, se aplacen varios meses. “El primer calendario de las comparecencias se ordenó siguiendo el criterio de menor a mayor responsabilidad de las personas citadas, por eso Rajoy era el último. La idea es que se mantenga esta estructura”, añaden fuentes parlamentarias.

 

https://elpais.com/espana/2021-06-03/el-congreso-estudia-prorrogar-seis-meses-mas-su-investigacion-del-caso-kitchen.html

 

EL CONGRESO SUSPENDE LA DECLARACIÓN DE COSPEDAL EN LA COMISIÓN DE LA 'KITCHEN' TRAS SU IMPUTACIÓN EN ESA MISMA CAUSA

 

La exsecretaria general de PP tenía que comparecer esta tarde para dar explicaciones por la causa en la que ahora está oficialmente imputada

 

Aún no hay fecha para una nueva comparecencia que deberá fijar la mesa de la comisión de investigación

 

Los grupos acuerdan prorrogar la comisión hasta el mes de diciembre y poder llamar a nuevos declarantes

 

Los grupos parlamentarios han decidido que María Dolores de Cospedal no comparezca hoy en la comisión de investigación de la "Operación Kitchen". La cita, prevista para las 15.30, se retrasa sin fecha después de haberse conocido esta misma mañana que la propia Cospedal ha sido formalmente imputada en esa misma causa de la 'Kitchen' por malversación y cohecho.

 

Su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, también ha sido imputado y aludiendo a esa nueva condición ha evitado responder a ninguna pregunta durante su comparecencia de este miércoles por la mañana. Para evitar que la declaración de Cospedal se desarrollase en los mismos términos y que, en la práctica, la imputación acabase sirviendo como argumento para eludir contestar al interrogatorio de los diputados, la mayoría de la mesa de la comisión de investigación ha decidido aplazar la cita.

 

Por otra parte, los grupos han acordado alargar los trabajos de la comisión hasta el mes de diciembre con la posibilidad de poder llamar a nuevos declarantes.

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/06/02/el_congreso_suspende_declaracion_cospedal_comision_kitchen_tras_imputacion_esa_misma_causa_121246_1012.html

 

COSIDÓ: "NO TENÍA CONOCIMIENTO DE QUE SE GRABARA AL MINISTRO DEL INTERIOR"

 

El ex director general de la Policía comparece este martes en el Congreso para dar cuenta de "la estructura paralela" que existía en el Ministerio del Interior de Fernández Díaz. Ignacio Cosidó se ha ratificado en las declaraciones que hizo en la anterior comisión de investigación de 2017 y ha afirmado que no hablaba ni con el DAO Eugenio Pino ni con Villarejo.

 

Este martes le ha tocado el turno al ex director general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó, que ha pasado por el Congreso de los Diputados para explicar en la Comisión Kitchen lo que supiera de "la estructura paralela en el Ministerio del Interior", donde ha dejado claro su desconocimiento "negligente", en palabras del diputado de ERC Gabriel Rufián, aunque deja en tela de juicio la declaración de otros comparecientes, como el comisario Enrique García Castaño, que confesó haber grabado al ministro Jorge Fernández Díaz en su despacho. Cosidó ha sido tajante al responder al diputado catalán que "no tuve conocimiento de que se grabara al ministro en su despacho", de la misma manera que el exministro tampoco la tenía según declaró en la comisión celebrada en 2017.

 

Rufián también ha preguntado a Cosidó por su conocimiento sobre la extraña vida laboral del comisario José Manuel Villarejo y por el informe sobre la compatibilidad que se hizo en el año 2015, a raíz de hacerse público el emporio empresarial del policía. Cosdió había reconocido que Villarejo estaba destinado en la DAO, "aunque no se le veía mucho por ahí", debido a que su despacho estaba en su oficina de Torre Picasso a donde le solía llamar el propio DAO, Eugenio Pino.

 

La excedencia y el ascenso de Villarejo

 

El ex director general de la Policía ha recordado que Villarejo se fue de excedencia en el año 82, siendo inspector, y regreso a la policía en el año 93, siendo más tarde ascendido a comisario. Según la información remitida al juzgado de Tándem, Villarejo fue ascendido a inspector jefe en 1986 estando de excedencia, algo que es completamente irregular según la normativa policial. De hecho, Cosidó se ha quedado extrañado ante la pregunta del diputado Gabriel Rufián: "¿Es normal que a un señor en excedencia se le ascienda?" A lo que se ha quedado pensando y ha terminado por decir: "No es muy normal, pero se aleja mucho de mi etapa como director".

 

Es más, el propio José Ángel Fuentes Gago, que es quien realizó el informe de compatibilidad, reconoce que esta compatibilidad para crear su emporio empresarial no fue solicitada al Ministerio de Administraciones Públicas por Villarejo, por lo tanto su situación era de infracción grave hasta su jubilación y de ahí que esté procesado por delitos de cohecho. Pero lo cierto es que nadie se ha preocupado hasta el momento de preguntar al mismo ministerio si realmente le fue concedida la excedencia a Villarejo en 1982 o si sólo fue una retirada pactada dentro de Interior y no regularizada por los cauces de cualquier otro funcionario.

 

El diputado socialista le ha interrogado por lo declarado por el comisario José Manuel Villarejo acerca de que fue el dirigente popular quien le puso en contacto con el ex jefe de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas, para encargarse de la Operación Kitchen."Conocí a Marcelino Martín Blas siendo director general de la Policía", le ha contestado Cosidó al diputado socialista. Más tajante ha sido sobre las declaraciones de vertidas por Villarejo sobre la relación que mantenían: "Usted puede creerse todo lo que ese señor ha dicho, pero se lo voy a explicar: jamás he hablado con el señor Villarejo, ni le he llamado ni he comido con él". 

 

Cosidó también ha añadido que él no tuvo nada que ver en el nombramiento del Director Adjunto Operativo (DAO) Eugenio Pino, "ya que ese nombramiento lo hace directamente el ministro del Interior". Esta afirmación ya la hizo en la anterior comisión de investigación de 2017, sobre las grabaciones de Fernández Díaz en su despacho, cuando relató que su comunicación con el comisario Pino era nula y que éste hablaba directamente con el ministro y el entonces secretario de Estado, Francisco Martínez, que asimismo comparecerá este martes en el Congreso.

 

Cosidó ha sido también tajante al afirmar que "no conocí ninguna estructura operativa paralela" y al señalar que el artículo 126 de la Constitución dice que la Policía Judicial depende de jueces, fiscales en términos de investigación del delito. Los únicos que tienen capacidad para dar órdenes son los tribunales y, por lo tanto, "yo tenía pleno conocimiento de lo que entraba dentro de mis competencias, pero no de la policía judicial, que no es mi competencia".

 

Es decir, "el director de la Policía no dirige las investigaciones judiciales, las investigaciones las dirigen jueces y fiscales", ha recalcado Cosidó.

 

Sobre PISA y Martín Blas

 

La diputada de Podemos, Sofía Castañón, le ha preguntado si conocía la existencia de una operación entorno Bárcenas, a lo que el exdirector de la Policía ha ceñido su conocimiento a la que estaba llevando a cabo "la UDEF en relación con Bárcenas en la Audiencia Nacional".

 

Sin embargo, el 14 de diciembre de 2020 aparece publicado en prensa unas declaraciones de Eugenio Pino que este le había trasladado la existencia de un confidente, a lo que Cosidó ha eludido responder y lo único que ha reiterado es que no tenía conocimiento.

 

A preguntas de la diputada de Podemos el exdirector general de la Policía ha vuelto a asegurar, como hizo en 2017 a su compañero Rafael Mayoral, que "no encargué ningún trabajo ni ningún informe sobre su formación", desentendiéndose así del conocido Informe P.I.S.A (Pablo Iglesias Sociedad Anónima) elaborado en la Dirección Adjunta Operativa por el jefe de gabinete de Eugenio Pino, José Ángel Fuentes Gago, y por el hombre de María Dolores de Cospedal, el ahora comisario Andrés Gómez Gordo.

 

Sobre el cese del comisario Marcelino Martín-Blas ha explicado que se debía a "la pérdida de confianza de su jefe inmediato, en este caso el señor Eugenio Pino, y además porque en determinadas unidades especialmente complejas como Asuntos Internos es necesaria una rotación. Se me hizo una propuesta de nombramiento de un jefe que venía de la lucha contra la droga y me pareció un perfil magnífico". Sin embargo, hace seis años su opinión fue más clara "le parecía injusto la destitución del comisario Martín-Blas", ha señalado la diputada de Podemos.

 

https://www.publico.es/politica/cloacas-interior-cosido-jamas-he-hablado-villarejo-le-he-llamado-he-comido.html

 

EL EX ‘NÚMERO DOS’ DE INTERIOR NIEGA QUE RECIBIESE LA DOCUMENTACIÓN ROBADA A BÁRCENAS

 

Francisco Martínez se escuda en su situación judicial para evitar explicar en el Congreso los mensajes que intercambió con Fernández Díaz sobre la Operación Kitchen

 

El ex secretario de Estado de Seguridad con el PP Francisco Martínez ha negado este martes, durante su comparecencia ante la comisión del Congreso que investiga el espionaje a Luis Bárcenas, que recibiera la documentación sustraída en 2013 al extesorero. Martínez, imputado desde enero de 2020 en el caso Kitchen, se ha escudado en esta situación judicial para no aclarar el contenido de los mensajes que intercambió con el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, que implican a ambos en las actividades ilegales de la trama.

 

Al inicio de su comparecencia, el que fuera número dos de Interior ha leído una declaración en la que ha negado “de forma contundente y sin ningún matiz” que durante el tiempo que ocupó el cargo, entre enero de 2013 y noviembre de 2016, participara o tuviera conocimiento “de cualquier forma de utilización ilegal de efectivos, medios y recursos del Ministerio del Interior” para espiar a Bárcenas, aunque no ha negado que existiera el operativo. “No creo que hacer un seguimiento para obtener información de personas que estaban investigadas [en referencia a Bárcenas y su esposa, Rosalía Iglesias] sea delictivo”, ha dicho. Martínez —que ha rechazado que existiera un operativo llamado Kitchen— ha mostrado su convencimiento de que la información que se obtuvo de aquellos seguimientos fue entregada “a la autoridad judicial”, en referencia al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, entonces instructor del caso Gürtel y que, sin embargo, nunca recibió dato alguno obtenido de aquellas pesquisas.

 

El ex secretario de Estado ha intentado así desmentir las declaraciones de varios de los comparecientes que le han precedido, entre ellos los comisarios jubilados José Manuel Villarejo y Enrique García Castaño, alias El Gordo, ambos también imputados. En el Congreso, Villarejo había dicho que Martínez era una de las personas que supuestamente contactaban con él “periódicamente” para transmitirle “inquietudes del presidente del Gobierno [Mariano Rajoy]” sobre el avance del espionaje a Bárcenas. García Castaño había afirmado ante el juez que el ex número dos le ordenó en persona participar en el operativo y que fue a él a quien le entregó, en un pendrive, el contenido obtenido de los teléfonos móviles que la trama sustrajo al extesorero y su esposa.

 

Este comisario, que colabora con la justicia, fue quien reveló la existencia de unas actas levantadas por el propio ex secretario de Estado ante notario con los mensajes telefónicos que este intercambió con el ministro Fernández Díaz, mensajes que revelan que ambos estaban al tanto de detalles del espionaje al extesorero. Preguntado por qué había formalizado esas actas cuando las informaciones sobre la Operación Kitchen ya lo salpicaban aunque no había sido imputado, Martínez ha explicado que con ello buscaba “la mejor forma” de defender “la legalidad” de sus actos en Interior. “Forma parte de una determinada estrategia de defensa procesal en la causa”, ha asegurado, antes de criticar la interpretación que de los mismos había hecho la policía en sus informes incorporados al sumario. Martínez ha negado que, como apuntaban algunos de esos mensajes, hubiera hablado del espionaje a Bárcenas con la entonces secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, con la que, ha asegurado, tuvo una relación mínima. “No era militante del PP y no tenía relación con la estructura orgánica [del partido]”, ha afirmado antes de recordar que fue sacado de las listas de los populares en las elecciones de 2019 para mostrar su desvinculación de la formación.

 

Sobre sus vínculos con Villarejo, ha detallado que lo conoció en 2012, tras reunirse con él en un hotel por indicación de Fernández Díaz, y que desde entonces mantuvo una relación que definió como “absolutamente profesional y policial”, pese a admitir que en una ocasión comieron juntas sus familias. Respecto a la autorización que hizo del pago con fondos reservados de una cantidad mensual a Sergio Ríos, entonces chófer de Bárcenas y que facilitaba información a la trama, Martínez ha asegurado que, aunque firmaba las entregas del dinero de esta partida a las diferentes unidades policiales, nunca entraba “ni en el detalle ni es la oportunidad” de los pagos concretos.

 

El ex secretario de Estado ha evitado este martes cargar contra Fernández Díaz, con el que reconoció haber tenido “un duro careo” con reproches e insultos en la Audiencia Nacional. Sí ha admitido que se sintió decepcionado con él porque no salió en su defensa cuando se le implicó en el caso Kitchen y que tuvo un “sentimiento de abandono” por parte del PP cuando la formación no le incluyó en las listas para las elecciones generales de 2019.

 

Antes de Francisco Martínez, ha comparecido en el Congreso Ignacio Cosidó, quien fuera director general de la Policía entre 2012 y 2016. Cosidó ha dedicado buena parte de su intervención ante la comisión del caso Kitchen a marcar distancias con los que aquellos años fueron sus superiores en Interior, Fernández Díaz y Francisco Martínez, y con los altos mandos policiales investigados por el espionaje a Luis Bárcenas. Los comisarios Villarejo y Eugenio Pino habían asegurado que el político conoció el operativo ilegal para sustraer documentos al extesorero. Cosidó, que no está imputado ni ha sido llamado a declarar como testigo en el caso Kitchen, lo ha negado y ha esgrimido para ello que entre las funciones del director general no estaba dirigir investigaciones. También ha asegurado que las únicas pesquisas sobre Bárcenas de las que tuvo noticia entonces fueron las del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). Tras poner en duda varios diputados que no supiera nada de lo que ocurría a su alrededor —el despacho del comisario Pino era contiguo al suyo—, Cosidó se ha limitado a decir: “Me enteraba de lo que tenía que enterarme y era mi competencia”.

 

https://elpais.com/espana/2021-06-01/el-ex-numero-dos-de-interior-se-desmarca-del-espionaje-ilegal-a-barcenas-pese-a-sus-mensajes-con-fernandez-diaz.html

 

 

FRANCISCO MARTÍNEZ ALEGA QUE ESTABA "ROTO" CUANDO ESCRIBIÓ UN MENSAJE LLAMANDO "MISERABLES" A RAJOY Y COSPEDAL

 

Martínez niega en el Congreso participación o conocimiento de un espionaje ilegal a Bárcenas y alega que los mensajes de su móvil están protegidos por la reciente reforma de la Ley de Protección de Datos. El portavoz del PNV, Mikel Legarda, responde que una comisión de investigación no está sometida a esa reserva

 

El que fuera número dos de Interior durante el espionaje "parapolicial" a Luis Bárcenas se ha negado a explicar por qué se sentía traicionado por el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y por la antigua secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, tal y como escribió en el teléfono móvil que le incautaron los investigadores del caso Villarejo. Ante la comisión de Interior del Congreso, Martínez ha apelado a la reciente Ley de Protección de Datos aprobada por el Congreso y a la mención que hace a que los datos personales que aparecen en investigaciones judiciales no pueden ser utilizados fuera de ella.

 

"Mi grandísimo error fue ser leal a miserables como Jorge, Rajoy o Cospedal", escribió el 5 de junio de 2019 en un mensaje al presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, cuando ya había sido publicado que el juez Manuel García-Castellón le iba a citar como imputado en el marco del caso Kitchen. Cuando finalmente fue llamado a declarar, Martínez evitó en todo momento establecer responsabilidades de sus superiores y negó haber coordinado el operativo parapolicial, como señalan otros investigados.

 

Este martes en el Congreso ha esgrimido la misma línea de defensa, pero sin entrar en detalles por tratarse de una investigación judicial en marcha. En el interrogatorio del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, Martínez ha pasado al contraataque y ha dicho que si no contestaba a la pregunta por aquel mensaje es por la reforma de la Ley de Protección de Datos que el bloque de apoyo a la investidura de Sánchez había aprobado. "Usted la vota y yo lo acato", ha dicho sobre la reforma de la Ley a Rufián.

 

La mayoría de los portavoces han intentado que Martínez se explayara afirmando que todo indica que él es una suerte de juguete roto que va a asumir responsabilidades que no le corresponden. En ningún caso han conseguido que Martínez variara de estrategia. Más adelante ha enmarcado el mensaje en su abatimiento personal. "En un momento en el que yo estaba roto se dicen cosas así de un amigo, de un familiar...", ha afirmado. El portavoz del PNV, Mikel Legarda, le ha recordado que la comisión de investigación no se ve afectada por esa reforma de la Ley de Protección de Datos porque está fuera de la instrucción judicial.

 

"Niego de forma contundente y sin ningún matiz que participase o tuviese conocimiento directo o indirecto" de la operación Kitchen, ha leído Martínez antes de que comenzara a preguntar el portavoz de los socialistas, Felipe Sicilia, que ha sido el primero en advertirle de que puede acabar de "chivo expiatorio" del caso.

 

Durante su declaración ante el juez García-Castellón en noviembre pasado, éste no le preguntó por María Dolores de Cospedal. Este martes lo han hecho los portavoces. Martínez ha dicho que él no habló de la Kitchen ni de "casi nada" con Cospedal en aquella época. La exsecretaria general del PP comparecerá mañana por la tarde ante la comisión de investigación.

 

Martínez también ha negado que reconociera en una conversación con el comisario García Castaño la existencia de un pendrive sustraído a Bárcenas. Ha dicho que se ha tergiversado el sentido de esa conversación porque ambos estaban bromeando y que nunca ha sabido nada de ese material, que contendría grabaciones de Bárcenas a Rajoy, entre otros, según trasladó Villarejo en conversaciones grabadas e incorporadas a la causa.

 

El juez García Castellón había citado a Martínez y a Villarejo para que declararan mañana por la mañana en el marco de la causa Kitchen, pero las citaciones han sido suspendidas para que no coincidan con las declaraciones del empresario Ignacio López del Hierro y el exsecretario de Estado de Seguridad José Antonio Nieto, que comparecerán en el Congreso antes que Cospedal.

 

El cura Silverio sobre su ubicuidad: "Es casualidad"

 

Por la tarde ha prestado declaración el sacerdote Silverio Nieto, quien se ha vuelto a presentar como amigo o asesor espiritual de varios de los imputados por la Audiencia Nacional. Los distintos portavoces, a excepción de los del PP y Vox, mostraron su incredulidad por su insistencia en que no jugó ningún papel en aquel Ministerio del Interior, que encabezaba Jorge Fernández Díaz, pese a la relación con éste, Francisco Martínez y el comisario Enrique García Castaño. “No es causa-efecto. Es casualidad”, ha dicho Nieto ante la comisión de investigación.

 

Nieto reenvió un mensaje a García Castaño que previamente le había enviado Martínez y en el que advertía de las consecuencias que podría tener para Fernández Díaz y para Mariano Rajoy su imputación en el caso. El portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, le ha dicho al cura Nieto que, si él hubiera recibido ese mensaje, en lugar de reenviárlo a sus amigos García Castaño y Fernández Díaz, se hubiera plantado “en cinco minutos” ante un juez por los indicios de delito que alberga.

 

El cura Nieto ha lamentado los pesares que le está produciendo dicho mensaje. “Cometí la debilidad y el error de reenviarlo”, ha dicho, aunque ha insistido una y otra vez que lo hizo únicamente a título informativo. También ha negado ser el confesor de Fernández Díaz. Según Nieto, el exministro es miembro del Opus Dei y, por tanto, tiene un confesor de "la obra".

 

Expolicía, exjuez, antiguo director de los Servicios Jurídicos de la Conferencia Episcopal, Nieto se ha presentado como “un cura de base” que tiene su parroquia en la elitista zona del barrio de Salamanca. Ha reconocido que es amigo personal de Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, y que conoce a todos los miembros de ese Alto Tribunal así como del Constitucional, pero que todo se debe a su larga trayectoria como policía y magistrado. Silverio Nieto fue nombrado comisario honorario por parte de Fernández Díaz.

 

Edmundo Bal le ha preguntado por una afirmación suya en el juzgado, donde declaró como testigo. "Lo único que hice en este caso fue reenviar un mensaje, quizá Paco pensó que el ministro a mí me haría caso, y sería más receptivo, pero no tengo nada que ver con estas historias”, aseguró ante el juez Nieto. Bal le ha preguntado que a qué tenía que ser más receptivo el exministro, pero Nieto no ha concretado. “A mí esto me parece un chantaje”, ha dicho el portavoz sobre el contenido del mensaje.

 

https://www.eldiario.es/politica/francisco-martinez-alega-roto-escribio-mensaje-llamando-miserables-rajoy-cospedal_1_7992885.html

 

EL CURA AMIGO DE FERNÁNDEZ DÍAZ NIEGA QUE LE ENVIARA EL MENSAJE DE MARTÍNEZ SOBRE 'KITCHEN' PARA PREVENIRLE

 

El sacerdote Silverio Nieto no arroja luz en el Congreso sobre su participación como intermediario entre el exministro del Interior y su número dos a cuenta de los mensajes sobre la operación policial para espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas.

 

Ni un ápice de arrepentimiento se ha vislumbrado este martes durante la comparecencia del sacerdote extremeño Silverio Nieto, de 74 años, testigo en la causa judicial sobre el espionaje al extesorero del PP, Luis Bárcenas. Nieto ha admitido en la comisión parlamentaria sobre la operación 'Kitchen' que reenvió a su amigo el exministro Jorge Fernández Díaz el 'whatsapp' que le mandó en enero de 2020 el ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, en el que vertía su "preocupación" por tener que entregar a la Justicia los mensajes relacionados con la citada operación entre Fernández Díaz y él mismo.  "Reenviar un humilde Whatsapp es lícito", ha dicho el sacerdote, que no ha querido entrar en valorar si el mensaje en sí podía suponer un presunto intento de chantaje.

 

Se lo reenvió a su "amigo" el exministro del Interior, "para informar, no para prevenir", ha matizado. También se lo mandó al comisario Enrique García Castaño, otro "amigo". El mencionado mensaje contenía "un desahogo" --ha dicho Silverio-- porque Francisco Martínez "se jugaba su futuro profesional".

 

"Yo no tenía ningún interés en ese mensaje, se lo reenvié a Fernández Díaz sin ningún comentario y a García Castaño sin ningún comentario", ha dicho Nieto, que ha manifestado que respecto al primero se lo mandó "porque le mencionaba" y al segundo porque "era público y notorio que estaba siendo investigado por la Audiencia Nacional", en relación a la operación 'Kitchen'. "Y no se lo envié a Rajoy porque no lo conocía", ha subrayado.

 

Silverio Nieto ha sido inspector de policía, de la promoción de 1973, "pero no conozco al comisario Villarejo; no sé si es de la misma promoción, de antes o de después". También ha sido juez, marino mercante y asesor jurídico de la Conferencia Episcopal. En 1999 se ordenó sacerdote.

 

Ha reconocido una gran amistad con Jorge Fernández Díaz, "un hombre profundamente religioso". Ha negado ser su confesor. " Él es miembro del Opus Dei y ellos tienen como confesores a sacerdotes del Opus Dei". También admite ser muy amigo del comisario Enrique García Castaño, otro de los imputados en la causa 'Kitchen', en la que el sacerdote está considerado testigo por el reenvío del mensaje de Martínez, que también ha comparecido este martes.

 

Precisamente sobre su relación con el ex secretario de Estado de Seguridad, Nieto ha señalado que había sido alumno suyo en ICADE (Universidad de Pontificia de Comillas).

 

Por otra parte, también ha comparecido este martes en la comisión Jorge Sanchís, que fue jefe de Gabinete del secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez. Ha ratificado su declaración en la Audiencia Nacional en el sentido de negar cualquier conocimiento sobre la operación 'Kitchen'.

 

https://www.publico.es/politica/cura-amigo-fernandez-diaz-niega-le-enviara-mensaje-martinez-kitchen-prevenirle.html

 

LOS CARGOS POLÍTICOS DEL PP EN INTERIOR QUE DICEN NO SABER LO QUE TRAMABAN SUS POLICÍAS EN LA 'OPERACIÓN KITCHEN'

 

Ignacio Cosidó, que fue director de la Policía en tiempos en el operativo, no está imputado ni ha declarado como testigo en la Audiencia Nacional Francisco Martínez niega la "existencia" de la trama parapolicial de espionaje a Bárcenas Ninguno se hace responsable de los operativos policiales a pesar de ser los superiores directos de comisarios imputados Publicamos esta información en abierto gracias a los socios y socias de infoLibre. Sin su apoyo, nuestro proyecto no existiría. Hazte con tu suscripción o regala una haciendo click aquí. La información que recibes depende de ti.

 

Ni Ignacio Cosidó, ex director general de la Policía Nacional, ni Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad, dicen saber nada de una operación Kitchen. Por no saber, dicen que no saben ni a qué operativos se dedicaban los mandos policiales que estaban a su cargo en tiempos del primer Gobierno de Mariano Rajoy. El primero no está imputado en la causa de la Audiencia Nacional que investiga el operativo parapolicial de espionaje a Luis Bárcenas y su familia y ni siquiera ha sido citado a declarar como testigo, a pesar de ser el mando político colocado por el PP para estar al frente del Cuerpo Nacional de Policía durante casi cinco años. El segundo sí está investigado, pero ha llegado a calificar Kitchen como "inexistente". Y eso a pesar de que, según el sumario de la causa, para los seguimientos se llegaron a utilizar a hasta setenta efectivos.

 

Este es el balance de las declaraciones que han prestado este martes Cosidó y Martínez en la comisión de investigación del Congreso sobre el operativo financiado por fondos reservados que se puso en marcha en 2013 para supuestamente robar documentación sensible para el PP que Bárcenas se podría haber llevado del partido cuando fue despedido. Ni uno ni otro han dado pábulo a las afirmaciones que previamente habían realizado los mandos policiales que han pasado también por la Cámara Baja y que les habían señalado como, al menos, conocedores de esta operación e incluso el ex director general de la Policía las ha enmarcado en una estrategia de defensa por estar imputados, explicando veladamente que bajo esta condición se puede mentir en sede judicial.

 

A Cosidó le señaló el ex director adjunto operativo (DAO) Eugenio Pino en la Audiencia Nacional y la semana pasada también el comisario jubilado José Manuel Villarejo. Sobre el primero, ha recordado que lo hizo en una declaración judicial como imputado, mientras que sobre el segundo ha negado taxativamente haberle dado ninguna instrucción, pues estaba encuadrado en la estructura de la DAO: "Jamás he despachado con él, jamás he comido con él, jamás he hablado por teléfono con él, jamás he intercambiado ningún mensaje con él y jamás le he hecho llegar una instrucción a través de terceras personas", aunque sí ha reconocido que intercambió con él un "saludo protocolario" al inicio de su mandato.

 

Pero es que incluso se ha desmarcado de esos mandos policiales de los que en teoría era su superior inmediato y de su nombramiento, explicando que tanto Eugenio Pino como los miembros de la Junta de Gobierno de la Policía no los designó él, sino el entonces ministro del Interior Fernández Díaz. Y, de hecho, según Cosidó, todo lo hacía Pino, o al menos eso ha dado a entender: también la concesión de la medalla a Villarejo y el cese de Marcelino Martín Blas como jefe de Asuntos Internos fueron propuesta del DAO aunque la firma estampada en los respectivos documentos fuese la del director de la Policía.

 

"O negligente o cooperador"

 

Habiendo sido máximo responsable político de la Policía entre enero de 2012 y noviembre de 2016, algunos diputados han expresado su incredulidad acerca de que él no tuviese ningún control sobre esa misma Policía, sobre todo teniendo en cuenta además que sus entonces superiores, el exministro Jorge Fernández Díaz y el ex secretario de Estado Martínez, y subordinados como Pino o comisarios como Villarejo o Enrique García Castaño sí están imputados en la Audiencia Nacional. Como le ha dicho el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, "o fue un negligente o fue un cooperador necesario".

 

Martínez, por su parte, ha comenzado su intervención adelantando la que iba a ser su estrategia todo el interrogatorio: "Les avanzo que niego de forma contundente y sin ningún matiz que durante el ejercicio de mi cargo de secretario de Estado de Seguridad, entre enero de 2013 y noviembre de 2016, participase o tuviese conocimiento, directo o indirecto, de cualquier forma de utilización ilegal de efectivos, medios y recursos del Ministerio del Interior con la finalidad de favorecer intereses políticos del PP, perseguir ilícitamente a personas o anular pruebas inculpatorias".

 

Y en estos términos se ha mantenido. "Niego la existencia de tal operación. No hay ningún papel, ningún documento que hable de esta operación", ha reiterado en varias ocasiones. En parte tiene razón, porque en el Ministerio del Interior no consta ningún informe que hable de una operación Kitchen, pero los investigadores, la Fiscalía Anticorrupción y el propio instructor consideran que se trató de un operativo al margen de la legalidad que nunca fue puesto en conocimiento del juez que entonces investigaba los llamados papeles de Bárcenas, la financiación ilegal del PP.

 

Firmaba los cheques, pero no sabía para qué

 

Cosidó y Martínez han sostenido que no sabían nada de operativos policiales. El uno, dice, porque a quien correspondía informar era a juez y fiscales; el segundo le ha matizado y ha reconocido que no siempre pasan por un juez las peraciones policiales, pero ha manifestado que en su caso no las conocía porque no entraba en el detalle cuando firmaba los cheques de los fondos reservados. "Yo tenía la competencia para autorizar fondos reservados y firmaba el cheque en un sistema de firma mancomunada. Ni yo ni ningún secretario de Estado de Seguridad tiene el detalle ni entra en la idoneidad de las operaciones", ha asegurado.

 

De lo que no ha querido hablar Martínez es de los mensajes de texto que, según él, envió a Fernández Díaz en los que supuestamente hablan de la operación Kitchen y que protocolarizó ante notario cuando el exministro dijo en una entrevista que se había enterado por la prensa de todo el operativo parapolicial. Son mensajes que han sido objeto de informe policial, ha justificado, mientras que otros que también se reflejan en la investigación son de índole "personal" que están sacados de contexto. Lo que sí ha hecho, como ya hiciera en la Audiencia Nacional, es pedir "disculpas" por uno en el que escribió que su "grandísimo error" fue confiar en Jorge Fernández Díaz, Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal.

 

Su declaración, en realidad, ha sido bastante parcial, pues tampoco ha contestado a las preguntas más peliagudas y que le pueden poner en apuros por su condición de imputado en la causa judicial. Así, por ejemplo, no ha repetido en el Congreso que fue Fernández Díaz quien le pidió que se enterase sobre la investigación a Bárcenas porque algo le había llegado y no tenía más información. Lo que sí ha reiterado es que nunca habló con Cospedal de un operativo llamado Kitchen y tampoco ha señalado a Rajoy. Y es que, según el ex secretario de Estado, ni siquiera sabe por qué está investigado desde hace más de un año ni qué delitos se le imputan.

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/06/01/los_cargos_politicos_del_interior_que_no_sabian_que_hacian_sus_policias_121202_1012.html

 

VILLAREJO: "INFORMÉ DIRECTAMENTE A RAJOY SOBRE ‘KITCHEN'"

 

El comisario jubilado declara en la comisión parlamentaria sobre la operación de espionaje a Bárcenas que le contrataron para hacerse con papeles "comprometedores" para el PP y dice que le daba información del operativo al entonces presidente del Gobierno a través de un teléfono que le facilitaron.

      

El comisario jubilado José Manuel Villarejo ha involucrado de lleno al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy en la operación de espionaje ilegal financiada con fondos públicos para arrebatar pruebas contrarias al PP. "Mauricio Casals [presidente del diario La Razón y miembro del consejo de administración de Atresmedia] y María Dolores de Cospedal [exministra de Defensa] mediaban con el presidente hasta que al final yo tuve contacto personal con el señor Rajoy por 'Kitchen'", ha dicho este jueves en la comisión parlamentaria sobre el espionaje a Luis Bárcenas.

 

"Informaba directamente a Rajoy sobre 'Kitchen'", ha incidido Villarejo, que había solicitado declarar a puerta cerrada, aunque finalmente la presidencia de la comisión no se lo ha permitido. "Me decía Cospedal: "Es que el presidente quiere que le des tu versión"", ha explicado para acabar desvelando que despachaba directamente con Rajoy por este tema, "a través de mensajes con un teléfono que me había facilitado", ha dicho.

 

 

 Villarejo ha declarado que, para esta operación, en la que participó como agente de inteligencia, según ha dicho, le contactó Ignacio Cosidó, ex director general de la Policía. "Me dijo que era un tema muy importante, que el propio presidente tenía interés y que tenía que hablar con Eugenio Pino [ex Director Adjunto Operativo de la Policía] para que me contara los detalles". También ha indicado que despachaba habitualmente con el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez. "Y puntualmente con el ministro Fernández Díaz".

 

En relación a su participación en la operación 'Kitchen', Villarejo ha dicho que: "Me contratan en plan privado. Mi misión era la captación humana, como se dice en Inteligencia, tras haber fracasado el plan para captar al chófer". Se refiere a Sergio Ríos, que compareció la semana pasada en esta comisión, y que fue el espía de la familia Bárcenas, gracias al cual se pudieron localizar las pruebas que el extesorero del PP guardaba en el estudio de su esposa. "Yo no participé en la extracción de la documentación", ha matizado.

 

Ha mencionado en su comparecencia a la ex vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, como conocedora de la operación 'Kitchen', a través de la supuesta participación en la misma del Centro Nacional de Inteligencia, dependiente en aquella época del Ministerio de la Presidencia: "El CNI participó en 'Kitchen' y lo conocía la vicepresidenta", ha dicho Villarejo, que siempre involucra a los servicios secretos en las operaciones en las que él supuestamente ha participado.

 

Villarejo está acusado de organización criminal, cohecho y blanqueo de capitales en la macrocausa 'Tándem', dividida en 30 piezas de investigación en la Audiencia Nacional. "He estado enjaulado casi cuatro años, hasta los encuentros íntimos con mi esposa... Qué abyecto. Así he sobrevivido y aquí estoy", ha dicho.

 

El excomisario Carlos Salamanca.

 

No solo se ha hablado este jueves en el Congreso de la operación 'Kitchen'; también ha salido a relucir la trama 'Gürtel', a través del turno de intervención del diputado Luis Santamaría del PP, que se ha centrado en esta trama de su partido. Villarejo ha dicho al respecto: "Estoy deseando poder hablar en el juicio [segunda época de esta trama corrupta] para explicar cómo se organizó esta operación, diseñada políticamente".

 

http://www.publico.es/politica/villarejo-informe-directamente-rajoy-kitchen.html

 

VILLAREJO, UN 'ENCANTADOR DE SERPIENTES' EN EL CONGRESO

 

La comisión de investigación sobre la operación Kitchen ha dado para mucho más sobre la amplia carrera del comisario jubilado, que ha ido respondiendo a la medida de cada partido

 

La operación Cataluña, el informe PISA, las operaciones contra ETA, el caso Roldán o los inicios de la investigación de Gürtel... el expolicía ha hablado de casi todo lo que le han planteado y ha afirmado que en su archivo personal está "la Atapuerca de los últimos 50 años en España"

 

Los diputados han ido a hablar de su libro y José Manuel Villarejo así lo ha entendido y ha entrado en el juego. La comparecencia del comisario jubilado en el Congreso de los Diputados tenía una considerable expectación política y mediática y, como era de esperar, ha ido más allá del objeto de la comisión de investigación en la que ha declarado, la referida a la llamada operación Kitchen, el operativo parapolicial dirigido a espiar a Luis Bárcenas para robarle documentación que se habría llevado del partido cuando fue despedido. Al PP le ha servido para desprestigiar a los gobiernos socialistas para los que también trabajó el expolicía e incluso para poner dudas sobre la investigación del caso Gürtel; a ERC y Junts les ha hablado de la operación Cataluña; a Podemos le ha contestado a preguntas sobre el informe PISA; a Vox y al PSOE les ha dado más datos sobre una posible implicación de Mariano Rajoy en los seguimientos al extesorero del PP...

 

Como el propio Villarejo ha dicho, ha estado en la Policía desde la Transición, tiempo en el que ha ido apuntando todas las operaciones policiales y de inteligencia en las que, según su versión, ha participado o de las que ha tenido conocimiento. "En mi archivo personal está la Atapuerca de los últimos 50 años de España… la verdad de lo que ha ocurrido en este país. Desde el 23F, el primer agente infiltrado en ETA... desde aquella época", ha presumido. "Desde la dictadura hay estructuras opacas en el Gobierno; otra cosa es que quieran utilizarme a mí para arreglar el tema", ha añadido también. Aunque otra cosa son las pruebas de todo lo que dice, las cuales, ha denunciado, le han "secuestrado". Pero Villarejo no la ha contado todo. Ha dicho que su labor a partir de 1993, cuando reingresó en la Policía Nacional, fue de "agente de inteligencia" y que hay ciertas operaciones sobre las que no puede hablar ante las cámaras del Congreso. Y tampoco ha querido comentar nada sobre la Corona, aunque siempre ha dejado claro que lo que le está pasando a Juan Carlos I es "absolutamente injusto" por todo lo que ha hecho por los españoles.

 

A lo largo de casi cuatro horas de comisión, ha habido tiempo para todo. Chascarrillos, bromas, asuntos más serios, lamentos porque le han dejado de pagar la pensión de policía, lecciones sobre cómo funcionan los servicios de inteligencia, elogios a los diputados, información sobre su estado de salud, clases de historia... Una tarde de lo más entretenida en la que más de un diputado ha agradecido a Villarejo sus prolijas explicaciones, como Edmundo Bal, de Ciudadanos, que ha valorado que "al menos ha venido a contar cosas porque aquí nadie cuenta nada ni dice la verdad". Incluso, el comisario jubilado, de 70 años, ha llegado a decir que le intentaron "eliminar" en prisión, de lo que hace responsable al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y a su exdirector Félix Sanz Roldán, su enemigo declarado y a quien culpa de casi todos los males que le han pasado.

 

Villarejo ha empezado prudente su intervención en la comisión, pero poco a poco ha ido sintiéndose cómodo. A Felipe Sicilia, portavoz socialista, el primero en intervenir y que sí se ha centrado en la operación Kitchen, no le ha dado mucho detalle y se ha limitado a contestar, a la pregunta de si Rajoy pudo no haber tenido conocimiento del operativo, que duda que lo "desconociera". Era el calentamiento: Villarejo ha preferido esperar a la intervención de la portavoz de Vox, Macarena Olona –que también se ha centrado en el operativo parapolicial–, para decir que se mensajeaba con el expresidente y que altos cargos de su Gobierno y de su partido estuvieron al tanto del espionaje a Bárcenas. Con Olona, el expolicía ha desplegado una complicidad evidente, hasta el punto de bromear con que se le "apareció la Macarena" cuando le pusieron en libertad, hecho que tuvo lugar poco después de que la portavoz fuera a visitarle a prisión.

 

Ha tenido que llegar el final de la comisión, en la intervención del portavoz de EH Bildu, Jon Iñarritu, para admitir que no dispone de las pruebas sobre Rajoy porque están entre la documentación que le tienen, según él, "secuestrada", por lo que ha animado a los diputados a que sean ellos quienes los reclamen. Pero también ha lanzado una advertencia: lo contará todo en el juicio que empezará en octubre en la Audiencia Nacional, el tribunal que le investiga en casi una treintena de piezas separadas por sus actividades supuestamente ilegales.

 

Estrategia del PP, desprestigiar al PSOE

 

Con el PP, la intervención del comisario jubilado ha ido por otros derroteros, pues el ponente conservador no ha mencionado ni una vez la operación Kitchen y ha desplegado una batería de preguntas sobre episodios pasados de los gobiernos socialistas de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero sobre las que Villarejo ha ido dando cumplida cuenta, dejando al ponente conservador satisfecho con las respuestas, incluso cuando el expolicía decía que no le podía hablar de un tema o de otro.

 

Ha dicho que el caso Gürtel fue una "operación política", que se reunió con el juez Baltasar Garzón, el primer instructor de la causa, antes de que estallara la operación, que daba cuentas de ello al ex secretario de Estado de Seguridad Antonio Camacho, que la operación se montó en un restaurante... Han sido tales las dudas que ha sembrado sobre el caso, que el portavoz de Ciudadanos le ha repreguntado, pero a él sí le ha aclarado que "en ningún momento" ha dicho que el caso se sustentara en pruebas falsas.

 

En el turno del PP, el esquema ha sido casi todo el tiempo el mismo: el portavoz conservador le hacía una pregunta sobre un asunto sospechoso ocurrido durante los gobiernos socialistas o sobre Podemos y el comisario jubilado le iba dando la razón. Le ha dado tiempo a hablar del caso Faisán, de la actuación de la ex secretaria de Estado de Interior y actual ministra de Defensa, Margarita Robles, en el caso Roldán, acusándola también de encargarle el informe Veritás contra Garzón. "Espero que no se querelle, pero fue así", ha dicho. Ha sembrado la duda sobre un posible encuentro con el exdirigente socialista Óscar López "sobre las saunas" del suegro del presidente Pedro Sánchez, sobre si se llegó a reunir con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, o sobre una supuesta operación para recuperar de un país africano una importante suma de dinero para repatriarla a España e ingresarla en la caja del partido morado. Con quien sí se reunió, ha asegurado, fue con la vicepresidenta primera, Carmen Calvo: "Es falso que diga que no nos hemos visto".

 

Al PP le ha dicho que este partido siempre ha sido "más blandito que el PSOE, más institucional", afirmación que ha dejado complacido al portavoz conservador. Un rato después, ha manifestado que su "experiencia con el PSOE ha sido mejor que con el PP" porque cree que el exministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba "no habría permitido" que el exdirector del CNI "hubiese montado" unos servicios de inteligencia tan centralizados, copando todo el "poder".

 

La operación Cataluña, la Coca Cola en Uruguay y las cloacas

 

El siguiente turno ha sido de Unidas Podemos. Informe PISA y periodistas a los que el partido morado relaciona con las llamadas cloacas han sido los puntos fuertes del interrogatorio de Pablo Echenique. Villarejo le ha confirmado que el PP le "boicoteó" los trabajos que realizó sobre el partido morado porque pensaba que potenciar la formación haría "daño" al PSOE, y que siguió las "relaciones preocupantes" para España de Podemos con el entorno de ETA y los servicios secretos cubano y venezolano. Y también que conoce al presidente de La Razón, Mauricio Casals; al director de OKdiario, Eduardo Inda; y a la presentadora Ana Rosa Quintana. No le ha debido gustar mucho al expolicía la deriva de las preguntas de Echenique, porque cuando éste le ha dicho que "ha trabajado durante años para intentar acabar con Podemos" sin conseguirlo, su respuesta ha sido que no tiene "mala predisposición" y "prueba de ello" es que se ha "reunido con sus responsables", a pesar de que anteriormente había indicado que no podía hablar de ese asunto porque no lo recordaba exactamente.

 

Los partidos catalanes, ERC y Junts, y los vascos, PNV y EH Bildu, también han preguntado por Kitchen, pero ha habido momentos para querer saber más sobre la operación Cataluña o los operativos contra ETA. A ellos les ha dicho que efectivamente estuvo implicado en la operación Cataluña, que se puso en marcha cuando el clan Pujol perdió la "impunidad absoluta" que habían sostenido "los gobiernos centrales de turno" y que el objetivo era determinar el "embrión" de la estructura que promovía la separación de España, algo que suponía "un ataque a la unidad nacional". No ha parado aquí, sino que ha vertido más gasolina afirmando que un Estado "debe defenderse de quien intenta agredirlo" y que, por tanto, el operativo era "una política de Estado".

 

En el caso de la lucha contra ETA, Villarejo no ha dado muchos detalles –ya llevaba tres horas y media de comisión–, pero sí ha comentado que le encomendaron "montar una estructura en Sudamérica para desmontar la estructura" de la banda terrorista en ese continente. "Yo era el que servía la Coca Cola a los restaurantes de ETA en Uruguay", ha llegado a decir en tono jocoso. El portavoz de EH Bildu no le ha dado mucha más cancha y ha pasado a Kitchen, preguntándole sobre la grabación en la que se le escucha hablar de Rajoy como "el Barbas" y las "maldades" que ha hecho por él. Lejos de ponerse serio, el comisario jubilado ha enmarcado esa conversación en una charla de bar, preguntando a Iñarritu cómo está él cuando se toma unos "txacolís".

 

Y para finalizar, un discurso a medida para la CUP cuando la portavoz de este partido le ha preguntado si la democracia española está sustentada sobre prácticas poco democráticas. "De lo que yo he vivido, España es un estado garantista de Derecho que tiene estructuras opacas como prácticamente todos los países del mundo y sería anómalo que salieran a la luz porque difícilmente se podría defender como país soberano. Cuando ha ocurrido que alguien lo ha usado para sus fines particulares, lo he denunciado y así he acabado". "Entonces, ¿quién rinde cuentas en España?", ha preguntado la diputada. "No lo sé, pero jefes de esas estructuras están tentados de ser ellos el Estado y sus señorías –en alusión a los diputados– podrían remediarlo. Tienen la capacidad de arreglarlo. Pero esto no es la Comisión de Secretos, no puedo extenderme mucho más".

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/05/28/villarejo_encantador_serpientes_del_congreso_que_cada_partido_que_quiere_121043_1012.html

 

 

VILLAREJO: "INFORMÉ DIRECTAMENTE A RAJOY SOBRE  'KITCHEN'"

 

El comisario jubilado declara en la comisión parlamentaria sobre la operación de espionaje a Bárcenas que le contrataron para hacerse con papeles "comprometedores" para el PP y dice que le daba información del operativo al entonces presidente del Gobierno a través de un teléfono que le facilitaron.

      

El comisario jubilado José Manuel Villarejo ha involucrado de lleno al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy en la operación de espionaje ilegal financiada con fondos públicos para arrebatar pruebas contrarias al PP. "Mauricio Casals [presidente del diario La Razón y miembro del consejo de administración de Atresmedia] y María Dolores de Cospedal [exministra de Defensa] mediaban con el presidente hasta que al final yo tuve contacto personal con el señor Rajoy por 'Kitchen'", ha dicho este jueves en la comisión parlamentaria sobre el espionaje a Luis Bárcenas.

 

"Informaba directamente a Rajoy sobre 'Kitchen'", ha incidido Villarejo, que había solicitado declarar a puerta cerrada, aunque finalmente la presidencia de la comisión no se lo ha permitido. "Me decía Cospedal: "Es que el presidente quiere que le des tu versión"", ha explicado para acabar desvelando que despachaba directamente con Rajoy por este tema, "a través de mensajes con un teléfono que me había facilitado", ha dicho.

 

 Villarejo ha declarado que para esta operación, en la que participó como agente de inteligencia, según ha dicho, le contactó Ignacio Cosidó, ex director general de la Policía. "Me dijo que era un tema muy importante, que el propio presidente tenía interés y que tenía que hablar con Eugenio Pino [ex Director Adjunto Operativo de la Policía] para que me contara los detalles". También ha indicado que despachaba habitualmente con el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez. "Y puntualmente con el ministro Fernández Díaz".

 

En relación a su participación en la operación 'Kitchen', Villarejo ha dicho que: "Me contratan en plan privado. Mi misión era la captación humana, como se dice en Inteligencia, tras haber fracasado el plan para captar al chófer". Se refiere a Sergio Ríos, que compareció la semana pasada en esta comisión, y que fue el espía de la familia Bárcenas, gracias al cual se pudieron localizar las pruebas que el extesorero del PP guardaba en el estudio de su esposa. "Yo no participé en la extracción de la documentación", ha matizado.

 

Ha mencionado en su comparecencia a la ex vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, como conocedora de la operación 'Kitchen', a través de la supuesta participación en la misma del Centro Nacional de Inteligencia, dependiente en aquella época del Ministerio de la Presidencia: "El CNI participó en 'Kitchen' y lo conocía la vicepresidenta", ha dicho Villarejo, que siempre involucra a los servicios secretos en las operaciones en las que él supuestamente ha participado.

 

Villarejo está acusado de organización criminal, cohecho y blanqueo de capitales en la macrocausa 'Tándem', dividida en 30 piezas de investigación en la Audiencia Nacional. "He estado enjaulado casi cuatro años, hasta los encuentros íntimos con mi esposa... Qué abyecto. Así he sobrevivido y aquí estoy", ha dicho.

 

No solo se ha hablado este jueves en el Congreso de la operación 'Kitchen'; también ha salido a relucir la trama 'Gürtel', a través del turno de intervención del diputado Luis Santamaría del PP, que se ha centrado en esta trama de su partido. Villarejo ha dicho al respecto: "Estoy deseando poder hablar en el juicio [segunda época de esta trama corrupta] para explicar cómo se organizó esta operación, diseñada políticamente".

 

http://www.publico.es/politica/villarejo-informe-directamente-rajoy-kitchen.html

 

VILLAREJO ASEGURA EN EL CONGRESO QUE INFORMÓ POR SMS A RAJOY DE LA OPERACIÓN KITCHEN

 

El comisario asegura en el Congreso que contactaba mediante mensajes de móvil con el entonces presidente del Gobierno y que tiene pruebas, pero no las muestra

 

El comisario jubilado José Manuel Villarejo, integrante de la trama policial que orquestó la Operación Kitchen para espiar en 2013 al extesorero del PP Luis Bárcenas, ha acudido este jueves al Congreso entre grandes expectativas y mayores cautelas de los diputados por lo que pudiera contar. Al final, se ha impuesto el escepticismo entre los miembros de la comisión ante sus afirmaciones sin pruebas. Una de ellas, que intercambió mensajes de teléfono con el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy sobre aquel operativo.

 

Villarejo, que en un primer momento ha apuntado al exlíder del PP de manera tímida al asegurar que dudaba de que “el señor Rajoy no estuviese al tanto” de aquel dispositivo, ha terminado hablando de esos mensajes telefónicos o SMS e, incluso, ha detallado que los envió a un número de teléfono “que empezaba por 650 y termina por 10”. Cuando el diputado de EH Bildu Jon Iñarritu le ha preguntado si tenía documentación que probase ese intercambio, el comisario se ha limitado a decir que “todo” estaba en sus archivos —intervenidos por la Policía cuando fue detenido en noviembre de 2017— y que lo demostraría en un futuro juicio cuando volviera a tener acceso a ellos.

 

El “agente encubierto”, como le gusta definirse, ha utilizado su comparecencia ante la comisión para presentarse como un peón secundario de la Operación Kitchen. Así, ha limitado su participación a labores de “inteligencia” para intentar localizar los documentos que pudiera haber guardado el extesorero popular y que, según ha recalcado en varias ocasiones, incluían tanto información comprometedora para al PP, entonces en el Gobierno, como para “altas instituciones del Estado”.

 

El comisario ha admitido que fue él quien convenció a Sergio Ríos, entonces chófer del extesorero, para que colaborara en la operación, pero se ha desmarcado de la entrada en un taller de Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas, para intentar sustraerle documentos. Y ha recalcado que él estuvo poco tiempo en el operativo porque, según ha sostenido, fue apartado cuando supuestamente insistió en que toda la información que se obtuviera debía acabar en poder del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que entonces investigaba el caso Gürtel y que nunca tuvo conocimiento de la Operación Kitchen.

 

Pese a ese supuesto papel secundario, Villarejo ha explicado que “una serie de personas” supuestamente contactaban con él “periódicamente” para transmitirle “inquietudes del presidente del Gobierno” sobre el avance de las pesquisas. En concreto, ha citado al entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez —ya investigado en el sumario del caso Kitchen—; a la ex secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal —para quien la Fiscalía Anticorrupción pidió en septiembre la imputación pero que el juez aún no ha acordado—, y al presidente del diario La Razón, Mauricio Casals, a los que describió como intermediarios “a través de los que estaba informado el presidente del Gobierno”. En su relato, el policía jubilado ha afirmado que el cruce de mensajes con Rajoy que presuntamente propiciaron estas personas se limitó a preguntas cortas y respuestas “monosilábicas”. Y ha reducido sus encuentros con el expresidente a “dos o tres” en actos públicos: “Tengo el complejo de la barragana, que en privado todo el mundo me quiere y en público, nadie se acerca”.

 

En su comparecencia, Villarejo también ha implicado en la trama al entonces director general de la Policía, Ignacio Cosidó, quien hasta ahora no ha sido imputado ni llamado a testificar por el juez Manuel García-Castellón, instructor del caso Kitchen. Villarejo ha afirmado que fue un miembro del equipo de Cosidó quien le hizo acudir de manera urgente a la sede de la dirección general para que participara en la operación y que el propio Cosidó le dijo ese día que era un tema “muy importante” en el que Rajoy tenía “interés”. El exjefe político de la Policía también ha sido señalado por otro implicado, el comisario Eugenio Pino, presunto urdidor del espionaje.

 

El comisario también ha dicho a los diputados que durante su participación en el operativo “reportaba directamente” de sus avances al ex número dos de Interior, Francisco Martínez, y al entonces ministro Jorge Fernández Díaz, aunque a este “puntualmente, muy poco”. En su relato salpicado de acusaciones, el comisario también ha señalado a la entonces vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Sobre ella, ha asegurado que estuvo informada tanto por Francisco Martínez como por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Sobre este servicio secreto, Villarejo afirmó que tuvo una participación en la operación, algo que hasta ahora no ha revelado la investigación judicial.

 

“Potencias extranjeras” en Cataluña

 

El comisario Villarejo ha admitido este jueves en el Congreso que participó en la llamada Operación Cataluña, sobre la que la Policía encontró el pasado octubre una carpeta con 98 documentos en el registro que hizo en la celda que ocupaba en la cárcel de Estremera (Madrid). El policía ha asegurado que sus superiores le encargaron “llegar al fondo de la verdad de determinadas actuaciones de potencias extranjeras en el entorno independentista” que no concretó. Fue, ha insistido, “un trabajo de inteligencia” y que los datos que obtuvo los puso “en manos de unidades operativas [de la Policía] para que siguieran” las pesquisas. Villarejo sí se ha desmarcado de los informes policiales que atribuyeron, en 2012 y 2014, cuentas en Suiza a los entonces dirigentes nacionalistas Artur Mas y Xavier Trias.

 

https://elpais.com/espana/2021-05-27/villarejo-dice-ahora-que-informo-directamente-a-rajoy-del-espionaje-a-barcenas.html

 

EL PP USA A VILLAREJO PARA TRATAR DE DESACREDITAR LA INVESTIGACIÓN DEL ‘CASO GÜRTEL’

 

El partido de Casado, condenado por la trama de Correa, obvia el objeto de la comisión Kitchen

 

Luis Santamaría, portavoz del PP, ha dejado muy claras sus intenciones nada más tomar la palabra este jueves en la comisión sobre la Operación Kitchen. Durante toda su intervención en la comparecencia del comisario jubilado José Manuel Villarejo, el diputado del partido conservador ha dejado de lado el objeto de la investigación parlamentaria y ha tratado de desacreditar la investigación del caso Gürtel.

 

El diputado popular ha obviado en sus preguntas toda la trama de espionaje al extesorero popular Luis Bárcenas, urdida en 2013 en el Ministerio del Interior para arrebatarle supuestamente documentos comprometedores para altos cargos del partido liderado por Pablo Casado. En su lugar, el diputado se centró en intentar lanzar sombras sobre Gürtel, la trama corrupta y de financiación ilegal que persigue a su partido desde 2009 y que acumula ya 67 condenados, 25 de ellos excargos del partido.

 

“Señor Villarejo, ¿fue el caso Gürtel una operación política?”, preguntó Santamaría a Villarejo. “Sí, fue una operación política y la explicaré en el juicio”, respondió el policía, antes de que el diputado volviera a la carga. El popular dejó frases como: “Da toda la sensación de que fue una operación perfectamente orquestada. Gobernaba por entonces el PSOE y era ministro [Alfredo Pérez] Rubalcaba” o “¿Era consciente de que el Ministerio del Interior de entonces le estaba encargando una investigación al margen de las estructuras y cauces oficiales sobre el principal partido de la oposición?”. Y luego siguió en la misma línea, al afirmar: “Dudo que sean tácticas democráticas, parecen más propias de las dictaduras, las operaciones paralelas contra la oposición”, o al preguntar al comisario jubilado: “¿Cree que la investigación Gürtel se aceleró porque Rubalcaba se encontraba asediado por el chivatazo del caso Faisán?” y “¿Rubalcaba le dio una distinción por Gürtel?”.

 

Gürtel estalló tras la denuncia que presentó ante la Policía un exconcejal del PP, José Luis Peñas, que aportó horas de grabaciones a la trama encabezada por Francisco Correa. Villarejo, que dijo este jueves que participó en esa supuesta “operación política”, no aparece por ninguna parte en los sumarios. De hecho, las pesquisas corrieron a cargo de otros agentes. Y, además, de todo el material que se incautó al comisario jubilado, no ha trascendido hasta ahora que se haya encontrado ni una sola prueba que respalde lo que afirmó este jueves sobre Gürtel.

 

Los tribunales españoles suman ya, en cambio, sentencias condenatorias en siete líneas de investigación de Gürtel y la Audiencia Nacional debe emitir en los próximos meses la resolución sobre el juicio de los papeles de Bárcenas, donde el PP también se sentó en el banquillo.

 

https://elpais.com/espana/2021-05-27/el-pp-usa-a-villarejo-para-tratar-de-desacreditar-la-investigacion-del-caso-gurtel.html

 

VILLAREJO IMPLICA A RAJOY, SANTAMARÍA Y COSPEDAL EN 'KITCHEN' Y ASEGURA QUE LES TENÍA AL CORRIENTE DE LOS PASOS DE LA OPERACIÓN

 

Afirma que mandaba mensajes al expresidente y que un buen número de altos cargos del Gobierno y del PP tenían conocimiento del operativo El PP se alía con el comisario jubilado para tratar de desprestigiar a los gobiernos del PSOE y sembrar la duda sobre Gürtel.

 

"Me pedían que mandara mensajes" para transmitir las novedades de la operación Kitchen y al otro lado del teféfono estaba "Mariano Rajoy". Así lo ha afirmado el comisario jubilado José Manuel Villarejo en el Congreso, en una comparecencia que ha despertado importante expectación política y mediática. Le ha costado arrancar, pero cuando ha empezado, no ha parado de implicar a altos cargos del Gobierno y del PP en el espionaje al extesorero Luis Bárcenas. Aparte del expresidente, ha mencionado a la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, la ex secretaria general del partido María Dolores de Cospedal, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, el ex director general de la Policía Ignacio Cosidó...

 

Villarejo ha comenzado respondiendo al PSOE, pero en esta parte de la comparecencia apenas se ha explayado; se ha limitado a decir que duda de que Rajoy "desconociera" el operativo parapolicial de espionaje a Bárcenas para supuestamente localizar información que se habría llevado del partido al ser despedido. Ha preferido el comisario jubilado esperar al interrogatorio de Vox para detallar cómo, según su versión, informaba a unos y a otros sobre los seguimientos y la información que se iba obteniendo del extesorero.

 

"Yo consideré la operación como una operación de inteligencia, no sólo para documentos que pudieran comprometer al PP, sino porque me dijeron que Bárcenas podía tener información que afectaba a altas instituciones del Estado. Rajoy tenía interés por una cuestión de Estado, por informaciones de cuentas en el extranjero que afectaban a altas instituciones del Estado", ha declarado el expolicía en respuesta a las preguntas de la diputada de ultraderecha Macarena Olona.

 

Según Villarejo, "había una serie de personas", como Francisco Martínez, Cospedal y el presidente de La Razón Mauricio Casals que le "trasladaban inquietudes del presidente del Gobierno" y le pedían que mandara mensajes "con lo que ya les había dicho a ellos". Era un número, ha dicho, que empezaba por 650 y al otro lado estaba Rajoy, que le preguntaba si lo que le habían transmitido era así. El comisario jubilado, sin embargo, no ha aportado ninguna prueba de esos mensajes. Los teléfonos, ha matizado, se los hacían llegar.

 

La versión del expolicía es que numerosos altos cargos del Gobierno de Rajoy y del PP de 2013 estaban al tanto de la operación: Sáenz de Santamaría, quien se informaba a través del Centro Nacional de Inteligencia (CNI); Martínez y Fernández Díaz por lo que él mismo les reportaba, sobre todo al primero; Cosidó porque fue la persona que supuestamente le llamó para decirle que se pusiera a disposición de la Dirección Adjunta Operativa de la Policía para una misión especial...

 

Pero Villarejo ha llevado munición para todos y a preguntas del portavoz del PP se ha despachado también sobre sus trabajos con gobiernos del PSOE. El diputado del partido conservador se ha olvidado del objeto de la comisión de investigación sobre la operación Kitchen y se ha centrado en preguntar al compareciente por todas aquellas operaciones que dice haber realizado o conocido antes de la llegada de Rajoy al poder para así desprestigiar a los gobiernos socialistas de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. El caso Faisán del chivatazo a ETA; el caso Roldán... Y, una vez más, para sembrar la duda sobre el comienzo de la investigación del caso Gürtel, que ha definido como "operación política".

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/05/27/villarejo_implica_rajoy_cospedal_kitchen_asegura_que_les_tenia_corriente_los_pasos_operacion_121031_1012.html

 

LOS PARTIDOS TEMEN QUE VILLAREJO “EMBARRE” LA COMISIÓN KITCHEN

 

Los diputados que interrogarán al comisario se dividen entre los que se ceñirán al espionaje a Bárcenas y los que quieren que también hable de episodios como la Operación Cataluña

 

El pasado 3 de marzo, el comisario jubilado José Manuel Villarejo abandonaba la cárcel de Estremera (Madrid), donde había permanecido los tres años y medio anteriores acusado de ser el presunto cerebro de la trama parapolicial que ha sacudido España, y lanzaba una advertencia: “¿Ellos han decidido hacer una catarsis de España? Vale, de acuerdo. Yo encantado de que eso ocurra”. Este jueves tiene ocasión de materializar ese aviso durante su comparecencia en el Congreso por el espionaje a Luis Bárcenas. Algunos grupos parlamentarios prevén que trufará su relato de acusaciones sin prueba. Otros, en cambio, consideran su testimonio clave en la investigación parlamentaria del caso Kitchen.

 

Entre los escépticos se encuentra el diputado socialista Felipe Sicilia, que será el primero en preguntar a Villarejo en la comisión. Sicilia asegura tener claro cuál será la línea de su interrogatorio: “Por más que él intente ir a otros temas, yo solo le preguntaré por Kitchen, porque él es una pieza clave para conocer la conexión entre la trama policial y la política”. El diputado del PSOE se muestra convencido de que Villarejo intentará “enfangar” la sesión y solo responderá a las preguntas “en las que se sienta cómodo. En esos temas en los que puede insinuar, contar medias verdades o, simplemente, difamar”, añade.

 

También desconfía Edmundo Bal, de Ciudadanos. Y se remite a una experiencia anterior: como abogado del Estado, Bal interrogó al comisario en el caso del Pequeño Nicolás, en una de cuyas piezas está imputado. “Entonces no dijo gran cosa. Creo que tampoco lo hará ahora”, augura. Por ello, el diputado de Ciudadanos dirigirá sus preguntas a que Villarejo “corrobore lo que ya sabemos del espionaje a Bárcenas; si hablaba con el ministro [de Interior, Jorge Fernández Díaz] y con el secretario de Estado [de Seguridad, Francisco Martínez]”.

 

Mikel Legarda, diputado del PNV, el partido que consiguió que Villarejo fuera incluido en la lista de comparecientes, aspira tan solo a que el comisario “aporte algo de información”, aunque no descarta que el policía “embarre” los trabajos de la comisión. Legarda señala que, por ello, sus preguntas se ceñirán al caso Kitchen: “Se trata de confirmar la hipótesis de que aquella operación, como parece, fue una manifestación más de la policía patriótica”.

 

También entre la esperanza por conocer nuevos datos y el temor a que todo derive en afirmaciones sin valor se sitúa el diputado de EH Bildu Jon Iñarritu. “Puede aportar mucho, pero también que buena parte de lo que diga no sea cierto”. Para Iñarritu, el mayor peligro es que el policía aproveche para lanzar “globos sondas buscando titulares de los medios”. El parlamentario de EH Bildu anuncia que irá más allá del caso Kitchen en sus preguntas: “Quiero que explique cómo un policía que para muchos gobiernos fue casi un héroe pasó a convertirse en enemigo de Estado”.

 

Más esperanzado se muestra Gabriel Rufián, portavoz de ERC: “Todos los caminos de la Operación Kitchen llevan a Villarejo”. Rufián apunta a que, pese a ello, su interrogatorio no se centrará en el espionaje a Bárcenas. “Tenemos la esperanza de que hable de más cosas”, añade y apunta a la Operación Cataluña —las maniobras contra el independentismo catalán— y al que denomina caso Juan Carlos I, en referencia al rey emérito y sus cuentas en el extranjero.

 

Pablo Echenique, diputado de Unidas Podemos, también cree que la comparecencia “puede ser muy útil”, sobre todo para “establecer el enlace con los cargos políticos” ante su convencimiento de que “María Dolores de Cospedal y Mariano Rajoy muy probablemente conocían y estaban informados” de la Operación Kitchen. Echenique señala que preguntará al policía por la que llama “pata mediática” de la trama.

 

Luis Santamaría, del PP, afirma rotundo que su partido “no teme” el testimonio de Villarejo. Santamaría, que en sus intervenciones plantea pocas preguntas y dedica buena parte del tiempo a cargar contra el PSOE con alusiones a otros escándalos judiciales, detalla que con Villarejo hará algo parecido: “Quiero que nos explique esa expresión [de una de sus grabaciones] en la que él dice que ha ganado más dinero con gobiernos socialistas”.

 

https://elpais.com/espana/2021-05-27/los-partidos-temen-que-villarejo-embarre-la-comision-kitchen.html

 

LO QUE VILLAREJO SABE DEL ‘CASO KITCHEN’ Y SOLO QUIERE CONTAR A PUERTA CERRADA

 

El comisario declaró a EL PAÍS: “Me dicen que monte la operación desde la señora Cospedal hasta el ministro (…) La idea viene de más arriba”

 

El comisario José Manuel Villarejo, procesado por sus actividades ilegales como policía que ha pasado tres años y medio en prisión preventiva, comparece este jueves ante la comisión parlamentaria que investiga el espionaje ilegal al extesorero del PP, Luis Bárcenas, y su familia.

 

Villarejo ha pedido declarar protegido por el protocolo de secretos oficiales (a puerta cerrada y sin que la sesión pueda ser retransmitida en directo por los servicios de la Cámara ni seguida por los periodistas). Solo en esas condiciones, Villarejo asegura que podrá contar todo lo que sabe de la Operación Kitchen, en la que tuvo una participación decisiva.

 

La investigación judicial y sus propias confesiones al juez han acreditado que Villarejo fue la persona que convenció a Sergio Ríos, chófer de la familia Bárcenas, para que participase en el operativo como confidente de los policías que buscaban documentación comprometedora para el Gobierno y para el PP.

 

Tras captar a Sergio Ríos, Villarejo también se encargó de pagarle cada mes por sus servicios con cargo a los fondos reservados del Ministerio del Interior que dirigía Jorge Fernández Díaz.

 

Pregunta. ¿De quién fue la idea de la Operación Kitchen?

 

Respuesta. Se le ocurrió a alguien del Gobierno. A mí me contratan en plan privado. Habían fallado todos los sistemas de acercamiento y de montar el tinglado y dijeron: ‘Hay que avisar a Villarejo, que soluciona siempre los problemas’. Me avisaron y yo puse una serie de condiciones, como he declarado en el juzgado. Prueba de ello, que yo no participé activamente, es que, en los momentos nucleares, a mí me apartaron, yo no soy el que entra en el despacho, el señor que entra en el despacho lo ha declarado. Lo mismo que ha declarado el que accede a los teléfonos. Yo estoy dentro de la cárcel, en teoría soy el inductor, y el autor material está fuera. Fíjese qué aberración jurídica, es como si el asesino confiesa y lo dejan en la calle, y el inductor…

 

P. ¿Fue una chapuza esta operación?

 

R. Era una chapuza por todo el equipo que habían montado, era impresentable.

 

P. ¿Y la idea original era del ministro del Interior?

 

R. No. De mucho más arriba. Fernández Díaz no tenía capacidad de tomar una decisión de esa envergadura. Mucho más arriba.

 

P. Si se está refiriendo a Mariano Rajoy, sabe que no hay una sola prueba…

 

R. Creo que sí las hay, lo que ocurre es que imagino que están esperando a que se cueza en su salsa. Estarán esperando el momento político oportuno. Me temo que sí existen pruebas y ellos lo saben. Él ha intentado buscar de alguna manera una solución, pero la única solución está en sus manos.

 

P. Usted habla en el sumario de una grabación de Bárcenas a Rajoy en el palacio de La Moncloa. ¿Existe esa grabación?

 

R. Igual sí. Bárcenas grabó a Rajoy… Pero todo ese tipo de cosas…

 

P. ¿Pero usted ha oído esa grabación?

 

R. No. Yo no la llegué a oír porque cuando llegó la operación en sí no me dejaron, me engañaron aprovechando que yo estaba en el extranjero, en el Líbano, e hicieron la operación. Porque yo dije que quería una copia de todo lo que se encontrara porque yo ya había hablado con algunos jueces de la Audiencia Nacional y les había dicho: ‘si sale bien os doy una copia y vosotros veréis lo que hacéis’. Yo me he reunido con jueces y fiscales y les he contado cosas que oficialmente no quería que ellos supieran. Las charlas que yo tengo de la Kitchen con jueces y fiscales de la Audiencia Nacional están… Otra cosa es que esté encriptado como dicen ellos y no quieren que salga… Pero a mí esa grabación nunca me la dieron, me informaron de que había.

 

P. ¿Quién filtró los documentos que le robaron a Bárcenas?

 

R. Esa decisión no fue mía, yo tenía otros planteamientos y por eso… Lo de la Kitchen está documentado que yo no tengo nada que ver en el sentido del tema. Lo que ocurre es que lógicamente me tendrán que acusar de algo, fíjese si es alucinante que la Kitchen en teoría la he preparado yo y en el Congreso se han puesto de acuerdo el PSOE e IU para que yo no vaya. Eso es una pantomima entonces, ¿no?

 

P. ¿Pero quién le dice a usted que hay que montar la Operación Kitchen para robarle documentos a Bárcenas?

 

R. Me lo dicen desde la señora Cospedal, hasta el ministro, el secretario de Estado… El único con el que no hablo yo personalmente, pero sí a través de intermediarios es con el señor Rajoy.

 

P. ¿De todo eso hay grabaciones que lo demuestren?

 

R. Creo que hay documentación, no lo sé. Yo he pedido una copia de todo lo que me contaron y no me la dan.

 

https://elpais.com/espana/2021-05-27/lo-que-villarejo-sabe-del-caso-kitchen-y-solo-quiere-contar-a-puerta-cerrada.html

 

EL CONGRESO RECHAZARÁ LA PETICIÓN DE VILLAREJO DE DECLARAR BAJO SECRETO PARA CONTAR "TODO" LO QUE SABE SOBRE 'KITCHEN'

 

El comisario jubilado ha enviado un escrito a la Cámara Baja en el que asegura que quiere "colaborar para esclarecer la verdad de los hechos", pero que la Ley de Secretos Oficiales le impide hablar sin "restricciones"

 

La comisión de investigación aún no ha tomado una decisión oficial, pero fuentes consultadas por infoLibre descartan que se le vaya a conceder su solicitud, al igual que ha ocurrido con otros expolicías imputados

 

La comisión de investigación del Congreso de los Diputados sobre la operación Kitchen rechazará la petición del comisario jubilado José Manuel Villarejo de declarar el próximo jueves bajo secreto, una solicitud que ha dirigido a la Mesa para, según dice, poder contar sin las "restricciones" que le impone la Ley de Secretos Oficiales, lo que le impediría explayarse sobre "todo" lo que sabe del operativo parapolicial que se puso en marcha en 2013, sufragado con fondos reservados, para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y robarle documentación comprometedora para el partido que se habría llevado al ser despedido. El expolicía, que está citado a las cuatro de la tarde del 27 de mayo, deberá comparecer con luz y taquígrafos ante las preguntas que le dirijan los portavoces de los distintos grupos parlamentarios.

 

En el escrito que Villarejo dirigió a la Presidencia de la Cámara Baja, al que ha tenido acceso infoLibre, Villarejo confirma que ha recibido la citación de la comisión y que, "como no podía ser de otra manera", muestra "la más firme y decidida voluntad de colaborar en esclarecer la verdad de los hechos" que son objeto de investigación, ya que considera que es "una oportunidad" poder ofrecer su "versión" ante los "representantes de toda la ciudadanía", a los que define como "los máximos garantes, no sólo de la soberanía popular, sino de la Constitución y, con ello, del Estado de Derecho".

 

No obstante, remarca que pese a su "voluntad de total colaboración", el Ministerio del Interior ha determinado que "todo el contenido de las notas informativas" que elaboró está considerado secreto. Según el comisario jubilado, su actuación cuando era policía y que está siendo investigada se enmarcaba en su actuación como "agente de inteligencia" y que las pesquisas abiertas en la Audiencia Nacional, que constan de casi una treintena de piezas separadas, son una "causa general" en su contra.

 

"Puesto que en su día elaboré diversas notas sobre la materia objeto de esta comisión, difícilmente podré hablar de ello sin que en adelante pese sobre mí otra acusación de violación de secretos", explica Villarejo en su escrito, en el que apunta que "al existir restricciones que colisionan" con su "firme decisión de declarar sobre todo" lo que conoce, solicita que su testimonio se lleve a cabo "bajo el protocolo de la Comisión de Secretos, salvaguardando así los intereses de las instituciones y, en suma, de la soberanía nacional". Aceptando su petición, añade, se cumpliría el "máximo respeto" a todos los diputados que forman parte de la comisión, al poder declarar sin esas "restricciones", así como la "protección de los intereses" del país al que se debe "como leal servidor del Estado" que, asegura, "siempre" fue.

 

El expolicía, investigado por la Audiencia Nacional desde noviembre de 2017, momento en el que fue encarcelado de forma provisional aunque desde el pasado marzo ya se encuentra en libertad condicional a la espera de juicio, también pide al Congreso que en su declaración en la comisión se le permita a su abogado estar sentado junto a él en la mesa de los comparecientes, con el objetivo de poder asesorarle "sobre las consecuencias" de sus respuestas y evitar que éstas puedan tener "reproche penal", ya que su intención, según afirma, es "seguir colaborando en la instrucción judicial y también en la actividad parlamentaria".

 

Otras peticiones similares no han prosperado

 

El escrito de Villarejo entró en el registro del Congreso este martes y la comisión de investigación aún no ha adoptado una postura oficial sobre la petición. Sin embargo, los antecedentes no son nada favorables a las pretensiones del comisario jubilado: anteriores comparecientes también presentaron una solicitud en esos términos y en todos los casos fue denegada. Hasta la fecha, han declarado los policías que habrían formado parte o habrían tenido algún conocimiento sobre el operativo de seguimiento a Bárcenas y su familia, según la instrucción de la Audiencia Nacional, y todos lo han hecho en abierto.

 

Eso sí, algunos no han querido responder ninguna de las preguntas que se le han formulado –como el que fuera chófer del extesorero del PP, Sergio Ríos–, otros se han mostrado muy esquivos y apenas han hecho alguna valoración –caso del ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino–, mientras que otros se han explayado con algunas reticencias a la hora de hablar del uso de los fondos reservados –como los comisarios jubilados Enrique García Castaño y Felipe Lacasa–.

 

Fuentes parlamentarias consultadas por infoLibre explican que aún tienen que ponerse de acuerdo los grupos sobre la petición de Villarejo, pero dan por hecho que la pretensión del comisario jubilado será rechazada y que, por lo tanto, tendrá que declarar ante las cámaras. Según recuerdan, los trabajos de la comisión de investigación culminarán con un informe que debe ser aprobado en el Pleno del Congreso, pero ese documento no puede incluir cuestiones sujetas a la Ley de Secretos Oficiales ni afirmaciones que un compareciente ha dicho con reserva sin poder citar a esa persona, ya que las conclusiones han de ir bien documentadas, al menos citando la fuente, lo que no podría ocurrir si algo se ha manifestado bajo secreto. Desde la defensa del comisario jubilado apuntan a este periódico que sea como sea, en abierto o en cerrado, la intención del expolicía es declarar.

 

Villarejo será el último policía implicado en la operación Kitchen en declarar en el Congreso. Tras él, quedarán los platos fuertes: el ex director general de la Policía Nacional Ignacio Cosidó, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y su marido Ignacio López del Hierro, así como el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy. A todos ellos se les irá citando en las próximas semanas, ya que la sesión de este jueves con Villarejo será monográfica.

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/05/26/el_congreso_rechazara_peticion_villarejo_declarar_bajo_secreto_para_contar_todo_que_sabe_sobre_kitchen_120931_1012.html

 

EL CHÓFER DE BÁRCENAS DICE EN EL CONGRESO QUE "UNA PARTE MUY IMPORTANTE" DE KITCHEN SIGUE BAJO SECRETO

 

El policía nacional Sergio Ríos se niega a contestar a los portavoces de la comisión. El registro de su casa abrió una subpieza cuyo secreto está a punto de ser levantado por el juez del caso Villarejo, que decidirá en los próximos días sobre la petición de imputación de Cospedal que Anticorrupción hizo hace ocho meses

 

El ex chófer de Luis Bárcenas y su familia, Sergio Ríos Esgueva, se ha negado a declarar esta tarde a las preguntas de los portavoces de la comisión del Congreso que investiga la operación Kitchen. En sus pocas palabras en el Congreso, Ríos ha dicho que se acogía a su derecho a no declarar por consejo de su abogado porque la causa de la Audiencia Nacional, en la que está imputado, sigue abierta y aún está bajo secreto "una parte muy importante".

 

Ríos Esgueva conoce la relevancia de esa subpieza secreta de Kitchen porque se inició a partir de un registro en su domicilio. Lo que la Fiscalía Anticorrupción y los agentes de Asuntos Internos aún es secreto, pero incluye la colaboración del antiguo chófer. Ríos Esgueva se había negado a declarar las veces que el juez le había llamado a declarar con anterioridad, pero desde que se abrió esa subpieza ha respondido a las preguntas del juez y los fiscales en varias ocasiones.

 

Fuentes del caso señalan a que esa parte secreta de la investigación apunta a que Sergio Ríos pudo ser infiltrado en la familia Bárcenas por el Partido Popular para controlar sus movimientos antes incluso de que comenzara la operación parapolicial. En aquellos momentos era secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, sobre la que pesa la petición de Anticorrupción de que sea citada a declarar como imputada desde el mes de septiembre, una solicitud que el magistrado instructor, Manuel García-Castellón, ha ido postergando, al igual que ocurre con el marido de ésta, el empresario Ignacio López del Hierro, vinculado al comisario Villarejo.

 

La decisión sobre la citación de Cospedal está pendiente de una ampliación de un informe presentado recientemente por la Unidad de Asuntos Internos sobre el contenido de nuevas agendas de Villarejo incautadas el pasado diciembre dentro de la pieza que investiga el intento de venta de información por parte del comisario desde la cárcel. Con esa ampliación del informe policial, García-Castellón decidirá sobre la imputación de Cospedal en los próximos días, señalan las citadas fuentes.

 

La operación Kitchen trató de sabotear la causa judicial de la caja B del PP para proteger a dirigentes del Partido Popular, entre los que se encontraría la propia Cospedal, según sospechan los investigadores. Para ello, la brigada política pagó 48.000 euros durante dos años a Sergio Ríos a cambio de información robada a la familia y después se facilitó su ingreso en la Policía, donde continúa en activo en un puesto codiciado.

 

Todos estos hechos fueron recordados por los portavoces a Sergio Ríos que no ha contestado a una sola pregunta durante más de una hora de comparecencia. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, le ha dicho: "Pasa a la historia como uno de los grandes chivatos de este país. Y a nadie le caen bien los chivatos".

 

https://www.eldiario.es/politica/chofer-barcenas-dice-congreso-parte-importante-kitchen-sigue-secreto_1_7955864.html

 

 

EL SILENCIO DE VARIOS IMPLICADOS EN EL ESPIONAJE A BÁRCENAS LASTRA LA INVESTIGACIÓN DEL CONGRESO

 

El antiguo chófer del extesorero sigue la estrategia de otros cuatro policías imputados y se escuda en la investigación judicial para no declarar en la comisión Kitchen

 

La comisión parlamentaria de investigación del caso Kitchen sumó este jueves una nueva sesión presidida por los silencios. Sergio Ríos, exchófer de Luis Bárcenas y confidente de la trama policial que espió al extesorero del PP sin control judicial a partir de 2013, se negó en una comparecencia de poco más de una hora a contestar a ninguna de las preguntas de los diputados. “Esto se está investigando y una parte muy importante está bajo secreto. Me voy a acoger a mi derecho a no contestar”, ha asegurado Ríos al comienzo de la sesión. A partir de ese momento, silencio o simples negativas con la cabeza ante algunas afirmaciones de los parlamentarios. Ríos, que en la actualidad es policía, se ha convertido así en el quinto imputado en el caso Kitchen que se niega a facilitar información a los diputados. Estos silencios, pero también la escasa documentación que ha llegado al Congreso tras la negativa del juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón a remitir parte del sumario, es señalada por varios diputados de la comisión como la principal causa de los escasos avances en la investigación parlamentaria tras dos meses de sesiones y 20 comparecencias. Solo restan 10.

 

El testimonio del exchófer de Bárcenas era relevante tras conocerse que, el pasado octubre, mostró su disposición a colaborar en las pesquisas que dirige el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón. Hasta entonces, Ríos solo había admitido que dos de los comisarios implicados en la trama, José Manuel Villarejo y Andrés Gómez Gordo (este último, exasesor de María Dolores de Cospedal cuando la dirigente del PP fue presidenta de Castilla-La Mancha), le habían captado para que colaborase y, a cambio, le hicieron entrega de dinero procedente de los fondos reservados. Sin embargo, tras cambiar su estrategia de defensa, aportó a la causa el teléfono móvil que uno de los policías implicados en la trama le entregó para que contactara con ellos y detalló cuáles fueron las instrucciones que recibió y quién se las dio. García-Castellón abrió con ello una subpieza separada dentro del sumario que mantiene hasta ahora secreta.

 

Los primeros imputados en escudarse en el silencio durante sus comparecencias ante la comisión fueron los inspectores jefes José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díaz Sevillano. Ambos se limitaron a afirmar, el pasado 15 de abril, que ni participaron ni tuvieron conocimiento de aquel operativo policial que tuvo como objetivo sustraer al extesorero la documentación comprometedora para el PP. En otros momentos, ambos mandos policiales se escudaron en la “reserva” que existe sobre las operaciones policiales para no responder a las preguntas que les planteaban los diputados.

 

Una postura similar de silencios continuos mantuvo, el 5 de mayo, el comisario Andrés Gómez Gordo, antiguo asesor de Cospedal. Gómez Gordo se limitó a asegurar que el espionaje al extesorero se desarrolló dentro de la “absoluta legalidad”. Tras esta manifestación, el alto mando policial rechazó seguir respondiendo “para no perjudicar” su situación judicial. “Mi versión la he dado en sede judicial y me reitero en ella”, afirmó. Ante el juez García-Castellón, el comisario había admitido que fue la persona que captó al chófer de Bárcenas y que, además, le pagó su colaboración con fondos reservados. Gómez Gordo recalcó ante el magistrado que actuó “de buena fe, porque [el extesorero] era el delincuente número uno”.

 

Igualmente parco en explicaciones fue el comisario Eugenio Pino, señalado por la investigación judicial como el presunto responsable policial de la Operación Kitchen. Pino, que en sus declaraciones como imputado ante el juez admitió que el operativo de espionaje a Bárcenas era conocido por la cúpula de Interior del Ejecutivo de Mariano Rajoy y por dirigentes del PP, justificó su silencio en el Congreso porque considera la investigación parlamentaria “política” y existían unas pesquisas judiciales aún abiertas. Tras una sucesión de “no voy a contestar”, “sin comentarios” o “ya se lo dije al juez”, Pino rompió su silencio en contadas ocasiones. Una de ellas, para negar que existiera una operación llamada Kitchen, nombre que atribuyó al comisario Villarejo. En otra, para rechazar que hubiera existido una Operación Cataluña contra el independentismo. “No nos ordenaron nada por parte del Gobierno”, ha asegurado sobre ambas, exculpando al Ejecutivo de Rajoy de su génesis.

 

Los que sí respondieron

 

En el lado contrario se ha situado el comisario Enrique García-Castaño, también imputado, y cuya intervención es calificada por los diputados como la “más valiosa” hasta ahora. García Castaño, conocido como El Gordo, aseguró que recibió instrucciones del entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, para espiar a Bárcenas y que, “por supuesto”, el propio ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, estaba al tanto. El agente, que colabora con la justicia, también mostró su convencimiento de que tanto el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como Cospedal estaban informados de la Operación Kitchen. También aportó información e, incluso, documentación, el comisario jubilado Marcelino Martín-Blas. Imputado en la causa, Martín-Blas facilitó a los diputados detalles del enfrentamiento entre altos mandos policiales que desembocó en la llamada guerra de comisarios que destapó en 2018 el espionaje ilegal al extesorero del PP Luis Bárcenas, cinco años después de que se realizara.

 

Otra comparecencia calificada de relevante por varios integrantes de la comisión parlamentaria fue la del inspector jefe Manuel Morocho, principal investigador del caso Gürtel y que en el sumario de la Operación Kitchen ha declarado como testigo. Morocho detalló a los diputados las trabas que la cúpula policial en la etapa de Fernández Díaz en Interior puso a la investigación de la trama de corrupción. El agente explicó que, en enero de 2015, cuando eran más intensas las pesquisas sobre la caja b del PP, fue destinado por el máximo responsable uniformado de la Policía, el comisario Eugenio Pino, a otras funciones para evitar el avance de la investigación.

 

https://elpais.com/espana/2021-05-20/el-silencio-de-varios-implicados-en-el-espionaje-a-barcenas-lastra-la-investigacion-del-congreso.html

 

EL CHÓFER DE BÁRCENAS DICE EN EL CONGRESO QUE "UNA PARTE MUY IMPORTANTE" DE KITCHEN SIGUE BAJO SECRETO

 

El policía nacional Sergio Ríos se niega a contestar a los portavoces de la comisión. El registro de su casa abrió una subpieza cuyo secreto está a punto de ser levantado por el juez del caso Villarejo, que decidirá en los próximos días sobre la petición de imputación de Cospedal que Anticorrupción hizo hace ocho meses

 

El ex chófer de Luis Bárcenas y su familia, Sergio Ríos Esgueva, se ha negado a declarar esta tarde a las preguntas de los portavoces de la comisión del Congreso que investiga la operación Kitchen. En sus pocas palabras en el Congreso, Ríos ha dicho que se acogía a su derecho a no declarar por consejo de su abogado porque la causa de la Audiencia Nacional, en la que está imputado, sigue abierta y aún está bajo secreto "una parte muy importante".

 

Ríos Esgueva conoce la relevancia de esa subpieza secreta de Kitchen porque se inició a partir de un registro en su domicilio. Lo que la Fiscalía Anticorrupción y los agentes de Asuntos Internos aún es secreto, pero incluye la colaboración del antiguo chófer. Ríos Esgueva se había negado a declarar las veces que el juez le había llamado a declarar con anterioridad, pero desde que se abrió esa subpieza ha respondido a las preguntas del juez y los fiscales en varias ocasiones.

 

Fuentes del caso señalan a que esa parte secreta de la investigación apunta a que Sergio Ríos pudo ser infiltrado en la familia Bárcenas por el Partido Popular para controlar sus movimientos antes incluso de que comenzara la operación parapolicial. En aquellos momentos era secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, sobre la que pesa la petición de Anticorrupción de que sea citada a declarar como imputada desde el mes de septiembre, una solicitud que el magistrado instructor, Manuel García-Castellón, ha ido postergando, al igual que ocurre con el marido de ésta, el empresario Ignacio López del Hierro, vinculado al comisario Villarejo.

 

La decisión sobre la citación de Cospedal está pendiente de una ampliación de un informe presentado recientemente por la Unidad de Asuntos Internos sobre el contenido de nuevas agendas de Villarejo incautadas el pasado diciembre dentro de la pieza que investiga el intento de venta de información por parte del comisario desde la cárcel. Con esa ampliación del informe policial, García-Castellón decidirá sobre la imputación de Cospedal en los próximos días, señalan las citadas fuentes.

 

La operación Kitchen trató de sabotear la causa judicial de la caja B del PP para proteger a dirigentes del Partido Popular, entre los que se encontraría la propia Cospedal, según sospechan los investigadores. Para ello, la brigada política pagó 48.000 euros durante dos años a Sergio Ríos a cambio de información robada a la familia y después se facilitó su ingreso en la Policía, donde continúa en activo en un puesto codiciado.

 

Todos estos hechos fueron recordados por los portavoces a Sergio Ríos que no ha contestado a una sola pregunta durante más de una hora de comparecencia. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, le ha dicho: "Pasa a la historia como uno de los grandes chivatos de este país. Y a nadie le caen bien los chivatos".

 

https://www.eldiario.es/politica/chofer-barcenas-dice-congreso-parte-importante-kitchen-sigue-secreto_1_7955864.html

 

LA AUDIENCIA Y EL CONGRESO CERCAN AL ‘PP DE RAJOY’ POR EL ‘CASO KITCHEN’

 

El juez citará como investigada a Cospedal y los diputados remitirán al fiscal las denuncias de los policías contra la cúpula política

 

El juez instructor del caso Kitchen —la operación policial, ejecutada sin orden judicial, que espió a la familia del extesorero Luis Bárcenas y le robó documentación incriminatoria para el PP— citará en los próximos días como investigada a María Dolores de Cospedal, secretaria general de la formación conservadora cuando ocurrieron los hechos, según informaron a EL PAÍS fuentes próximas a la investigación. El instructor también interrogará al marido de Cospedal, el empresario Ignacio López del Hierro, amigo del comisario José Manuel Villarejo, uno de los policías que participó en la operación Kitchen.

 

Junto a la iniciativa del juez para profundizar en la investigación mediante nuevos interrogatorios a dirigentes del PP, la comisión parlamentaria que investiga estos hechos en el Congreso de los Diputados también tiene la intención de remitir a la Fiscalía Anticorrupción alguno de los testimonios de policías que participaron en la operación ilegal y que han acusado a la cúpula del PP de Rajoy de estar al tanto de aquel espionaje a la familia de Bárcenas.

 

El exministro del Interior, Jorge Fernández, y su número dos, el ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, están imputados desde hace seis meses en la causa judicial abierta por este supuesto espionaje ilegal que se pagó con fondos reservados y cuyo objetivo era proteger al PP de los secretos que escondía su extesorero. El juez Pablo Ruz, que entonces era el responsable de investigar el caso, nunca tuvo información de los movimientos policiales en torno a los supuestos secretos que todavía guardaba Bárcenas sobre la caja b y la contabilidad paralela que llevó de su puño y letra entre 1990 y 2008.

 

La investigación judicial y una sentencia de la Audiencia Nacional ratificada por el Tribunal Supremo han confirmado la existencia de esa caja b, alimentada por empresarios, con la que el PP se financió ilegalmente durante al menos 20 años. Esa caja, que llegó a ingresar al menos ocho millones de euros durante ese tiempo, estaba controlada por Bárcenas y por quien fue su jefe durante muchos años, el también tesorero del PP Álvaro Lapuerta, ya fallecido. El expresidente Mariano Rajoy decidió jubilar a Lapuerta en 2008 y ascender a tesorero nacional a Bárcenas, que hasta entonces ejercía de gerente del partido y que guardaba en su despacho la caja fuerte en la que se ingresaba el dinero negro de las donaciones ilegales.

 

Tras estallar el caso Gürtel, la entonces secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, se reunió en junio de 2009, en su despacho de Génova 13, con el comisario de policía José Manuel Villarejo y con Ignacio López del Hierro. En esa reunión, Villarejo informó a Cospedal de distintos detalles sobre la investigación policial y judicial del caso y le informó sobre supuestas maniobras del todavía tesorero del PP: “El Bárcenas ha alardeado de que se ha llevado papeles, que los tiene guardados”. El comisario Villarejo está pendiente de juicio tras pasar más de tres años preso acusado de dirigir una mafia policial que actuó al margen de la ley.

 

Cuatro años después, policías del Ministerio del Interior pusieron en marcha un operativo de espionaje a la familia del extesorero cuando éste se encontraba en prisión preventiva. Ese dispositivo policial, del que han quedado todo tipo de pruebas documentales y sonoras, dio lugar al robo de la información que tenía almacenada en dos teléfonos móviles y otra documentación que no se puso a disposición del juez que investigaba a Bárcenas.

 

El ex secretario de Estado Francisco Martínez sostuvo ante el juez que la primera noticia sobre la existencia del operativo policial para espiar a Bárcenas la recibió de su jefe, el ministro del Interior, Jorge Fernández, a través de un mensaje enviado a su teléfono. Fernández ha negado que enviase ese mensaje y rechaza que ordenase esa operación. La policía no ha podido aclarar si el ministro envió esos mensajes porque Fernández asegura que cambió de teléfono y no conserva ese aparato ni los mensajes contenidos en él.

 

Manuel García Castellón, el juez que investiga estos hechos, rechazó en septiembre pasado la petición de la Fiscalía Anticorrupción que se citara como imputada a Dolores de Cospedal, a la que vinculaba con los hechos; dado que una de las piezas clave del operativo, el policía Andrés Gómez Gordo, era asesor de la secretaria general del PP cuando presidía el Gobierno de Castilla-La Mancha.

 

En 2013, Gómez Gordo era alto cargo en la administración regional de Castilla-La Mancha y, a la vez, fue el contacto utilizado por la cúpula policial para captar como confidente al chófer de la familia Bárcenas, Sergio Ríos. De hecho, Gómez Gordo fue, junto a Villarejo, quién se encargó de pagar al confidente 2.000 euros mensuales procedentes de los fondos reservados del Ministerio del Interior.

 

El juez García Castellón entendió en septiembre pasado que todavía no era el momento de citar a Cospedal como investigada. “Este es el momento de ahondar en indicios tangibles, sustentados en evidencias sólidas sobre las que ir construyendo una investigación de la que se desprenden hechos graves presuntamente cometidos por servidores del Estado y que exigen una investigación profunda”.

 

En el mismo auto judicial, el juez García Castellón recordaba que el policía Gómez Gordo, había negado en sede judicial que hubiera recibido órdenes de quien fue su jefa, la exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.

 

El juez consideró entonces “precipitado avanzar hacia hipótesis que apuntan a otras personas y cuya implicación se sustenta en referencias de terceros frente a las evidencias” que ya existen.

 

Seis meses después, la investigación ha acumulado nuevas pruebas y testimonios que apuntan al supuesto conocimiento por parte de Cospedal de las maniobras policiales para lograr la documentación que Bárcenas sacó de la sede del PP cuando los tribunales comenzaron a investigarle por su implicación en el caso Gürtel.

 

Estos indicios, según fuentes judiciales de la Audiencia Nacional, han llevado al juez instructor a citar ahora a Cospedal como investigada para conocer su implicación en la operación contra el extesorero del PP, Luis Bárcenas.

 

La documentación incorporada al sumario acredita que Gómez Gordo fue quien entregó al confidente Sergio Ríos parte del dinero procedente de los fondos reservados. También hay numerosas pruebas de la información que Gómez Gordo suministraba a Villarejo. Y los recelos de algunos comisarios que participaron en la operación por el hecho de que un alto cargo del Gobierno de Castilla-La Mancha, el policía Gómez Gordo, asesor de Cospedal, participara en el plan.

 

https://elpais.com/espana/2021-05-17/la-audiencia-y-el-congreso-cercan-al-pp-de-rajoy-por-el-caso-kitchen.html

 

EL JEFE DE LA POLICÍA POLÍTICA ADMITE QUE "POR ESPAÑA" ACTUARÍA POR ENCIMA DE LA LEY

 

El exDAO de la Policía Nacional, Eugenio Pino, ha comparecido en la comisión del Congreso de los Diputados tras su imputación judicial por destruir y robar pruebas a Bárcenas, supuestamente, para obstruir la acción de la justicia y beneficiar al PP en el caso de su caja b. La esposa del extesorero, Rosalía Iglesias, confiesa que temió por su vida y la de su familia, durante la operación Kitchen

 

Comenzó el exDirector Adjunto Operativo de la Policía Nacional durante la etapa de Jorge Fernández Díaz al frente del Ministerio del Interior, Eugenio Pino, cerrado en banda y negándose a contestar pregunta alguna que le formulasen los grupos parlamentarios en la comisión de investigación del Congreso, que analiza la operación Kitchen: el supuesto operativo montado entre 2013 y 2015, para espiar, robar y destruir las pruebas que guardase Bárcenas sobre la caja B del PP o sus dirigentes, mediante el uso fraudulento de fondos reservados.

 

"No voy a contestar ni a un saludo", espetó al socialista Felipe Sicilia, quien en vano le expuso la retahíla de pruebas que le involucran en la causa y le afeó si con su silencio, amparado en el secreto del sumario, pretendía proteger a exaltos cargos como el propio Fernández Díaz o la exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.

 

Pero si el interrogatorio académico y profuso en datos no funcionaba, tal vez lo hiciera la estrategia siempre provocadora del portavoz de Esquerra, Gabriel Rufián, consciente de que su estilo y perfil independentista, enervan el carácter de determinados comparecientes.

 

"La Ley no existiría si tuviéramos que hacer todo por España"

 

"¿Se considera usted un patriota?", arrancó Rufián, contestado con un "sin duda, sí" por Eugenio Pino. "¿Y haría todo por España?", siguió el parlamentario de ERC, obteniendo un rotundo "todo por España" como respuesta de Pino. En ese punto, Rufián supo que tenía entre sus manos al ex Director Adjunto Operativo y prosiguió "¿y hacer todo es todo?", incluido ir "¿más allá de la ley?", y tras tres segundos de silencio obtuvo la réplica de Pino: "en ese caso la ley no existiría si tuviéramos que hacer todo por España".

 

Y según la investigación del juzgado central de instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, lo hicieron. Aparentemente, por un mal entendido patriotismo, no existió la ley pues de forma fraudulenta emplearon el aparato del Estado para, en una operación encubierta, a modo de guerra sucia, obstruir la investigación del juez de la Audiencia Nacional que instruía el caso de la caja B del PP, y destruir las pruebas que guardara el extesorero Luis Bárcenas para proteger al partido en aquel momento en el Gobierno y a sus líderes políticos.

 

A Pino poco más le sacaron los diputados en la comisión. Aseveró al portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, que "la operación Kitchen no existió".

 

Rosalía Iglesias temió por su vida

 

Por su parte, por videoconferencia desde el centro penitenciario de Alcalá de Henares, donde cumple condena por la época primera del caso Gürtel, la esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, también se negó a declarar alegando el "secreto del sumario" del caso Kitchen. A preguntas de la socialista Andrea Fernández Benéitez, solo concedió que llegó a temer por su vida, la de su hijo y esposo durante el desarrollo del operativo. Iglesias añadió que es una "víctima" de la actuación de las cloacas del Estado, que sufrió una experiencia "muy dolorosa" y que tanto ella como su familia son los "primeros interesados" en que se esclarezca la verdad.

 

https://cadenaser.com/ser/2021/05/13/tribunales/1620938503_055975.html

 

 

EL JEFE DE LA BRIGADA POLÍTICA DEL PP ACUSA DE "OPORTUNISMO" A LA COMISIÓN DE KITCHEN Y SE NIEGA A RESPONDER "NI A UN SALUDO"

 

El comisario Pino solo deja una frase sobre el operativo "parapolicial": "Le pregunté a Villarejo por qué la prensa hablaba de la operación Kitchen y me dijo: bueno, alguna cosa hay que decir.

 

¿Pero no hay operación Kitchen? No". El antiguo número dos de la Policía asegura que "haría todo por España"

 

El comisario Eugenio Pino, quien fuera número dos de la Policía entre 2012 y 2016, se ha negado a contestar esta tarde a los grupos parlamentarios de la comisión que investiga el espionaje a Luis Bárcenas con fondos reservados sobre el objetivo de su comparecencia. Solo la insistencia de los portavoces ha permitido atisbar el perfil del policía cuando ha insistido en la corrección de su método para conceder medallas en la Policía, que hasta al juez del caso Villarejo llegó a escandalizar, o a insistir en que es un patriota y que estaría dispuesto a hacer "todo por España". "La Operación Kitchen no existió (...) La Operación Catalunya tampoco", ha afirmado.

 

Pino es el artífice de la brigada política que organizó la Operación Kitchen y está imputado por ello en la Audiencia Nacional, dentro del caso Villarejo. Su brigada política organizó otros ataques a la oposición como el informe PISA contra Podemos o las investigaciones extrajudiciales a políticos soberanistas de la Operación Catalunya.

 

Cuando la presidenta de la comisión, al inicio de la misma, ha intentado dar la palabra al portavoz socialista, Pino se ha adelantado y ha leído un breve comunicado: "Esta comisión, la actitud investigadora de la comisión, no es jurisdiccional y es de naturaleza política y solo emite juicios de oportunidad política. No estoy obligado a declarar. Los argumentos que aquí se exponen carecen de validez jurídica y solo la condición de certeza la garantiza el proceso judicial en base a una tutela judicial efectiva. He declarado bajo secreto de sumario como testigo e investigado".

 

Sicilia ha insistido y Pino ha contestado: "No voy a contestar a ninguna pregunta. Ni a un saludo". El portavoz socialista ha continuado preguntando cuestiones a Pino como si se cree merecedor de las medallas que ha recibido o si se cree digno merecedor de seguir diciendo que pertenece al Cuerpo Nacional de Policía. Pino respondía a todas las preguntas con un "sin comentarios".

 

En la misma línea de no responder ha continuado Pino con el PP y Vox, pese a que ambos han agradecido sus servicios a España. Igual ha ocurrido con el portavoz de Unidas Podemos, Rafa Mayoral, quien ha aprovechado para recriminarle que "sus actitudes no identifican a la Policía" y advertirle: "Ningún grupúsculo que intente subvertir la democracia va a poder evitar que nuestro pueblo pueda seguir profundizando en la democracia y se impondrá la verdad y la profundizaremos en todos los estamentos del Estado".

 

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, opto por explorar el carácter voluble del compareciente y le advirtió de que podía no contestarle pero que, en todo caso, le iba a hacer "pasar un mal rato". Pino adoptó una postura aún más displicente con Rufián que con el resto y le llegó a decir que estaba trasladando opiniones subjetivas, antes de a apostillar: "Ya le conocemos".

 

Pino, que estableció como prioridad de su brigada política el combate al independentismo catalán, mantuvo el siguiente cruce con el diputado de ERC:

 

Rufián: ¿Se considera usted un patriota?

 

Pino: Sin duda, sí

 

Rufián: ¿Haría todo por España?

 

Pino: Todo por España

 

Rufián: ¿Más allá de la ley?

 

Pino: En ese caso la ley no existiría si tuviéramos que hacer todo por España

 

La intervención del portavoz de ERC, entre las sonrisas de policía y las recriminaciones por ni siquiera mirar al diputado, acabó: "Señor Pino, usted no es un patriota, usted es una rémora para este país".

 

Por su parte, el portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, se llevó una sorpresa durante la comparecencia de Eugenio Pino. Ambos coincidieron en el caso del pendrive de los Pujol, el intento de introducir información robada en la causa de corrupción por el que Pino ha sido absuelto en primera instancia. Bal actuaba como abogado del Estado y Pino ha presumido esta tarde de saber lo que luego comentó sobre el interrogatorio con sus compañeros. "¿Me siguió? ¿Me puso micrófonos en el despacho?", ha preguntado Bal sin obtener respuesta. Fue a Bal a quien Pino se dignó a decir: "Solo voy a decirle que la Operación Kitchen no existió".

 

Esa explicación tuvo una pequeña extensión en el turno de preguntas del portavoz de EH Bildu, Jon Iñarritu: "En cierta ocasión le pregunté a Villarejo por qué la prensa hablaba de la operación Kitchen y me dijo: bueno, alguna cosa hay que decir. ¿Pero no hay operación Kitchen? No".

 

En este turno, Pino defendió que él proponía medallas para sus subordinados, pero que era toda la Junta de Gobierno quien la aprobaba para que después pasaran por el secretario de Estado y terminara por concederlas el ministro. Ante el juez, Pino dijo que sufrir "presión mediática" encajaba en el riesgo para la vida que requiere una medalla roja, según la ley que regula su concesión. "¿Usted, de verdad, se cree lo que está diciendo?", le replicó el magistrado Manuel García-Castellón. Pino dijo hoy que la ley incluye "alguna salvedad" a los actos heroicos y que ahí encaja su criterio para repartir medallas pensionadas.

 

La segunda compareciente de la tarde fue Rosalía Iglesias, que en la causa de Kitchen figura como perjudicada del espionaje parapolicial. Iglesias, en prisión por el caso Gürtel, compareció por videoconferencia, en compañía de su abogada, e igualmente rechazó declarar para no perjudicar el desarrollo de las investigaciones, según dijo.

 

https://www.eldiario.es/politica/jefe-brigada-politica-pp-acusa-oportunismo-comision-kitchen-niega-responder-saludo_1_7931041.html

 

EL EXJEFE POLICIAL QUE DIRIGIÓ EL ESPIONAJE A BÁRCENAS PROTEGE LA TRAMA POLÍTICA DE LA KITCHEN

 

El comisario Pino, que ante el juez señaló a altos cargos de Interior y del partido, asegura en el Congreso que el Gobierno no le dio la orden

 

El comisario Eugenio Pino, señalado por la investigación judicial como el presunto responsable policial de la Operación Kitchen de espionaje, en 2013, al extesorero del PP Luis Bárcenas, ha asegurado este jueves en el Congreso que nadie del Gobierno le ordenó el operativo. Esta afirmación contrasta con lo que este mando policial declaró como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón ante el que afirmó que este operativo sin control judicial era conocido por la cúpula de Interior del Ejecutivo de Mariano Rajoy y por dirigentes del PP.

 

Pino, que fue el director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional hasta su jubilación en junio de 2016, ha iniciado su comparecencia ante la comisión del caso Kitchen con la advertencia de que no iba a contestar. “Con el debido respeto, no voy a responder a ninguna pregunta, ni a un saludo”, ha dicho el ex alto mando policial después de esgrimir para ello que el objetivo de la investigación parlamentaria tenía un carácter “político” y que existían unas pesquisas judiciales aún abiertas. No era la primera vez que el comisario comparecía en el Congreso. En 2017 ya lo hizo en la que investigó la existencia de una brigada patriótica en la Policía en la etapa de Jorge Fernández Díaz como ministro del Interior. Entonces, el dictamen señaló a Pino como el muñidor de este grupo que supuestamente se dedicó a “obstaculizar la investigación de los escándalos de corrupción que afectaban al PP” y perseguir a los “adversarios políticos”. Además, en junio del año pasado, el ex alto mando fue juzgado por el intento de introducir en el sumario del caso Pujol un pendrive con documentación de origen sospechoso. Fue absuelto.

 

En su comparecencia de este jueves, el comisario ha asistido a buena parte de las intervenciones de los diputados en silencio o dando la réplica con frases en la que ha insistido en su postura de no colaborar: “No voy a contestar”, “sin comentarios” o “ya se lo dije al juez”. Solo en algunas ocasiones ha respondido. En un par de momentos, para negar rotundamente que existiera una operación llamada Kitchen, nombre que atribuyó a otro de los implicados, el comisario José Manuel Villarejo. Pero también para rechazar que hubiera existido una Operación Cataluña contra el independentismo. “No nos ordenaron nada por parte del Gobierno”, ha asegurado sobre ambas, exculpando al Ejecutivo de Rajoy de su génesis.

 

Sin embargo, en su declaración del pasado 14 de diciembre ante el juez García-Castellón, Pino había admitido que hubo espionaje a Bárcenas, cuya legalidad defendió al asegurar que el objetivo final no era ocultar a la justicia documentación comprometedora para del PP, sino localizar los supuestos testaferros que el extesorero pudiera utilizar para ocultar el dinero. Sin embargo, nunca se facilitó la información obtenida en estas pesquisas a los investigadores del caso Gürtel. Entonces, el comisario aseguró que Francisco Martínez, exsecretario de Estado de Seguridad y también imputado, e Ignacio Cosidó, antiguo director general de la Policía, estuvieron informados del mismo. En aquella declaración ante el juez, también señaló a la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, sobre la que “especuló” que manejaba al comisario José Manuel Villarejo.

 

Pino ha protagonizado el momento de mayor tensión de la comparecencia durante el interrogatorio del portavoz de ERC, Gabriel Rufián. Este ha vuelto a plantear al policía las mismas preguntas que, tres años antes, le hizo durante la comisión sobre la policía política. “¿Se considera usted un patriota?”, le ha espetado Rufián.

 

— Sin duda, sí.

 

— ¿Y haría todo por España?

 

— Todo por España [...].

 

— ¿Todo? ¿Más allá de la ley?

 

— Seguramente, la ley no existiría cuando tuviéramos que hacer todo por España.

 

Tras el comisario Pino, ha comparecido Rosalía Iglesias, esposa de Luis Bárcenas y principal objetivo de los agentes que participaron en la Operación Kitchen. Estos siguieron sus pasos entre julio y octubre de 2013, mientras el extesorero estaba encarcelado. Iglesias, que ha intervenido desde la cárcel de Alcalá de Henares (Madrid), donde cumple 13 años y 10 meses de prisión por el caso Gürtel, se ha escudado para no contestar en que una parte del sumario del caso Kitchen, en el que ella está personada como perjudicada, permanece aún secreto. La mujer del extesorero se ha limitado a recordar que vivió momentos “durísimos”, en referencia al asalto que sufrió en su domicilio por un falso sacerdote, y que llegó a temer por su vida y la de su familia. Iglesias ha rechazado responder si, en estos años, había recibido presiones del PP.

 

https://elpais.com/espana/2021-05-13/la-mujer-de-barcenas-y-el-exjefe-de-la-policia-patriotica-comparecen-en-el-congreso-por-la-operacion-kitchen.html

 

JAVIER IGLESIAS, EL ABOGADO DE LA OPERACIÓN CATALUÑA, SE ESCUDA EN EL SECRETO PROFESIONAL Y NO RESPONDE SI TRABAJÓ PARA RAJOY

 

Javier Iglesias alega su deber al secreto profesional para no contestar en la comisión del Congreso sobre la trama parapolicial de espionaje ilegal a Bárcenas, pese a que informes policiales le sitúan de lleno, al lado del expresidente del Gobierno, como conocedor de la operación 'Kitchen'.

      

El abogado Javier Iglesias, vinculado con María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del PP, y señalado como hombre cercano a Villarejo, se ha acogido a su deber al secreto profesional, "siguiendo las indicaciones del Colegio de Abogados", para no responder a las cuestiones que se le han planteado en la comisión de investigación sobre la operación parapolicial para sustraer pruebas contra el PP a su extesorero Luis Bárcenas, conocida como operación 'Kitchen'.

 

"Me está usted preguntando por la operación Cataluña; tengo dos clientes en ese tema y no le puedo contestar", ha dicho el letrado, que hasta hace poco fue el abogado de la esposa del comisario jubilado José Manuel Villarejo. "No tengo intervención alguna en la trama 'Kitchen'. Soy abogado de tres personas en Gürtel --que está instruyendo la segunda época de esta trama--y de dos personas que han sido víctimas de lo que se conoce como operación Cataluña y no le puedo contestar".

 

Esas dos personas son los hermanos Cierco, dueños de la Banca Privada de Andorra. La conocida como operación Cataluña fue supuestamente apadrinada por el entonces presidente del Gobierno Mariano Rajoy; organizada por los exministros Jorge Fernández Díaz y María Dolores de Cospedal; y ejecutada por el comisario Villarejo, el abogado Javier Iglesias y los empresarios Adrián de la Joya y Alberto Pedraza, según consta en un informe de Asuntos Internos que obra en la causa Tándem, al que ha tenido acceso Público.

 

Javier Iglesias supuestamente medió con el Gobierno de Rajoy para que se archivaran los procedimientos que tenían abiertos por blanqueo de capitales los hermanos Cierco, según apuntan las investigaciones. Josep Pujol Ferrusola, hijo del expresidente de la Generalitat catalana Jordi Pujol, señaló a Iglesias como la persona que, junto a Villarejo, le ofreció ayudar a su familia con sus problemas judiciales si se paraban los planes de independencia. Esto lo ha negado Javier Iglesias: "Conocí al señor Pujol por un encargo profesional, por un tema de abrir mercado para una empresa. En un momento dado me traslada una cuestión de carácter privado y me pide conocer al señor Villarejo. En mi despacho se lo presenté, estábamos cinco personas. Allí no se habló de independentismo; si luego hubo otra reunión entre ellos y de lo que hablaran ya no lo sé".

 

Es lo único que ha respondido Iglesias. Señalado por Bárcenas como el abogado del PP que le advirtió de que si hablaba de Gürtel su mujer acabaría en prisión, como de hecho ha ocurrido, pero Iglesias ha negado esa amenaza. No sólo de la esposa de Villarejo, Iglesias fue abogado del fallecido extesorero del PP Álvaro Lapuerta en el caso Gürtel presuntamente a petición de María Dolores de Cospedal. En su afán de negarse a contestar acogiéndose a al secreto profesional, no ha querido contestar si es amigo del expresidente Rajoy, como le sitúan testimonios y pruebas aportados en el sumario del caso 'Kitchen'. "No puedo contestar si soy amigo de Mariano Rajoy por el secreto profesional", ha alegado. Gabriel Rufián ha insistido sin fortuna: "¿Si no puede contestar es porque Rajoy era su cliente? ¿Trabajó para él?"

 

Un informe de la unidad de Asuntos Internos de la Policía de octubre de 2017 apuntó que el operativo parapolicial estuvo coordinado por el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y que era conocido por "El Asturiano", al que los investigadores identifican con el presidente Rajoy, y por "El Largo", que es el abogado Javier Iglesias, según el apodo que le puso Villarejo y que consta en sus agendas y diarios incautados.

 

El artículo 502 del Código Penal indica que "los que, habiendo sido requeridos en forma legal y bajo apercibimiento, dejaren de comparecer ante una Comisión de investigación de las Cortes Generales o de una Asamblea Legislativa de Comunidad Autónoma, serán castigados como reos del delito de desobediencia". Y esto es lo que creen que ha ocurrido con la comparecencia de Iglesias, que se ha negado a contestar aduciendo el secreto profesional; una "excusa barata", según han calificado el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, y Macarena Olona, de Vox. La presidenta de la comisión ha anunciado que se iniciará un procedimiento para determinar si Javier Iglesias ha recurrido en abuso y falsamente al secreto profesional como abogado. Y no descarta que vuelva a ser llamado a declarar si los letrados de la Cámara determinan que se ha extralimitado en ese derecho.

 

http://www.publico.es/politica/abogado-operacion-cataluna-escuda-secreto-profesional-no-responde-rajoy.html

 

EL COMISARIO OLIVERA ECHA UN CAPOTE A VILLAREJO AL AFIRMAR QUE SUS EMPRESAS TRABAJABAN PARA LA POLICÍA

 

José Luis Olivera, exjefe de la UDEF, reconoce que supo de la operación 'Kitchen' por Villarejo, pero niega haber participado en ella y explica que las empresas del comisario investigado trabajaban para la Dirección General de la Policía como empresas de cobertura.

      

El comisario José Luis Olivera, exdirector del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), se ha calificado este miércoles como "ni cercano ni alejado" del comisario José Manuel Villarejo, aunque a tenor de las comidas distendidas que celebró con él parecieran íntimos amigos, como reflejan las conversaciones grabadas por Villarejo y que están aportadas en la Audiencia Nacional. Olivera, que fue jefe de la Unidad de Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) entre 2006 y 2012, ha señalado en la comisión del Congreso que investiga el espionaje ilegal al extesorero del PP, Luis Bárcenas, desde el Ministerio del Interior de Mariano Rajoy, que "no tuvo conocimiento policial de la operación 'Kitchen', pero sí que lo tuvo extraoficialmente a través de Villarejo, aunque "no le dio importancia".

 

"Mis citas con villarejo eran con fines policiales, para conseguir información de interés policial", ha dicho Olivera, que fue destituido en 2012 como jefe de la UDEF y nombrado entonces director del Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado (CICO). Ha negado haber tenido negocios con Villarejo al margen de su actividad policial, pero en octubre de 2020, el juez García-Castellón, al frente de la investigación sobre la macrocausa 'Villarejo' o 'Tándem', ordenó investigar su patrimonio por si se pudiera hallar incrementos no justificados. Este miércoles, Olivera lo ha negado. "Enriquecimiento cero, ya pueden mirar mis cuentas", ha dicho.

 

Desde su destitución al frente del CITCO por el ministro Grande-Marlaska, en 2018, el comisario principal José Luis Olivera está en segunda actividad, como gestor de riesgos en la Federación Española de Fútbol. Ha admitido que Villarejo, al que conoció en el año 2000, según ha explicado, poseía empresas de cobertura para realizar trabajos policiales, aunque sería más propio decir que contaba con un emporio empresarial, de cerca de 20 millones de euros solo en España.

 

En este sentido, Olivera le ha echado un capote a Villarejo. "Tenía unas empresas de cobertura que trabajaban para la Dirección General de la Policía como una herramienta más para el servicio policial, con servicios autorizados por la Dirección General". Sobre el coste de esos servicios, no ha dado explicaciones:  "Por la actividad privada supongo que le pagaría el Estado, no lo sé. La Policía nunca le pagó nada, que a mí me conste, salvo su nómina como policía".  Sobre negocios conjuntos con Villarejo, Olivera los ha negado, aunque hay investigaciones en marcha respecto a este asunto, según ha podido saber Público.

 

Olivera se ha definido como la "apisonadora de la Gürtel" en relación a la investigación sobre la trama corrupta vinculada al PP que investigó la UDEF bajo su dirección. Sin embargo, la sospecha de que frenó la investigación no se la puede quitar de encima, después de los audios donde Villarejo se refiere a él en estos términos: "La Gürtel les podía haber, vamos, podía haberles mandado a todos a tomar por el culo si no llega a ser por éste, y eso no se puede olvidar", dice Villarejo en 2017 sobre Olivera. Esta y otras grabaciones están aportadas en el Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional.

 

Olivera niega que favoreciera al PP desde la UDEF. Y este miércoles no ha tenido reparo en identificar al 'asturiano' y al 'barbas' como Mariano Rajoy, según los motes empleados por Villarejo y su camarilla en sus encuentros, incluido Olivera. Sin embargo, en la primera investigación de la trama Gürtel iniciada por él se produjeron presuntamente presiones para proteger al líder del PP, según manifestó el inspector jefe de la UDEF Manuel Morocho, tanto en esta comisión como en la que se desarrolló en 2017 sobre la caja b del PP.

 

Morocho declaró en aquella comisión en el Congreso que tuvo que soportar las presiones por parte de sus "superiores" que indicaban "cómo plasmar la información en los informes", refiriéndose al comisario José Luis Olivera. Y en la misma comisión, Olivera señaló que las siglas que aparecen en la presunta contabilidad b del PP no tienen por qué corresponder al presidente del Gobierno, a Javier Arenas o a Federico Trillo. Este miércoles se ha desvinculado totalmente de la investigación de los papeles de Bárcenas. "Ya no estaba en la UDEF y no pasaron por mis manos". La investigación de esos papeles se inició en febrero de 2013.

 

https://www.publico.es/politica/comisario-olivera-echa-capote-villarejo-afirmar-empresas-trabajaban-policia.html

 

MARTÍN BLAS: "DE LA OPERACIÓN 'KITCHEN' NO TUVE NI IDEA Y NO ENTIENDO POR QUÉ ESTOY IMPUTADO", DICE EL EXJEFE DE ASUNTOS INTERNOS DE LA POLICÍA

 

Marcelino Martín-Blas realiza un alegato de su inocencia respecto al operativo de espionaje ilegal al entorno de Luis Bárcenas por parte de la 'brigada política' del Ministerio del Interior entre 2013 y 2015 y enumera las trampas que supuestamente le tendieron desde la Dirección Adjunta Operativa de la Policía para involucrarle.

      

El exjefe de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional, Marcelino Martín-Blas, ha reiterado este miércoles que de la operación 'Bárcenas' o 'Kitchen' "no tuvo ni idea" y que "no entiende por qué está imputado". En 2020 fue citado a declarar como investigado en la Audiencia Nacional por el espionaje ilegal orquestado desde el Ministerio del Interior de Mariano Rajoy para sustraer pruebas al extesorero del PP, Luis Bárcenas, sobre el Partido Popular, "y fue una sorpresa, porque jamás he sabido nada de esa operación ni he ordenado desde Asuntos Internos hacer nada sobre eso", ha dicho, contundente, Martín-Blas.

 

"Mi voluntad es declarar en la sede de la soberanía nacional para que la sociedad tenga unas instituciones limpias", ha dicho el exjefe de Asuntos Internos. Este comisario ya jubilado, con 45 años de servicio, ha explicado que ha sido durante años víctima de una campaña de difamación por varios medios de comunicación en connivencia con el comisario Villajero, como el digital Información Sensible; un medio al que llegó a investigar y descubrió que detrás estaba el propio Villarejo, según ha explicado este miércoles.

 

Ha puesto ejemplos concretos de esa campaña difamatoria. "Se me acusó desde algunos medios de haber sido el responsable, por ejemplo, de la grabación de la conversación entre el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y el director de la Oficina Antifraude catalana [en el contexto de la llamada operación Cataluña, de descrédito de los líderes independentistas]. Y ahora el comisario García Castaño ha reconocido que fue él quien hizo la grabación", ha sostenido Martín-Blas en relación a la reciente confesión en esta comisión del comisario Enrique García Castaño.

 

La imputación de Marcelino Martín-Blas en la causa Kitchen se produjo, entre otros hechos, por la declaración del inspector Jesús Vicente Galán, entonces jefe de la sección de Vigilancias, que dijo al juez que en verano de 2013 Martín-Blas le dio la orden de seguir a un Citroen C4 negro en el distrito de Salamanca de Madrid, y le advirtió de que por esa zona vivía Bárcenas, pero ni le dijo la finalidad ni él preguntó. También el comisario jubilado Villarejo le ha señalado como conocedor de este asunto, sufragado con fondos reservados.

 

Marcelino Martín-Blas no ha querido mencionar la expresión "premios por los servicios prestados" otorgados al inspector Jesús Vicente Galán, que llegó a la Unidad de Asuntos Internos por mediación de José Ángel Fuentes Gago, número dos del entonces DAO, Eugenio Pino. Pero ha explicado las circunstancias en las que este policía, que contribuyó supuestamente a involucrarle en la causa 'Kitchen', logró méritos y ascensos. Por ejemplo, sobre la medalla con distintivo rojo, es decir, pensionada, que recibió Galán, su exjefe ha dicho que lo reglamentario es que él le hubiera propuesto para esa medalla, pero no fue así. "Él presumía de que la había conseguido sin mi permiso. Y saquen ustedes conclusiones: se marchó a la embajada de Mauritania y luego pasó a depender directamente del DAO en comisión de servicios".

 

La caída en desgracia de Martín-Blas, según él mismo ha relatado, comenzó en verano de 2015 cuando inició la investigación ordenada por al Juzgado de Instrucción 2 de Madrid sobre el comisario Villarejo por su relación con una grabación a policías y agentes del CNI en una derivada del caso del 'Pequeño Nicolás'. "Villarejo fue a ver al juez para decirle que me apartara del caso", ha afirmado Martín-Blas.

 

Unos meses antes ya había sido cesado como responsable de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía, cuyo cometido es detener a policías corruptos. "Me cesaron sin explicación alguna y el juez me pidió que me integrara en la comisión judicial, porque me habían destinado al Consejo Asesor de la Policía, donde no se hace nada", ha explicado.

 

https://www.publico.es/politica/operacion-kitchen-no-tuve-idea-no-entiendo-imputado-dice-exjefe-asuntos-internos-policia.html

 

UN COMISARIO DESCRIBE EN EL CONGRESO LAS PELEAS EN INTERIOR QUE DESTAPARON EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

El ex alto mando policial explica su pugna con el comisario Villarejo que le costó su destitución como jefe de Asuntos Internos

 

La comparecencia del comisario jubilado Marcelino Martín-Blas en el Congreso ha permitido este jueves a los diputados de la comisión de investigación de la Operación Kitchen conocer algunos detalles del enfrentamiento entre altos mandos policiales que desembocó en la llamada guerra de comisarios que destapó en 2018 el espionaje ilegal al extesorero del PP Luis Bárcenas, cinco años después de que se realizara. El ex alto mando policial ha explicado que fue cesado, en marzo de 2015, como jefe de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional por indagar sobre las actividades del comisario José Manuel Villarejo tras aparecer su nombre en la documentación intervenida a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, el Pequeño Nicolás, detenido en octubre de 2014 por su presunta participación en varias estafas. En su comparecencia, Martín-Blas ha sacado a relucir los supuestos intentos de sus superiores, entre ellos el comisario Eugenio Pino, director adjunto operativo (DAO) de la Policía y presunto muñidor del operativo, por torpedear sus pesquisas sobre Villarejo. “Si hubiera mirado a otro lado, no estaría aquí”, ha asegurado en el Congreso.

 

Martín-Blas está imputado en el caso Kitchen, pero, en sus dos declaraciones ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, ha negado que participase en el espionaje al extesorero del PP y su familia. Algunos agentes de su departamento han asegurado ante el magistrado que el entonces jefe de Asuntos Internos les dio las instrucciones para acudir al entorno de la vivienda de Bárcenas para localizar un automóvil Citröen C-4 de color negro, pero no para seguir al entorno familiar del político, en aquel momento en prisión preventiva por el caso Gürtel. Sin embargo, los comisarios Villarejo y Pino le han implicado en sus declaraciones en las actividades de la trama policial de espionaje. En su comparecencia ante la comisión parlamentaria, Martín-Blas ha insistido en que no tuvo “absolutamente nada que ver” con la Operación Kitchen y ha achacado las declaraciones de estos dos mandos policiales a una supuesta enemistad que mantiene con ellos por sus investigaciones tanto en el caso del Pequeño Nicolás como en el llamado caso Emperador, sobre la organización criminal presuntamente encabezada por el empresario chino Gao Ping.

 

En ambas resultaron salpicados tanto Villarejo como otros mandos de su entorno. A partir de ese momento, este último entendió que Martín-Blas era su enemigo y pidió su destitución a sus superiores incluso por escrito. En una de estas denuncias, presentada en enero de 2015, Villarejo dio la primera pista sobre la existencia del caso Kitchen al señalar a Martín-Blas como el agente que captó a Sergio Ríos, chófer de Bárcenas, como confidente de la trama policial. El exjefe de Asuntos Internos ha asegurado en el Congreso que esto era falso y ha esgrimido que el chófer, también imputado en el caso, nunca le ha citado en sus declaraciones como uno de los mandos policiales con los que contactaba para pasar información del extesorero.

 

Martín-Blas ha acusado al entonces jefe operativo de la Policía, el comisario Pino, de querer implicarle en el llamado caso del pendrive, por el supuesto de incorporar de manera irregular a la causa donde se investiga a la familia del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol datos sustraídos de manera irregular. “Nunca, jamás tuve ese pendrive”, ha afirmado rotundo a los diputados. El comisario Pino y uno de los policías de su confianza, el inspector jefe Bonifacio Díez Sevillano, se sentaron finalmente en el banquillo de los acusados por este hecho, aunque finalmente la Audiencia Provincial de Madrid los absolvió.

 

Seguimientos “normales”

 

Antes de Martín-Blas, había comparecido en la sesión de la tarde el comisario Mariano Hervás, que cuando se inició el espionaje a Bárcenas, en 2013, era el segundo jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Nacional, que comandaba el también comisario Enrique García Castaño, conocido como El Gordo y que colabora con la justicia. Hervás ha afirmado que las vigilancias al entorno del extesorero del PP y, en concreto, a su esposa, Rosalía Iglesias, se iniciaron cuando él estaba de vacaciones y que, al regresar de estas, fue informado por uno de sus subordinados sobre las mismas. El comisario recalcó que entonces le aseguraron que el objetivo de las mismas era descubrir los supuestos testaferros de Bárcenas y el lugar en el que podría ocultar dinero, y que en todo momento pensó que la autoridad judicial estaba informada y que los datos que pudieran surgir de las vigilancias eran facilitados a los investigadores del caso Gürtel. En realidad, ni el juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, ni los policías de la UDEF que dirigían las pesquisas supieron nunca de la existencia de este operativo.

 

“Era un seguimiento más”, ha añadido para explicar a continuación que los agentes que participaban en el mismo realizaban actas habituales con las novedades más relevantes. También ha detallado que a comienzos de 2014, él mismo propuso a su superior levantar las vigilancias, porque consideraba que no ofrecían resultados, sobre todo después de que supieran que la presencia de uno de los policías había sido detectada en la zona. El alto mando policial ha detallado que, en su unidad, estos seguimientos nunca recibieron el nombre de Operación Kitchen, sino que fueron bautizados con el nombre de un santo, que no ha recordado, porque esa era la costumbre.

 

Hervás también ha confirmado que, junto a su superior, el comisario García Castaño, y dos agentes de la unidad se desplazaron al Ministerio del Interior para entregar un ordenador al entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, imputado por el espionaje a Bárcenas, para entregarle un ordenador con un programa informático que facilitaba la búsqueda de información en volúmenes elevados de documentación. No obstante, ha asegurado que su destino no era rastrear información arrebatada al extesorero del PP, sino otra operación que no ha querido concretar.

 

https://elpais.com/espana/2021-05-05/un-comisario-describe-en-el-congreso-las-peleas-en-interior-que-destaparon-el-espionaje-a-barcenas.html

 

EL EXJEFE DE LA POLICÍA JUDICIAL CONFIESA QUE DOMICILIÓ SU EMPRESA EN UN PISO DE VILLAREJO

 

El comisario jubilado Juan Antonio González desvela en la comisión de investigación sobre 'Kitchen' un dato que ya descubrió 'Público': el uso que hizo del entramado empresarial de Villarejo, al situar como sede social de su consultora un piso en la calle Orense, a nombre del emporio del famoso comisario hoy imputado en el caso 'Tándem'.

 

La relación entre el comisario Juan Antonio González y José Manuel Villarejo ha copado parte de la comparecencia este miércoles del primero de ellos, que fue comisario general de Policía Judicial entre 2004 y 2012. Jubilado en junio de 2013, un año y medio después de ser cesado tras haber estado investigando la trama Gürtel desde 2007, Juan Antonio González fue superior de Villarejo en la Comisaría General de Policía Judicial. En su comparecencia ha querido quitarle hierro a un dato importante, que ya reveló Público: "Cuando me jubilé, monté una empresa, porque trataba de ganar dinero. Tenía miedo de domiciliarla en mi casa y se lo dije a Villarejo. Y la puse en un piso de él, en la calle Orense. Seis meses después fui al notario y ya la puse en mi casa".

 

Este medio ya publicó que Juan Antonio González, que figuraba como JAG en las agendas de Villarejo, había domiciliado su consultora, Desarrollos Empresariales Cigales SL, en un piso en la sexta planta del número 12 de la calle Orense de Madrid, que pertenecía a la empresa patrimonial de Villarejo CPD Real Estate SL. Sin embargo, González ha querido desvincularse del emporio empresarial del comisario jubilado Villarejo. "Él no participó en mi empresa ni tuvo nada que ver", ha insistido con notorio malestar por las preguntas sobre este tema que le han formulado varios diputados.

 

Lo que no ha querido explicar este miércoles González han sido los entresijos de su empresa, que Público desveló y que llevan al Registro Mercantil, donde consta que desde el 28 de agosto de 2013 al 1 de septiembre de 2014 el piso de Villarejo fue sede de la empresa Desarrollos Empresariales Cigales SL, propiedad en un 75% de JAG y en un 25% de su mujer, Concepción. Ambos habían creado la compañía por la vía de comprar una sociedad urgente creada el 23 de julio por dos instrumentales de Affirma, una firma especializada en venta de compañías urgentes. Inmediatamente después de adquirir la empresa González, le cambió la sede social al mencionado piso de Villarejo, quedando además definido el objeto social  como "la prestación de toda clase de servicios de asesoramiento en gestión empresarial".

 

Tampoco ha querido explicar González a qué se dedicaba su consultora y qué clase de clientes tuvo. Este medio ya desveló que fue contratada por el departamento de seguridad de Telefónica en la etapa en que la compañía estaba presidida por César Alierta y el departamento de Seguridad, controlado por el excomisario Florencio San Agapito Ramos. La empresa de JAG dejó de estar activa en 2016, año en el que Alierta y San Agapito dejaron sus cargos, al acceder a la presidencia de Telefónica Jose María Álvarez Pall.

 

El comisario jubilado Juan Antonio González se ha quejado en la comisión de haber sido destituido cuando Mariano Rajoy llegó al Gobierno por haber sido considerado un hombre de Rubalcaba, en relación al fallecido exministro del Interior socialista, y también debido a su investigación del caso Gürtel. "Investigué Gürtel porque era mi obligación", ha dicho, quejándose de las presiones contra su persona que recibió, "hasta el punto de pedirle al ministro Rubalcaba que me cesara".

 

"Cuando yo llegué en 2004 a la Comisaría General de Policía Judicial, Villarejo ya estaba allí. Durante un tiempo estuvo bajo mis órdenes hasta que ascendió a comisario. Lo habían adscrito a la comisaria general, porque en algún sitio tenía que estar, pero él despachaba con el DAO", ha dicho González en relación a Villarejo y ha puesto como ejemplo la operación 'Malaya' --caso de corrupción urbanística en Marbella-- como una en las que participó Villarejo como "agente encubierto" para él. "No podíamos ir al Registro de la Propiedad para ver las propiedades de los investigados, porque entonces destapábamos la operación; y mandamos a Villarejo".

 

Precisamente durante el caso Malaya, el nombre de Juan Antonio González fue mencionado  principalmente por medios afines al Partido Popular. Unas siglas, JAG, junto a la cantidad de 200.000 euros, se encontraron en documentación incautada en el registro a un trastero propiedad del principal condenado, el ex gerente de Urbanismo de Marbella Juan Antonio Roca. Este miércoles, González ha negado conocer nada de ese dinero.

 

https://www.publico.es/politica/exjefe-policia-judicial-confiesa-domicilio-empresa-piso-villarejo.html

 

EL POLICÍA ASESOR DE COSPEDAL DEFIENDE EN EL CONGRESO LA “ABSOLUTA LEGALIDAD” DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

El comisario Andrés Gómez Gordo, que admitió ante el juez que captó como confidente al chófer del extesorero del PP y le pagó con fondos reservados, se escuda en su situación judicial para no responder

 

El comisario Andrés Gómez Gordo, antiguo asesor de María Dolores de Cospedal e imputado en el caso Kitchen, ha asegurado este miércoles, durante su comparecencia en la comisión parlamentaria que investiga esta trama, que su actuación en el espionaje al que fue sometido el extesorero del PP Luis Bárcenas a partir de 2013 se desarrolló dentro de la “absoluta legalidad”. Tras esta manifestación, el alto mando policial ha eludido responder a las preguntas que le han planteado los parlamentarios “para no perjudicar”, ha dicho, su situación judicial. “Mi versión la he dado en sede judicial y me reitero en ella”, ha afirmado. Ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, el comisario admitió que fue la persona que captó a Sergio Ríos, chófer de Bárcenas, para que fuera confidente de la trama policial y que, además, le pagó en varias ocasiones su colaboración con fondos reservados. Gómez Gordo recalcó ante el magistrado que actuó “de buena fe, porque [el extesorero] era el delincuente número uno”.

 

El alto mando policial, que aparece en la investigación judicial con los alias de Andy y Cospedín, ocupó puestos de confianza con diferentes administraciones gobernadas por el PP entre octubre de 2007 y marzo de 2015, cuando se reincorporó a la Policía Nacional. En este tiempo, fue director de la seguridad del Campus de la Justicia de Madrid (la Fiscalía Anticorrupción le pide seis años de cárcel por su supuesta implicación en las irregularidades detectadas en este macroproyecto del Ejecutivo de Esperanza Aguirre), luego personal de confianza de la Comunidad de Madrid y, finalmente, asesor de Cospedal cuando ella ocupó la presidencia de la Junta de Castilla-La Mancha. Tras reincorporarse a la policía precisamente durante la Operación Kitchen, fue ascendido a comisario, que se hizo ya efectivo con el PSOE en el Gobierno. En la actualidad, es el responsable de la comisaría de Vallecas (Madrid). La Fiscalía Anticorrupción, que pidió en septiembre la imputación de la expresidenta castellanomanchega —rechazada hasta ahora por el juez—, concluye en sus escritos que Gómez Gordo seguía órdenes en la Operación Kitchen de la antigua secretaria general del PP y de su esposo, el empresario Ignacio López del Hierro.

 

En sus declaraciones como imputado ante el juez Manuel García-Castellón, Gómez Gordo admitió el pago con fondos reservados al chófer de Luis Bárcenas y que, en algunas ocasiones, él mismo le hizo entrega del dinero. “Lo único que se pagaba en la Operación Kitchen con fondos reservados, 2.000 euros mensuales, era al chófer de Bárcenas”, aseguró el alto mando policial al juez. La investigación ha permitido localizar cuatro recibís firmados por Gómez Gordo por estas entregas: de los meses de junio, julio, agosto y septiembre de 2015. El comisario aseguró que la persona que dio la autorización para estos pagos fue el también comisario Eugenio Pino, director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional con el Gobierno de Mariano Rajoy y señalado como muñidor de la llamada brigada patriótica, el grupo de agentes que durante la etapa de Jorge Fernández Díaz al frente del departamento investigó a los rivales políticos del PP.

 

Los investigadores creen que la trama pagó al menos 53.000 euros a Ríos por su labor, además de comprarle una pistola con dinero público, según detalló otro de los comisarios imputados, Enrique García Castaño, alias El Gordo, tanto en el juzgado como en la comisión del Congreso. El juez también investiga si la trama maniobró presuntamente para que el confidente superara las oposiciones para entrar en la Policía Nacional. De hecho, Gómez Gordo aseguró ante el magistrado que dejaron de pagar con fondos reservados a Ríos cuando “ingresó en la academia”. García Castaño también señaló al antiguo asesor de Cospedal como la persona que elaboró el llamado Informe Pisa (acrónimo de Pablo Iglesias SA), un documento policial apócrifo en el que se ponía en duda la legalidad de la financiación de Podemos, sin ningún respaldo probatorio, y que fue desechado por la justicia.

 

https://elpais.com/espana/2021-05-05/el-policia-asesor-de-cospedal-defiende-en-el-congreso-la-absoluta-legalidad-del-espionaje-a-barcenas.html

 

 

EL DÍA QUE 'EL GORDO' HABLÓ: EL COMISARIO SACUDE EL CONGRESO CON SU RELATO DE 40 AÑOS DE OPERACIONES SIN CONTROL JUDICIAL

 

García Castaño defiende sus operaciones especiales ante la comisión del caso Kitchen y habla del 11M, el Faisán o la negociación con ETA. "La policía trabaja así. Lo hice para salvar vidas", escuchan atónitos los diputados. "Ustedes nos utilizan como a kleenex", reprocha el policía, para quien la Fiscalía solicita decenas de años

 

Meciéndose al andar por los achaques accedió el jueves al Congreso el noveno compareciente de la comisión que investiga el espionaje "parapolicial" a Luis Bárcenas. Ni los diputados que se habían preocupado por escarbar en el expediente del comisario Enrique García Castaño (Cáceres, 1955) daban crédito tres horas después a lo que acababan de escuchar: episodios estelares y desconocidos de 40 años de actuación policial, en cuatro décadas de democracia, al borde de la ley y también del lado opuesto a ella. Se trataba de "salvar vidas" bajo los criterios de "oportunidad e inmediatez", dijo el comisario jubilado para desconcierto de unos portavoces que presenciaban el testimonio inédito de lo que una parte de ellos llaman "cloacas del Estado".

 

Si algo distingue a los agentes como García Castaño es el uso de mil caras y su consecuente convivencia con la mentira, lo que convierte en tarea casi imposible acceder al personaje en su dimensión real. Pero en el testimonio ante el Congreso de García Castaño había dos factores que contrarrestaban esas prevenciones: los destinos que ha tenido y que él mismo se implicara en las irregularidades/delitos que desveló en el Parlamento. 

 

García Castaño, 'El Gordo', temido en la Policía, odiado, admirado y, en los últimos años, también repudiado, no tuvo un solo encargo anodino desde que ingresara en el Cuerpo en 1975 procedente de ambientes ultras. Su conocimiento del medio fue una faceta que aprovecharon los mandos de entonces para conocer qué se cocía en el involucionismo. "Poner la zorra a cuidar el gallinero", describe un observador privilegiado de aquellos años.

 

Entre 1994 y 2017, con un único paréntesis de 15 meses, Enrique García Castaño fue el jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) que pasaba por ser el grupo que ponía los micrófonos, hacía los seguimientos o captaba las fuentes más inaccesibles en la lucha contra el terrorismo y las mantenía a golpe de fondos reservados. Pero que desde que estalló el caso Villarejo ha emergido también como la unidad a la que acudían todas las unidades cuando los asuntos se atascaban, ya fueran grandes delitos de delincuencia común o de corrupción política, de esos que hacen temblar gobiernos. "Recurrieron a nosotros porque somos buena gente, trabajamos bien… o hacemos cosas que no debemos", le soltó a los diputados con el desparpajo que no le niegan ni sus peores enemigos. En la comisión contó que él acudió a poner los micros a la reunión de Fernández Díaz con el director de Antifrau ("la Fiscalía te lo afina") y que se fueron a tomar una caña hasta que les avisaron de que regresaran a retirarlos.

 

García Castaño está jubilado desde 2018, enfermo e imputado en múltiples piezas del caso Villarejo por vender presuntamente datos confidenciales al comisario que da nombre al caso. Las peticiones de la Fiscalía suman decenas de años de condena. Él niega las acusaciones y se considera daño colateral de "una guerra interna". Refiriéndose a sí mismo, se quejó amargamente a los diputados: "Han quitado de en medio al que más sabía de inteligencia y de terrorismo de este país”.

 

Desprovisto del poder el que todo lo sabía, quien a todos conocía, a ‘El Gordo’ le han dado la espalda muchos de sus antiguos compañeros, algunos incluso de los que compartían mesa con él en los caros restaurantes de Madrid donde Enrique siempre tenía una mesa lista, a la que se acercaba a saludar éste y aquel empresario.

 

A la comisión del Congreso, García Castaño llegó con un papel de su abogado, del despacho de su amigo Baltasar Garzón, excusándose de declarar por la obligación de mantener el secreto profesional sobre materia reservada. Apenas unos segundos duró su continencia. Cuando ya tenía boquiabiertos a los diputados, expuso acaso la razón de su elocuencia: él no se ha dejado la vida en los "servicios al Estado" que defiende a capa y espada para acabar retratado "como el mamporrero de la Kitchen".

 

A la incredulidad y el agradecimiento de Unidas Podemos, ERC, la CUP y EH Bildu por la sinceridad del compareciente se sumaron algunos momentos incómodos para los dos partidos que gobernaron España cuando Enrique García Castaño estaba en activo: PP y PSOE. "Si el señor Rubalcaba viviera yo no estaría aquí sentado. Era el mejor ministro del Interior que hubo", tuvieron que escuchar en el banco socialista.

 

"Así se trabaja en la Policía: oportunidad e inmediatez"

 

Su portavoz, Felipe Sicilia, no había tenido mayor dificultad en que García Castaño explicara lo que ya ha hecho ante el juez del caso Kitchen, pieza del caso Villarejo en la que también está imputado. Afirmó que entró sin orden judicial a un pequeño estudio que tenía para sus cuadros la mujer de Bárcenas engañando a la empleada de la limpieza, ante la que se hizo pasar por un vendedor de arte portando una figura del Cristo de su pueblo.

 

Lo mismo ocurrió con el clonado de tres teléfonos de Bárcenas que el chófer infiltrado le facilitó en una cafetería para que en media hora los especialistas de la UCAO, con su jefe presente, copiaran todo el contenido. Tampoco había orden judicial. "Si alguien te dice que tiene unos dispositivos electrónicos y que al día siguiente te los puede dejar media hora, esa oportunidad, esa inmediatez no se puede perder. Así se trabaja en la Policía", sentenció el comisario.

 

El portavoz de Podemos, Rafa Mayoral, le insistió por la necesidad de una orden judicial para allanamientos y clonados de teléfonos. "¿Sabe usted cuántas vidas he salvado yo por actuar de la forma inmediata que he actuado muchas veces… y después he dado la información a la autoridad judicial? Confíe usted en la Policía, por favor, de verdad se lo digo, confíe en la Policía", contestó García Castaño. El micro del portavoz morado se quedó abierto y se le oyó susurrar: "Tela".

 

"El 11M lo resolví yo rastreando un teléfono sin orden judicial"

 

Cuando más adelante le insistió el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, por el mismo asunto, el policía le ofreció un ejemplo y le retó a un juicio moral. "Imagínese que te llaman y te dicen que en el aeropuerto de Barajas acaba de llegar Fulanito, que está relacionado con Al Qaeda, que no tiene orden de busca y captura y que tiene un ordenador y un teléfono? ¿Qué hacen todos los servicios de Información del mundo, teniendo esa oportunidad que no se va a tener nunca, que no tiene orden de detención? ¿Qué haría usted señor Rufián? Esa oportunidad no la puedo perder: hay que sacar los datos porque se puede salvar mañana la vida de mucha gente, o si viene a organizar un atentado aquí. Si usted me dice que eso no es legal…"

 

Y del ejemplo teórico al práctico: "¿Sabe cómo descubrí a los terroristas del 11M? Pidiendo un rastreo de teléfono sin control judicial". García Castaño se refiere al método en el que la UCAO llegó al piso de Leganés donde el comando de los trenes se escondía y preparaba nuevos atentados. "El 11M lo resolví yo y evité un montón de muertes que iba a haber diez días después", añadió. El portavoz de Vox, José María Martín Figueredo, intentó sacar la teoría de la conspiración en los trenes destruidos. "Eso es un cuento chino. ¿Qué vamos a volver al Titadine y a la Goma 2?", zanjó García Castaño.

 

El Faisán: "Los policías somos kleenex para ustedes; nos usan y nos tiran"

El Partido Popular decidió adular a García Castaño, como ha hecho con todos los uniformados que han declarado hasta ahora, a excepción del responsable de los casos Gürtel y caja B. Pero la situación tornó en incómoda cuando el portavoz Luis Santamaría recurrió a su costumbre de traer a la comisión de Kitchen una selección de casos que salpican al PSOE, con el consentimiento de la socialista Isaura Leal, la presidenta de la comisión de Kitchen,que actúa de igual modo cuando el resto de grupos se enredan con cuestiones ajenas, caso de la Operación Cataluña.

 

A Santamaría se le ocurrió sacar el caso Faisán, el chivatazo a una red de extorsión de ETA durante el proceso de paz de 2006 que acabó con dos policías condenados por el Tribunal Supremo. La respuesta de García Castaño fue un compendio del lamento de aquellos que se consideran "servidores del Estado" y que son "cloaca" para sus detractores.

 

Comisario García Castaño: "Lo que está pasando ahora es una guerra política. Nosotros, como policías, no la entendemos porque nos convertimos en kleenex: nos usan y nos tiran. Ustedes, con el bar Faisán, se lanzaron al cuello del Partido Socialista. Yo fui el que puso el micrófono en el coche del bar Faisán, yo fui el que puse la cámara, yo descubrí todo el entramado del bar Faisán, y había que aclarar todo aquello. Sin embargo, la lucha política convirtió el bar Faisán en una comedia que costó su carrera a dos policías que habían dedicado su vida a luchar contra ETA. Ahora está sucediendo lo contrario, señor del PP, ahora son los del PSOE los que están machacando con este tema (Kitchen). Por medio hay policías. Es muy fácil cogerles y decir: fuera".

 

Portavoz del PP: "Le entiendo perfectamente".

 

García Castaño: "Ojalá lo entienda".

 

"El Gobierno de Aznar me encargó la logística de la negociación con ETA y que no informara a Mayor Oreja. Pregúntele a Otegi"

Antes, el portavoz socialista había preguntado a García Castaño cómo es posible que el director adjunto operativo Eugenio Pino le encargara participar en el espionaje a Bárcenas saltándose la cadena de mando, sin contar con el resto de jefes de García Castaño. Esto, a los policías como García Castaño, les ocurría con frecuencia.

 

"Le voy a dar un detalle, cuando el Gobierno del señor Aznar, se me encargó la logística de la negociación con ETA –ahí está el señor Otegi que me conoce perfectamente y que se lo puede preguntar-. Orden directa de que ni mi superior ni el ministro del Interior Mayor Oreja supieran nada. Le puedo dar más casos si quiere".

 

Del líder de la izquierda abertzale habló de nuevo el comisario cuando le preguntó el portavoz de EH Bildu, Jon Iñarritu. La pregunta y la respuesta terminaron de cincelar las revelaciones de García Castaño.

 

Iñarritu: "Era habitual saltarse la legalidad cuando la seguridad del Estado estaba en peligro. ¿A usted le ha ocurrido en más ocasiones?".

 

Comisario: "Sí, pregúntele al señor Otegi, Iruin, Pernando Barrena… cuando montamos toda la negociación…"

 

Iñarritu: "No le dé disgustos al PP que ellos dicen que nunca han negociado con ETA".

 

Comisario: "Cómo que no han negociado con ETA. No hay ningún problema. Se ha conseguido la paz".

 

Iñarritu: "¿Usted ayudó a que el PP hablara con la izquierda abertzale?".

 

Comisario: "Sí".

 

Antes de acabar de responder a Iñarritu, García Castaño, sonriente, le dijo: "Recuérdele al señor Otegi que la última vez que le vi fue en Canillas (servicios centrales) y quedó conmigo en invitarme cuando esto acabara". Se refería a la última detención del líder de la izquierda abertzale, en 2009, por el caso Bateragune, uno de los detonantes del proceso de paz que derivó en el fin de ETA.

 

Los colaboradores: el suegro de Pedro Sánchez

 

La exhibición de las costuras del trabajo de García Castaño dejaron algún momento más de incomodidad en la sala. El portavoz del PP preguntó al policía por un supuesto encuentro entre él y Villarejo con el hoy presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una sauna propiedad del suegro del político, Sabiniano Gómez, en el centro de Madrid.

 

"Mire, señor diputado, le tengo mucho respeto porque sé que es usted muy buena persona: no entre en ese juego sucio, es todo mentira. Ese señor es amigo mío hace treinta años (Sabiniano), cuando el señor Villarejo no existía. Ese señor lo que ha hecho es ayudar a la Policía Municipal, a la Guardia Civil, a cualquiera que pasara por allí. El tenía unos negocios y si había algún delincuente, que llevara cocaína, ese señor lo que hacía era ayudar. Espionaje ninguno (…) Nunca se ha detenido a nadie de la izquierda abertzale por esas saunas. Todo lo contrario. Y no puedo hablar".

 

https://www.eldiario.es/politica/confesion-policia-encargos-especiales-sobrecoge-congreso_1_7853976.html

 

UN COMISARIO DE KITCHEN DECLARA EN EL CONGRESO QUE RAJOY, COSPEDAL Y FERNÁNDEZ DÍAZ CONOCÍAN LA OPERACIÓN

 

Enrique García Castaño asegura que Villarejo se incorporó al operativo de espionaje a Bárcenas por decisión del ministro Fernández Díaz y de su secretario de Estado, Francisco Martínez. Recorre sus cuarenta años en unidades especiales: "Recurrían a nosotros porque hacemos cosas que no debemos"

 

El comisario Enrique García Castaño ha dicho en el Congreso que su compañero José Manuel Villarejo entró a participar en la operación de espionaje a Bárcenas por orden del ministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su segundo, Francisco Martínez. "Por supuesto que el secretario de Estado y el ministro conocían la operación", ha dicho el comisario, antiguo jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO).

 

Según ha avanzado su comparecencia ante la comisión de Kitchen, García Castaño ha ampliado la nómina de políticos que conocían el operativo hasta llegar al presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Tanto él como el comisario Villarejo mantenían informado al director adjunto operativo Eugenio Pino y que éste, por "disciplina", debió informar al director de la Policía Ignacio Cosidó, que no está imputado.

 

Fuera de Interior, el comisario Andrés Gómez Gordo, que trabajaba al principio de la operación en excedencia para María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha, también informaba a la secretaria general del PP, según ha dicho García Castaño. Rajoy, ha añadido, era puesto al corriente por Villarejo a través de terceras personas, mencionando al presidente de 'La Razón' y consejero de Atresmedia, Mauricio Casals. "Yo no lo puedo demostrar. Es una suposición de comentarios", ha dicho sobre el contacto por terceros de Villarejo con Rajoy, si bien ha añadido que esos comentarios no solo se los escuchó a Villarejo sino también "a otras personas". "Villarejo siempre ha actuado con cobertura política", ha afirmado. 

 

García Castaño ha hablado ante la comisión de investigación de Kitchen de una "Operación Bárcenas" porque, según él, nunca hubo una operación Kitchen, simplemente una orden del director adjunto operativo, Eugenio Pino, para recuperar el dinero escondido por el tesorero. Sobre esto ha dicho que informaba semanalmente al entonces jefe de la UDEF, el comisario hoy jubilado Manuel Vázquez; al DAO Pino y en ocasiones al secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez. Estos dos últimos están imputados en la pieza 7 del caso Villarejo, no así el comisario Vázquez. Fernández Díaz también permanece como investigado.

 

"Así se trabaja en la Policía"

El comisario Enrique García Castaño ha participado durante cuarenta años en las operaciones más delicadas de la Policía. Esta tarde, en la sede de la soberanía popular, ha confesado que en ocasiones no respetó la legalidad y que siempre lo hizo para "salvar vidas". Así, ha explicado cómo llegó a los terroristas del 11-M en Leganés con "rastreo de móvil" sin orden judicial y que con eso evitó que volaran un centro comercial.

 

También ha confirmado sus declaraciones en sede judicial sobre el volcado de tres teléfonos móviles de Luis Bárcenas que le facilitó su chófer y que actuó sin orden judicial porque “una oportunidad como esa no se puede perder: así se trabaja en la Policía”.

 

El portavoz socialista, Felipe Sicilia, le ha preguntado con qué orden judicial actuó y García Castaño, hoy jubilado, ha contestado: “Se llama oportunidad. Si una persona te dice que tiene unos dispositivos electrónicos y que al día siguiente te los puede dejar media hora… esa inmediatez esa oportunidad no se puede perder, es como se trabaja en la Policía”.

 

Ante la incredulidad del portavoz socialista, García Castaño, hoy jubilado, ha matizado que eran terminales sin batería, en desuso, y que su obligación era comprobar qué había en ellos. Según ha declarado ante el juez del caos Kitchen, sus subordinados copiaron en una cafetería el contenido de esos terminales en unos pocos minutos y se los devolvieron al chófer que tenían infiltrado en la familia.

 

García Castaño también ha confesado, como hizo en el juzgado, que entró sin autorización judicial, "engañando a una señora de la limpieza", en un estudio de Rosalía Iglesias y que allí, en contra de lo que dicen otros implicados en grabaciones, no había nada. En este sentido ha negado la existencia de un pendrive con grabaciones de Bárcenas a Rajoy y Arenas.

 

Cuando los portavoces de los grupos le han preguntado por las actuaciones de su trayectoria sin control judicial, el veterano comisario ha reiterado que lo hizo para salvar vidas, en operaciones antiterroristas, y que cualquier servicio de Información hace lo propio. Cuando ha sido Rafael Mayoral, de Podemos, quien ha mostrado su perplejidad ante tales confesiones, el comisario jubilado le ha dicho: "¿Sabe cuántas vidas he salvado por actuar de esa forma inmediata? Confié en la Policía, señor Mayoral".

 

García Castaño ha explicado que su unidad, la UCAO, era a la que recurrían otras estructuras policiales cuando se atascaban sus investigaciones. "Recurrían a nosotros porque somos buena gente, trabajamos bien o hacemos cosas que no debemos", ha dicho para incredulidad de los diputados, que reiteradamente le han agradecido que fuera tan explícito en sus declaraciones.

 

El comisario también ha admitido que fue a poner los micrófonos en la reunión entre Fernández Díaz y director de Antifrau Daniel de Alfonso en la que ambos confiesan los métodos de la Operación Catalunya. García Castaño dice que le llamó el director adjunto operativo para evitar que el ministro fuera grabado por su invitado sin tener otro audio con el que poder defenderse. Ha descrito que acudió con uno de sus técnicos, colocaron el micro, se fueron "a tomar una caña" y regresaron cuando les avisaron de Interior de que la reunión había acabado para retirar el sistema de grabación y volcar en un dispositivo el audio que le entregaron al comisario Pino.

 

https://www.eldiario.es/politica/comisario-kitchen-declara-congreso-copio-telefonos-barcenas-orden-judicial-trabaja-policia_1_7849149.html

 

UN EXJEFE POLICIAL QUE ESPIÓ A LUIS BÁRCENAS IMPLICA EN EL CONGRESO A LA CÚPULA DEL PP

 

El comisario García Castaño asegura que Fernández Díaz y su ‘número dos’ en Interior participaron en la Operación Kitchen y muestra su convencimiento de que Rajoy y Cospedal la conocían

 

El comisario jubilado Enrique García Castaño, que participó a partir de 2013 en el espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas, ha comparecido este jueves en la comisión de investigación de la Operación Kitchen del Congreso. El alto mando policial ha confirmado a preguntas de los diputados, como ya hizo ante el juez, que recibió instrucciones del entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y que facilitó a este un pendrive con la información que contenían los teléfonos de Bárcenas y su esposa, Rosalía Iglesias.

 

García Castaño también ha asegurado que, “por supuesto”, el propio ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, estaba al tanto del espionaje a Bárcenas. E, incluso, que fueron este y Francisco Martínez quienes supuestamente ordenaron que en el operativo participara el comisario José Manuel Villarejo. Sobre el entonces director general de la Policía, Ignacio Cosidó, no ha sido tan rotundo, aunque ha dicho que suponía que recibía información del comisario Eugenio Pino, máximo responsable operativo de la Policía.

 

El agente, que colabora con la justicia, también mostró su convencimiento de que tanto el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como la que fuera secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, estaban informados de la Operación Kitchen. El primero, por el propio Villarejo, del que García Castaño ha asegurado que “siempre ha tenido acceso a niveles políticos muy altos”. La exministra de Defensa, por otro de los agentes imputados, el comisario Andrés Gómez Gordo, que fue su asesor cuando fue presidenta de la Castilla-La Mancha.

 

García Castaño, que recordó su bagaje de varias décadas en la lucha antiterrorista, había iniciado su comparecencia advirtiendo de las limitaciones que tenía para declarar a la vez que recalcaba que los datos que había aportado al juez habían sido “muy relevantes” e, incluso, “absolutamente determinantes” para el avance de las pesquisas. Sus declaraciones han propiciado, de hecho, la imputación tanto del ministro Fernández Díaz como del que era su mano derecha, Francisco Martínez, ya que reveló tanto la existencia de los mensajes telefónicos que implican a ambos en el caso Kitchen como la intervención directa del segundo en la puesta en marcha del operativo. “Hoy no puedo violar la ley de secretos oficiales porque puede tener consecuencias [legales] graves para mi persona”, ha dicho para explicar su inicial reticencia a responder las preguntas que le plantearan.

 

Sin embargo, el comisario García Castaño ha terminado aportando a los diputados de la comisión abundante información tanto sobre el espionaje a Bárcenas —gran parte ya recogida en sus declaraciones en la Audiencia Nacional— como de otras operaciones policiales realizadas al margen del control judicial. Entre ellas, la que permitió localizar en un piso de Leganés (Madrid) a la célula yihadista que cometió los atentados del 11-M o los preparativos para los encuentros entre los enviados del Gobierno de José María Aznar y dirigentes de Batasuna en 1998 durante la tregua de ETA. También ha afirmado que vio el informe Pisa (acrónimo de Pablo Iglesias SA, sobre supuestas irregularidades en la financiación de Podemos nunca demostradas), que calificó de “chapuza” y cuyo autoría ha atribuido al también comisario Gómez Gordo.

 

Sobre el espionaje a Bárcenas, el alto mando policial ha detallado que fue el comisario Eugenio Pino quien le llamó para encargarle una investigación sobre el extesorero del PP: “Me dice que se buscan los testaferros del señor Bárcenas y dónde tiene el dinero escondido”. A partir de ese momento, el comisario informaba de sus avances tanto a este mando policial como al secretario de Estado, con el que se reunía de manera habitual, según ha explicado. Entre las actividades que desarrolló en el operativo, García Castaño ha admitido, como ya hizo en la Audiencia Nacional, que entró sin orden judicial en un local que Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas, tenía cerca de su domicilio para buscar documentación bancaria del extesorero, pero que no encontró “nada”. También que realizó el volcado del contenido de tres viejos teléfonos del matrimonio que les facilitó el chófer de la familia, Sergio Ríos, que se había convertido en el confidente de la trama policial. El comisario ha añadido que grabó el contenido de estos dispositivos en un pendrive que posteriormente entregó en mano al entonces número dos de Interior en su despacho.

 

García Castaño también se ha mostrado convencido de que, antes de la Operación Kitchen, Bárcenas ya había sido espiado “¿Quién fue? Eso quisiera yo saber”, ha dicho antes de asegurar que mientras los agentes a sus órdenes seguían a la esposa del extesorero, vieron a personas montadas en motocicletas con matrículas falsas que llevaban cámaras de vídeo en los casos como confirmación de sus sospechas. “¿Usted cree que el PP espió, a nivel particular, al señor Bárcenas?”, le ha preguntado a continuación el diputado de ERC Gabriel Rufián. “Yo creo que sí”. Al término de su comparecencia, García Castaño ha mostrado su preocupación por las consecuencias legales que podían tener para él sus declaraciones en el Congreso: “A ver qué me dice el juez”.

 

Nuevos detalles de la operación Cataluña

 

Las explicaciones del comisario García Castaño, este jueves, en la comisión del Congreso no se han limitado al 'caso Kitchen'. El mando policial ha aportado datos sobre otros operativos, entre ellos la llamada Operación Cataluña contra el independentismo catalán. El comisario ha asegurado que había intentado declarar sobre ella en tres ocasiones en la Audiencia Nacional, pero que ni el juez García-Castellón ni la Fiscalía Anticorrupción se lo habían permitido.

 

Ante la comisión parlamentaria, García Castaño ha implicado en aquel operativo al exministro Fernández Díaz y a su antiguo 'número dos', a los que sitúa al frente de la reunión celebrada en la sede Interior, en 2013, para gestarla. El comisario ha asegurado que el objetivo era combatir la corrupción en Cataluña, así como asegurar “la seguridad de las instituciones y de los cargos políticos”.

 

El comisario también ha afirmado que colocó, por orden de sus superiores, el dispositivo en el despacho de Fernández Díez que grabó el encuentro de este con el entonces jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso. La salida a la luz de esta grabación destapó maniobras contra políticos independentistas.

 

https://elpais.com/espana/2021-04-22/el-policia-arrepentido-de-la-kitchen-implica-a-la-cupula-de-interior-y-del-pp.html

 

 

EL POLICÍA ARREPENTIDO DEL ‘CASO KITCHEN’ DEBERÁ GUARDAR EL SECRETO EN EL CONGRESO

 

La comisión rechaza pedir al Gobierno que exima al comisario García Castaño del deber de reserva para hablar del espionaje a Bárcenas

 

La comisión de investigación de la llamada Operación Kitchen en el Congreso ha rechazado la petición del comisario de la Policía Nacional Enrique García Castaño de solicitar al Gobierno que le dispense, para su comparecencia de este jueves, del deber de guardar secreto sobre el operativo parapolicial iniciado en 2013 para arrebatarle al extesorero Luis Bárcenas documentación comprometedora para el PP, según documentación parlamentaria a la que ha tenido acceso EL PAÍS. El arrepentido García Castaño, conocido con el alias de El Gordo y exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) que hizo los seguimientos ilegales, remitió en febrero un escrito al Congreso en el que pedía que se solicitase esta autorización al Ejecutivo con el fin de “desplegar una amplia colaboración” ante los diputados, como está haciendo ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón en la investigación judicial del espionaje a Bárcenas.

 

El alto mando policial también solicitaba en ese escrito que se hiciera una petición similar a la comisión parlamentaria de secretos oficiales, para que poder contestar a las preguntas sobre la utilización de fondos reservados para financiar la operación. García Castaño, actualmente jubilado, ha declarado en cinco ocasiones como investigado en la Audiencia Nacional y su testimonio ha sido clave para imputar al ex número dos de Interior Francisco Martínez y el ministro Jorge Fernández Díaz. Además de en el caso Kitchen, García Castaño está imputado en, al menos, otras cuatro piezas de la macrocausa del caso Villarejo.

 

En su respuesta, el Congreso asegura que la comisión de investigación “tiene competencia para recibir información relativa a secretos oficiales y gastos reservados” y, por tanto, descarta pedir a la comisión de secretos oficiales esa dispensa. Sobre la solicitud de autorización al Gobierno, la Cámara baja señala que tampoco “procede ninguna actuación más en relación con los deberes de secreto que, en su caso, pudieran afectar al compareciente”. Fuentes de la mesa de la comisión recalcan que la respuesta, fechada el 6 de abril, se tomó tras consultar a los letrados del Congreso.

 

En su escrito, García Castaño recordaba que su colaboración en la investigación judicial ha sido posible porque el ejecutivo le autorizó, en noviembre de 2018, a declarar sobre estos asuntos “sin consecuencias penales por vulneración del secreto oficial”. No obstante, el comisario recalcaba que aquella autorización era exclusivamente para declarar en la Audiencia Nacional, “y no ante la comisión de investigación parlamentaria”. El comisario aseguraba que, en caso de tener dicha dispensa, podrá responder a todas las preguntas que le planteen los diputados, incluidas aquellas que “excedan el conocido como Operativo Kitchen” y apunta la posibilidad de aportar información sobre otros operativos policiales desarrollados “en diferentes partes del territorio nacional (Cataluña, País Vasco) y el extranjero”, en clara alusión a la llamada Operación Cataluña, las supuestas maniobras contra dirigentes independentistas catalanes.

 

García Castaño será el tercer imputado en la causa por el espionaje a Bárcenas que comparezca en el Congreso, después de que la semana pasada lo hicieran los inspectores jefes José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díez Sevillano. Estos dos mandos policiales se desmarcaron en el Congreso de la operación Kitchen y negaron conocer su existencia. Cuando fueron citados como investigados por el juez García-Castellón ambos policías se negaron a declarar.

 

Por el contrario, el testimonio de García Castaño en las pesquisas de la Audiencia Nacional se ha revelado clave para el avance de estas. El comisario aportó al magistrado numerosos detalles del operativo, entre ellos su participación en la entrada ilegal en dos locales usados por Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas, en busca de documentación y cómo adquirió un ordenador con fondos reservados para volcar en él la información que habían obtenido de manera irregular de los teléfonos del extesorero y su mujer. García Castaño afirmó que ese equipo era para el entonces secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, al que señaló ante el juez como la persona que le encargó participar en la operación Kitchen.

 

https://elpais.com/espana/2021-04-21/el-policia-arrepentido-del-caso-kitchen-debera-guardar-el-secreto-en-el-congreso.html

 

LA CÚPULA DE INFORMACIÓN DEL PP DA EXPLICACIONES DIFERENTES SOBRE LAS OPERACIONES 'KITCHEN' Y 'CATALUÑA'

 

El ex comisario general de Información, Enrique Barón, y su subalterno Enrique García Castaño, exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), muestran en el Congreso dos maneras diferentes de entender la labor policial: al primero le dejaron fuera de las operaciones 'Kitchen' y 'Cataluña', y le ocultaron información y el uso de sus recursos; el segundo ha reconocido que fue él quien puso el dispositivo que grabó al exministro Jorge Fernández Díaz en su despacho.

      

Enrique García Castaño entró en 1975 en la Policía Armada (como se llamaba en el franquismo lo que ahora es el Cuerpo Nacional de Policía). Su primer destino fue la lucha antiterrorista dentro del grupo de Información creado por Roberto Conesa, famoso por sus torturas, en el que también se encontraba el comisario José Manuel Villarejo. Después fue reclamado para el "Grupo Antigolpe del 23F", que recayó en los policías que mejor relación tenían con Fuerza Nueva, y ahí se ganó el alias de Blasillo: "Por mi cercanía con Blas Piñar [el líder del partido de extrema derecha Fuerza Nueva]; claro, que infiltrarse era muy fácil", comenta a quien le pregunte por el sobrenombre. En la Comisaría General de Información se quedó 40 años, viendo cómo cambiaban la denominación de su puesto, hasta que en 1998 el PP le otorgó mando de grupos operativos como jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO).

 

Enrique Barón ingresó en la Policía Nacional 1980. Su primer destino fue en Vitoria. Después de un periplo por España le mandaron a los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, y tres años después entró en la Brigada de Información. Fue jefe superior de Policía del País Vasco y también de Madrid, cuando el conocido como el asesino de la baraja fue dejando cadáveres por la capital. Tenía a Alfredo Pérez Rubalcaba de ministro del Interior hasta que recibió una oferta de la presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre (cuando se hacía notar el hedor de los charcos llenos de ranas que la enfrentaron a la cúpula del PP). Luego, tras la victoria de Mariano Rajoy en 2011, le nombraron comisario General de Información.

 

García Castaño, Big, El Gordo o Blasillo (tantos eran sus apelativos que utilizaban "los troncos" de la policía para llamarlo) era el hombre de confianza del exsecretario de Estado de Interior, Francisco Martínez; del ex Director Adjunto Operativo (DAO), Eugenio Pino, y de los comisarios Carlos Salamanca, José Luis Olivera y José Manuel Villarejo. Todos ellos (menos el exjefe de la DAO Olivera) están imputados en alguna de las 31 piezas de la causa Tándem, y en concreto en la pieza Kitchen, que investiga el robo de documentación al extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas. "Si el señor Rubalcaba viviera, yo no estaría aquí sentado. El mejor ministro del Interior que ha habido", ha sentenciado este jueves a preguntas del diputado del PP Luis Santamaría, en la comisión de investigación del Congreso de los Diputados.

 

Mientras, Barón, al que insultaban sin pudor esta "camarilla de Interior" (como les ha denominado en la comisión de investigación el diputado socialista y también policía Alberto Sicilia) es testigo del procedimiento. Y, también, posiblemente víctima, si el Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska investigara una anotación sobre la instalación de un posible micrófono en su despacho.

 

Sobre ello le ha preguntado el diputado de Bildu Jon Iñarritu, a lo que el exjefe de la lucha antiterrorista no ha dudado en contestar: "Eso ha aparecido en la agenda de Villarejo, pero desconozco que se haya abierto una investigación; no sé si habrán llamado a uno por decirlo, a otro por oírlo y a otro por escribirlo, pero eso es delictivo".

 

La 'Operación Cataluña', las mentiras y los micrófonos

 

Porque la sesión de la comisión de investigación de este jueves ha ido de micrófonos: en el despacho del comisario General de Información, y también en el del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz.

 

Éste acusó a Público de mil atrocidades después de que este medio desvelara las grabaciones de su reunión con el responsable de la oficina antifraude de Catalunya, Daniel de Alfonso Laso, en las que quedaba en evidencia que buscaban pruebas para incriminar a ERC y CDC en casos de corrupción. Y gastó fondos públicos en simular un registro del Ministerio del Interior.

 

Luego, su sucesor, el juez Juan Ignacio Zoido, envió a la comisión de investigación que se celebró en 2017 sobre la denominada Operación Cataluña (las maniobras para tratar de incriminar por casos de corrupción a líderes independentistas) documentación falsa en la que simulaban una investigación que nunca existió y en la que se cargaba sobre Público la imposibilidad de analizar la grabación y solo poder servirse de los cortes publicados, cuando este medio había hecho entrega de los audios a la Fiscalía General del Estado.

 

Pero como la mentira no puede durar toda la vida, ha sido por las preguntas del diputado de ERC, Gabriel Rufián, cuando se ha cantado 'el gordo'. El diputado catalán ha aludido a que en una de las declaraciones de García Castaño en la Audiencia Nacional (desvelada por Público en la serie previa a esta comisión), el policía aseguró a los fiscales tener la Operación Cataluña entera guardada en su casa. No se ha retractado: "Cuando los fiscales me preguntan, les dije que si no la vieron. Soy yo quien en sede judicial he hablado de la Operación Cataluña, tres veces veces y no me dejaron hablar. La Operación Cataluña que se monta... Sobre algunos políticos vinculados a la corrupción: Félix Millet, los Pujol...".

 

Rufián ha seguido indagando: "Le han acusado de ser quien graba al ministro del Interior" (en referencia a las grabaciones con De Alfonso ya mencionadas). Y, como en un suspiro, intuyéndose tras su mascarilla la sonrisa traviesa de quien sabe que va a tener un minuto de gloria, García Castaño ha confirmado: "El DAO dice que va a venir un señor y que, por seguridad del ministro, hay que grabarlo; y yo con un técnico le pusimos una minigrabadora debajo de la mesa del despacho".

 

Queda la duda de qué pensaría sobre esto "el mejor ministro del Interior" que ha tenido España, según su criterio, porque Alfredo Pérez Rubalcaba dejó claro cuando Público desveló la información y Fernández Díaz culpó a este medio como si hubieran sido sus redactores quienes hubieran puesto el micrófono, que "a mí no me grababan nada".

 

García Castaño ha intentado arreglarlo, asegurando que lo hacían para "proteger al ministro; de hecho le cambiamos el router de la casa porque no ponía mucha seguridad". Sin embargo, en su intervención posterior, Enrique Barón ha vuelto a echarle la excusa abajo. "Yo no he conocido que se pongan micrófonos en despachos de los ministros para protegerlos", ha respondido tajante el excomisario General de Información. "La primera vez que he escuchado lo del micrófono al ministro es esta tarde", ha añadido. Luego, Barón ha reconocido que había "oído" que una de las posibilidades de que le excluyeran de estar detrás de tales grabaciones era porque le situaban en otra facción del PP.

 

También ha dicho García Castaño que hubo una reunión con dos representantes políticos y todas las personas que formaban parte de esa Operación Cataluña "para proteger a los constitucionalistas", pero en la que se investigó a "Félix Millet o los Pujol".

 

https://www.publico.es/politica/cloacas-interior-cupula-informacion-da-explicaciones-robo-documentacion-ex-tesorero-pp-luis-barcenas.html

 

EL COMISARIO GARCÍA CASTAÑO RECONOCE QUE ÉL COLOCÓ LA GRABADORA EN EL DESPACHO DEL MINISTRO FERNÁNDEZ DÍAZ EN LA 'OPERACIÓN CATALUÑA'

 

El exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) declara en la comisión del Congreso por el caso 'Kitchen' que él, junto con un técnico, colocó una minigrabadora bajo la mesa del despacho del ministro del Interior, en 2014, para su reunión con el director de la Oficina Antifrau de Cataluña, con el objeto de incriminar a los líderes soberanistas.

 

Enrique García Castaño, exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo de la Comisaría General de Información (UCAO), ha admitido este jueves en la comisión sobre la operación 'Kitchen' --el operativo parapolicial iniciado en 2013 para robarle al extesorero Luis Bárcenas documentación comprometedora para el PP-- que él fue quién realizó la grabación entre el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y Daniel de Alfonso, jefe de la Oficina Antifrau de Catalunya, que destapó la conocida como 'Operación Cataluña'.

 

Hasta ahora se creía que la conversación en la que se descubrió que el ministro del Interior intentaba buscar algo incriminatorio contra el hermano de Oriol Junqueras, de cara a las elecciones del 9N en 2014, fue obra de Daniel de Alfonso, pero este jueves el comisario jubilado García Castaño, apodado el Gordo, ha admitido haber sido él el responsable del operativo.  "El DAO [Eugenio Pino] dijo que iba a venir un señor y que por seguridad del ministro había que grabarlo. Y yo, con un técnico, le pusimos una minigrabadora debajo de la mesa del despacho", ha admitido García Castaño.

 

Público tuvo acceso a los archivos de audio de esas entrevistas, en las que Fernández Díaz y De Alfonso discuten cómo conseguir datos para desprestigiar o incluso acusar de prevaricación a dirigentes de los dos grandes partidos soberanistas catalanes.

 

"El presidente lo sabe", le dijo el ministro del Interior a Daniel de Alfonso en aquella reunión. Con esa frase confirmaba el 16 de octubre de 2014, a pocas semanas de la consulta sobre el referéndum del 9N convocado por la Generalitat, que Mariano Rajoy estaba al tanto del plan tramado hacía dos semanas para desprestigiar a los líderes de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Convergencia Democrática de Catalunya (CDC), según consta en las grabaciones de las reuniones mantenidas en el despacho del ministro el 2 y el 16 de octubre de 2014, a las que tuvo acceso en exclusiva Público.

 

Pese a haber advertido al comienzo de su comparecencia que no podría intervenir por estar sujeto a la Ley de Secretos Oficiales, García Castaño ha hablado largo y tendido sobre la operación 'Kitchen' y sobre otras cuestiones relacionadas con Villarejo y las llamadas 'cloacas del Interior'. Este comisario está imputado en, al menos, cuatro piezas de la macrocausa del caso Villarejo. El comisario jubilado Villarejo y García Castaño trabajaron con el traficante de armas Al Kassar (condenado a 30 años en EEUU) para hacer negocios con Riad y Damasco gracias a sus influencias en el Ministerio del Interior español.

 

https://www.publico.es/politica/comisario-garcia-castano-reconoce-coloco-grabadora-despacho-ministro-fernandez-diaz-operacion-cataluna.html

 

DOS MANDOS DE LA ‘POLICÍA PATRIÓTICA’ DEL PP SE DESMARCAN EN EL CONGRESO DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

Los inspectores jefe Fuentes Gago y Díez Sevillano, imputados en el ‘caso Kitchen’, recibieron recompensas económicas del equipo del ministro Fernández Díaz

 

Los inspectores jefe de la Policía Nacional José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díaz Sevillano, presuntos integrantes de la llamada brigada patriótica, negaron de manera reiterada este jueves, durante sus comparecencias en la comisión parlamentaria que investigaba la Operación Kitchen de espionaje a Luis Bárcenas, haber participado o tenido conocimiento del operativo policial que tuvo como objetivo sustraer la documentación comprometedora que pudiera atesorar en 2013 y 2014 el extesorero del PP para que no llegara a la justicia.

 

Ambos mandos están imputados por el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, acusados de un delito de malversación por el supuesto desvío de fondos reservados a esta operación policial. Los dos fueron recompensados en 2014 por Interior con una medalla policial que conlleva una gratificación económica vitalicia y, un año más tarde, fueron destinados a puestos en embajadas con altas retribuciones.

 

Era la segunda vez que Fuentes Gago comparecía en una comisión de investigación parlamentaria tras hacerlo, en 2017, en la que terminó certificando la existencia de la policía patriótica, el grupo de agentes que, en la etapa de Jorge Fernández Díaz como ministro del Interior, actuó contra rivales políticos del PP. Entonces, el inspector jefe se presentó como “un soldado” que cumplía las órdenes que le daba su superior, el comisario Eugenio Pino, señalado como el muñidor de este grupo desde su puesto como director adjunto operativo (DAO) de la Policía. Este jueves, Fuentes Gago ha descrito sus funciones a la sombra del comisario Pino de una manera similar, al asegurar que se trataba de un simple “analista” que se dedicaba al “diseño de planes estratégicos” y la elaboración de “informes de asesoramiento en materias administrativas”. En el desempeño de esas funciones, ha recalcado que nunca escuchó hablar de la Operación Kitchen, ni de seguimientos a Bárcenas o de la existencia del chófer de este, Sergio Ríos, que fue confidente de la trama a cambio de recibir con carácter mensual 2.000 euros de los fondos reservados.

 

Sí ha admitido, sin embargo, su participación en otras operaciones policiales puestas en marcha desde la Dirección Adjunta Operativa, aunque ha rehusado a dar detalles sobre ellas, con el argumento de que eran “reservadas” y desconocía la situación judicial de las mismas. Entre esas actuaciones se encuentra el viaje a Nueva York, en 2016, para convencer al exministro venezolano Rafael Isea de que declarase contra Podemos. “Yo he hablado con el ministro del Interior español [Jorge Fernández Díaz] y el ministro del Interior español habló con el presidente español [Mariano Rajoy]”, se le escuchaba al policía en una grabación que se difundió en 2019. Fuentes Gago fue también la persona que puso en contacto al ministro Fernández Díaz con el jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso. Las grabaciones de estos encuentros destaparon maniobras para investigar a políticos independentistas catalanes.

 

En 2014, cuando aún estaba destinado en la DAO, Fuentes Gago recibió la medalla al mérito policial con distintivo rojo, una condecoración destinada a reconocer a aquellos agentes que han puesto en riesgo su vida y que conlleva un incremento vitalicio del 10% del sueldo base y trienios. El inspector jefe ha asegurado que nunca ha sabido por qué se la dieron, aunque ha aventurado que fue por su participación en la organización del dispositivo de seguridad de la coronación de Felipe VI. Un año después fue destinado como agregado de Interior a la embajada de España en La Haya, con una alta retribución. Fue destituido de este puesto en septiembre de 2018 por el ministro Fernando Grande-Marlaska.

 

“Chico para todo”