JUECES CON ANTECEDENTES : MANUEL MARCHENA GÓMEZ

 

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Silencios y fake news en el Marchenagate

Marchenagate

CHOQUE EN LA COMISIÓN DE SELECCIÓN DE FUTUROS JUECES Y FISCALES POR LA PLAZA ASIGNADA A LA HIJA DE UN MAGISTRADO DEL SUPREMO

LA HIJA DE MARCHENA

SOSPECHAS DE TRATO DE FAVOR A LA HIJA DEL PRESIDENTE DE LA SALA QUE JUZGARÁ EL 1-O

EL CGPJ CREA AD HOC UNA PLAZA DE FISCAL PARA LA HIJA DE UN JUEZ DEL SUPREMO
STOP


LA INCLUSIÓN DE SOFÍA MARCHENA EN LA LISTA DE APROBADOS A JUECES Y FISCALES ES AJUSTADA A DERECHO Y LEGAL

EL CGPJ DEFIENDE LA POLÉMICA CONCESIÓN DE UNA PLAZA DE FISCAL A UNA HIJA DEL SUPREMO
 


 

Silencios y fake news en el Marchenagate

Manuel Marchena y otros implicados en el escándalo han dicho que suponía un riesgo mantener a la joven Marchena estudiando en Barcelona mientras su padre presidía el juicio contra los exmiembros del Govern

Los problemas con Sofía Marchena en la Escuela Judicial comenzaron desde su llegada, en marzo de 2017, cuando nadie tenía la más mínima idea de lo que iba a suceder en septiembre y octubre
El caso ha propiciado la indignación y la exigencia de transparencia por parte de los opositores y de asociaciones de jueces y fiscales que representan a más de 1.500 profesionales

Sofía Marchena Perea sigue soltera, según ha puesto en nuestro conocimiento su familia. El dato de su matrimonio me llegó el sábado por diversas fuentes -más de tres- de distinto signo pero no pude comprobarlo de forma oficial. Siento haberlo incluido en el texto puesto que no tiene relevancia más allá del giro literario que me permitió dar a mi exposición. Entono mi mea culpa por este dato erróneo, el único que ha podido ser desmentido, y corrijo mi conclusión: el regalo de la creación de la inexistente plaza 36 de fiscal a la hija del presidente de la Sala II del Tribunal Supremo no fue de boda. Simplemente, fue. Elisa Beni

El que más y el que menos ha recibido valiosos regalos con motivo de su boda o de sus bodas. Ninguno creo que podamos presumir de haber recibido como Sofía Marchena la creación de una plaza de fiscal con nombre propio, con cambio de partida y alteración de los Presupuestos del Estado. Y esto es lo que ha sucedido. La que me cuentan flamante novia del pasado sábado no volverá tras su luna de miel a incorporarse a la Escuela Judicial en Barcelona sino que cursará sus estudios en el centro de formación de fiscales en Madrid (CJE), ciudad en la que tiene la pareja fijada residencia. Una situación que ya les explicábamos en La hija de Marchena y en Marchenagate y que ha propiciado la indignación y la exigencia de transparencia en primer lugar por parte de los opositores, que fueron los primeros en detectar y denunciar la anomalía y la sombra del nepotismo, y de asociaciones de jueces y fiscales que representan a más de 1.500 profesionales. Sólo las asociaciones a las que pertenecen la mayor parte de los protagonistas de este anómalo episodio, sobre el que pende la sospecha clara de favoritismo y corrupción institucional, han decidido ponerse de perfil y no contestar a las demandas de información. Al menos sus cuadros de mando, dado que me constan la perplejidad y la molestia evidente de muchos de sus asociados de base.

Cuentan mis fuentes, tanto periodísticas como de las carreras judicial y fiscal, que tanto el padre de la afortunada novia, Manuel Marchena presidente de la Sala II del Tribunal Supremo, como el Consejo General del Poder Judicial y otros implicados en el escándalo, han ido transmitiendo a todo el que ha querido oírles que el problema con la joven Marchena estaba relacionado con el riesgo que suponía mantenerla estudiando en Barcelona mientras su padre presidía el juicio y redactaba la sentencia contra los exmiembros del Govern. De ahí el cambio imposible de carrera. Casi todos los que consideran que el fin justifica los medios han comprado la mercancía, tan a las claras averiada para cualquiera que quiera hacer la más mínima comprobación, y han considerado que todo el asunto está ya explicado. Todo muy jurídico y muy periodístico. Ironía. Si tan claro fuera que el inaudito episodio protagonizado por el CGPJ y la Comisión de Selección con la hija de Marchena no tiene sombra de duda, entenderán que miles de jueces y fiscales lo habrían visto a la primera. No ha sucedido así sino que han exigido la documentación necesaria para estudiar cómo se produjo tal ingeniería jurídica y además están que trinan.

Los que lo tienen tan claro podrían haber consultado las fuentes que ponen de manifiesto que los problemas de Sofía Marchena en la Escuela Judicial comenzaron desde su llegada a la misma y que su desaparición del centro de formación de jueces se produjo a principios de marzo de 2017, una fecha en la que nadie tenía ni la más mínima idea de qué acontecimientos iban a sucederse en septiembre y octubre en el Parlament. Ni la más mínima idea. En aquel momento hubo mucho oscurantismo en la Escuela y según afirman compañeros de curso apenas se les insinuó que sufría anemia y que se encontraba mal. Todos los testigos consultados afirman que nada de lo acaecido con la alumna tuvo nada que ver con la situación política de Cataluña. Nada había en el Tribunal Supremo ni nada se esperaba. De facto la querella interpuesta por Maza fue admitida a trámite por Manuel Marchena el 31 de octubre de 2017. Para esa fecha, la alumna Marchena llevaba ocho meses sin aparecer por la Escuela.

Fue después cuando la directora de la Escuela Judicial, Gema Espinosa, a la sazón esposa del magistrado Llarena, remitió un informe/propuesta al CGPJ sobre la alumna Marchena debido a la inaudita situación que, según ellos, se había producido. Este extremo deberá también ser aclarado. ¿Qué tenía de inaudita una baja prolongada por enfermedad? He documentado varios casos, uno de ellos de una alumna que sufrió un cáncer de mama durante su año de Escuela Judicial y otro de una magistrada, cuyo nombre luego resultaría conocido, que tuvo un embarazo complicado que la obligó a ausentarse durante la mayor parte del periodo de formación. ¿Qué se hizo? Se incorporó al año siguiente y completó su año para ser juez. ¿Qué había de inaudito, insólito, desacostumbrado o especial en el caso de la hija de Marchena? ¿Por qué han montado este pitote nunca visto para que pueda cambiarse y ser fiscal y quedarse en Madrid a completar su formación? Los que han comprado el supuesto riesgo de residir en Barcelona de una mujer a la que nadie conoce, no sé si saben que conseguir plaza de fiscal en Madrid al terminar el año de formación es casi imposible y que la mayoría de las plazas que quedan por cubrir son en Cataluña. ¿También veremos una alteración de los destinos?

Según parece, los muñidores administrativistas creen haber dejado atado y bien atado el tema para evitar que se produzca ningún recurso que pueda obligar a que la Justicia revise lo actuado. Para el caso de que no fuera así, ya se han encargado de poner en marcha la disuasión tanto entre los opositores, a los que los propios preparadores están diciendo que no se signifiquen para evitar represalias, y entre los perjudicados de la promoción 68. Por su parte, en el Ministerio de Justicia actual se asegura que no tienen margen de maniobra legal y que sólo les queda suscribir la lista aumentada de 36 alumnos de fiscales y poner en marcha un “farragoso procedimiento” ante el Ministerio de Hacienda para solicitar el cambio de esa partida presupuestaria. Vemos pues como una decisión de la Comisión Permanente del CGPJ va a acabar alterando los Presupuestos Generales del Estado. Según estas fuentes han sido los técnicos del Ministerio los que han dictaminado que no cabe margen de maniobra para paralizar tal decisión tras ser adoptada por la Comisión Mixta de Selección. Confirman que ésta aprobó el Acuerdo de Nochebuena del CGPJ tras una fuerte disensión entre sus miembros dado que algunos manifestaron claramente que éste era nulo de pleno derecho. A pesar de eso, y tras la refriega, se plegaron y lo aceptaron por unanimidad.

El actual Ministerio socialista no niega que la posición política, no administrativa o formal, no está aún definida y que ésta se manifestará en el Congreso cuando el Gobierno deba contestar las preguntas presentadas por Unidos Podemos, a instancias de Alberto Garzón. Este mismo grupo ha pedido que Lesmes comparezca de forma urgente para explicar las zonas conflictivas y oscuras de este asunto. En el Congreso tendrá que explicar la ministra si sabe cómo se hizo para asignar una nota a Sofía Marchena distinta a la publicada en BOE y por qué se creó una plaza adicional a las convocadas para ella y en qué soporte legal se basaron tales actuaciones. Los parlamentarios quieren saber también de qué partida salió, en qué fecha se solicitó la transformación de la plaza y si el Gobierno va a instar a la Fiscalía General a llevar ante los tribunales estos hechos.

Y es que, a pesar de que lo que se presenta como un probable acto de nepotismo para favorecer a la hija del presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo haya sido revestido de legalidad, de una forma que muchos de los actuantes consideran intocable al no haber recurrentes ante lo Contencioso-Administrativo, otros juristas han comenzado a estudiarlo desde el punto de vista penal para analizar si los funcionarios y personas intervinientes pudieron cometer algún tipo de delitos con su actuación.

No hay conspiraciones, no hay grupos de presión, no hay intereses ocultos. Sólo el deseo de asegurar que la transparencia y la legalidad y los principios de mérito y capacidad sigan rigiendo en el acceso al Poder Judicial y al Ministerio Fiscal. Nada justifica sembrar la duda sobre esta cuestión y nadie, ni siquiera la hija de Marchena, merece como regalo la pérdida de credibilidad del sistema.

 https://www.eldiario.es/zonacritica/Silencios-fake-news-Marchenagate_6_799030114.html

Marchenagate

Por Elisa Beni

Los que esperan que el verano entierre en arena, calor y olvido el Marchenagate creo que van a quedarse con las ganas; y más nos vale

La integridad y la limpieza de la forma de acceso a las carreras públicas es irrenunciable

“Me llamo X. Aprobé los exámenes de acceso en la convocatoria del año pasado (BOE, 5 de diciembre de 2016). Elegí la carrera judicial que era mi vocación, pero cuando llegó mi número ya no quedaban plazas de juez y me asignaron ser fiscal. Sofía Marchena eligió la carrera judicial y ahora resulta que puede volver atrás y elegir la carrera fiscal. Si ella hubiera elegido fiscal -como hace ahora en una segunda oportunidad inaudita- YO HOY SERÍA JUEZ. A mí, en dos años, nadie me ha notificado que esta señora deja la Escuela Judicial. Nadie me ha dicho QUE QUEDA VACANTE UNA PLAZA DE JUEZ QUE DEBERÍA SER PARA MI. Quiero hacerlo público para evitar futuras irregularidades como esta”. Este mensaje apareció en uno de mis buzones tras la publicación esta semana de las anomalías en la asignación de una plaza de fiscal, especialmente creada para ella, a la hija de Manuel Marchena, presidente de la Sala II del Tribunal Supremo ( La hija de Marchena). Cuando la Comisión de Selección, en un comunicado insólito, se nos acabarán los adjetivos para lo nunca visto, explicó tras mi columna que nadie había sido perjudicado, tampoco decía toda la verdad.

Más allá de la ley de la omertà, vamos a seguir hoy tras la pista de la inédita plaza 36 de la oposición de fiscales de este año. La plaza de la hija de Marchena. Nunca pensé que intentar buscar transparencia en el Poder Judicial pudiera parecerse a la tarea de Saviano, pero lo cierto es que me estoy encontrando con opositores advertidos sobre posibles represalias que borran todo rastro de sus quejas en sus foros y en las redes sociales, con medios de comunicación que se ponen de perfil ante una situación tan grave y de tan necesaria aclaración como los másteres fantasma y con una pléyade de mensajes que me recuerdan con cariño que tenga cuidado con Marchena que es un tipo muy poderoso. Cierto es. Es poderoso, busca más poder y, además, tiene una característica que no todos los jueces tienen y es que conoce los sutiles hilos que lo conforman y tiene arte para moverlos.

El CGPJ y la Comisión de Selección de la oposición a jueces y fiscales han hecho públicos sendos comunicados para explicarnos que todo está bien. Tan bien está, que las asociaciones judiciales, excepción hecha de aquellas a las que pertenecen algunos de los que podrían estar implicados en las irregularidades, tras leerlos, se han puesto en pie de guerra exigiendo al Consejo General del Poder Judicial la documentación que permita probar si se produjeron o no actos irregulares o no lícitos. Me gusta particularmente la petición de las asociaciones Francisco de Vitoria y Jueces y Juezas para la Democracia que termina con un litúrgico, pero también rotundo: “Es Justicia que pedimos en Madrid a 26 de julio”. Pedir justicia y transparencia y control de la corrupción es tarea que también tenemos los periodistas. Ahí lo dejo.

Sí, hay evidencias de que la hija de Manuel Marchena ha podido beneficiarse de una serie de decisiones hechas a su medida para poder cambiar de opinión y después de haber elegido cuando correspondía ser juez poder ahora ser fiscal. Dejar de estudiar en Barcelona para poder formarse en Madrid, plaza en la que reside su familia. Esos interrogantes sobre una legalidad ad hoc creada para ella, no son un fantasma ni mucho menos una conspiración independentista contra Marchena como algunos tiralevitas quieren insinuar. A menos que gran parte de la carrera judicial y fiscal y miles de opositores indignados puedan ser considerados conspiradores. No, lo que sucede es que una oposición de esta envergadura es un hito personal tan profundo que nadie está dispuesto a que se lo devalúen poniéndolo en duda ante la opinión pública. A los ciudadanos debería importarnos, tanto o más que otros escándalos educativos, porque si no reaccionamos ante la posibilidad de que las personas con poder estén manipulando los resortes para conseguir que sus hijos accedan a los puestos que desean, estaremos aceptando la peor lacra que el sistema de oposición pública quiso evitar: el nepotismo, el enchufismo y el amiguismo. Estaremos asumiendo que no nos importa si manipulan o no el acceso a puestos tan sensibles como los de fiscal o juez. Aceptaríamos que no nos importa la corrupción institucional.

Sofía Marchena eligió ser juez y ahora elige ser fiscal siendo que ambas carreras son estancas y esta marcha atrás no se le ha permitido jamás a nadie. ¿Se le va a permitir a X, la fiscal por obligación con la que arrancaba esta columna? Si la ingeniería jurídico-administrativa alegada se ha creado exclusivamente porque la afectada se llama Marchena y es hija de quien es, estamos ante un escándalo de proporciones mayúsculas que podría tener una gravedad más allá de lo administrativo. Por eso las asociaciones de jueces y fiscales quieren una documentación que respalde los puntos oscuros de todo este suceso. Los jueces han pedido oficialmente al CGPJ que se acredite cómo se solicita la transformación de una plaza de juez en una de fiscal para que la ocupe Sofía Marchena y el acuerdo ministerial en el que se concede. Esto es primordial porque, además, las plazas que se convocan tienen una dotación presupuestaria en cajas distintas. Esos jueces y fiscales deberán ser pagados el resto de su vida activa, así que esa dotación existe para un número concreto de jueces y para un número concreto de fiscales. En la Administración no se puede cambiar el dinero de bolsillo como hacemos en la vida diaria. No vale pasar dinero de una caja a otra sin respaldo legal. Eso es lo que tienen que mostrar para poder comprobar que se hizo adecuadamente o si, en caso contrario, hay responsabilidades.

Han pedido también el soporte documental y legal de cómo la Comisión de Selección le asignó a Sofía Marchena una nota inventada, pero que les venía bien según ellos mismos dicen, y que no se corresponde con la publicada por dos veces en el Boletín Oficial del Estado (cuando aprobó y en el acuerdo de la Comisión Permanente del CGPJ, el acuerdo de Nochebuena). Y es que el BOE no es el ¡Hola!. Lo que se publica en el BOE tiene peso de ley y no puede ser alterado o cambiado según acomode a unos u otros.

Por último, los jueces han exigido al Consejo que les entregue los boletines de petición de asignación de carrera, fiscal o judicial, de todos los aprobados este año para comprobar que, efectivamente, la asignación a la hija de Marchena de una plaza de fiscal inexistente en la convocatoria no ha perjudicado a nadie. Esta demanda, como hemos visto, es insuficiente puesto que puede haber perjudicados en la promoción anterior.

Los que esperan que el verano entierre en arena, calor y olvido el Marchenagate creo que van a quedarse con las ganas. Y más nos vale. La integridad y la limpieza de la forma de acceso a las carreras públicas es irrenunciable. El respeto a los principios de mérito, capacidad e igualdad ante la ley, también. El esfuerzo de tantos jóvenes no puede ser devaluado. Puede que algunos crean que es difícil explicarle a la ciudadanía lo que nos jugamos si miramos para otro lado, pero yo sospecho que, por contra, es tremendamente fácil que entienda de qué hablamos y qué nos jugamos.

https://www.eldiario.es/zonacritica/Marchenagate_6_797630237.html

CHOQUE EN LA COMISIÓN DE SELECCIÓN DE FUTUROS JUECES Y FISCALES POR LA PLAZA ASIGNADA A LA HIJA DE UN MAGISTRADO DEL SUPREMO

La decisión del CGPJ de permitir de manera inédita que la joven pudiera incorporarse tras una baja al centro de formación del ministerio público y no a la escuela de jueces, que es la que inicialmente había elegido, partió en dos al comité, que finalmente llegó a un acuerdo

La Unión Progresista de Fiscales y la asociación de jueces Francisco de Vitoria piden explicaciones

La asignación de una plaza en el Centro de Estudios Jurídicos –que prepara a los futuros fiscales– a una hija del presidente de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, derivó a mediados de mes en un choque que partió literalmente en dos la Comisión de Selección de aspirantes a la judicatura y el ministerio público.

Fuentes conocedoras de lo sucedido aseguran que cuatro de los ocho integrantes de ese comité -los dos representantes de la Fiscalía, el del Ministerio de Justicia y el director del Centro de Estudios Jurídicos– cuestionaron la legalidad del acuerdo con el que la comisión permanente del CGPJ abrió en diciembre las puertas de la carrera fiscal a Sofía Marchena. Portavoces autorizados del departamento que dirige la ministra Dolores Delgado confirmaron a infoLibre que la funcionaria que representa a Justicia en la Comisión de Selección albergaba "dudas sobre la legalidad" de esa fórmula pero declinaron aportar ningún otro dato o valorar lo ocurrido en la comisión de selección.

En virtud del acuerdo de diciembre, el órgano de gobierno de los jueces permitía que tras una baja por enfermedad y previa creación de una plaza adicional a las 35 convocadas, la joven pudiera incorporarse este año al Centro de Estudios Jurídicos y no a la Escuela Judicial. Es decir, la que prepara a los futuros jueces y que es la que la hija del magistrado había elegido cuando aprobó la oposición y en la que, de hecho, había llegado a comenzar el curso en 2017.

Por unanimidad y bajo la batuta de su presidente, que también lo es del Tribunal Supremo, el conservador Carlos Lesmes, el CGPJ acordó no solo que Sofía Marchena se incorporase al Centro de Estudios Jurídicos sumándose a la siguiente promoción de aspirantes aprobados sino que lo hiciera "conservando la puntuación obtenida".

Una vez aprueba los exámenes de oposición, cada aspirante a incorporarse a la judicatura o a la carrera fiscal se sitúa ante una encrucijada: en función de sus preferencias y siempre que su puntuación le permita bascular entre las dos opciones posibles, ha de elegir entre la Escuela Judicial y el Centro de Estudios Jurídicos. Su decisión es irreversible. En la Escuela Judicial, ubicada en Barcelona, el periodo de formación dura casi dos años. En el Centro de Estudios Jurídicos, con sede en Madrid, los nuevos fiscales están ya listos en seis meses.

"No ha habido ningún trato de favor"

Fuentes consultadas por infoLibre entre quienes defienden los pasos dados por el CGPJ ponen el énfasis en dos elementos: el primero, que no se ha causado ningún perjuicio a ningún aspirante; el segundo, que la nota obtenida por la hija del juez Marchena en la oposición a la que concurrió le daba amplio margen para elegir la opción que quisiera y que por tanto "no se ha beneficiado de ningún trato de favor". Simplemente, alegan, "la suya era una situación inédita que, como reconoce la propia Comisión de Selección, no está prevista en la Ley Orgánica del Poder Judicial".

El Poder Judicial, agregan las citadas fuentes, tomó su decisión después de que "por unanimidad" el claustro de la Escuela Judicial informase a favor de que ni se tuviera en cuenta que Sofía Marchena había empezado su formación en ese centro. Este periódico no ha logrado que ninguna de las partes involucradas le dé acceso a esa acta ni al informe que la dirección de la Escuela Judicial emitió a renglón seguido. Supuestamente, ese informe invoca una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE contraria a la discriminación por razones de enfermedad.

El comunicado de la Comisión de Selección –difundido por el CGPJ– subraya que "se ha respetado la opción manifestada por todos los aspirantes aprobados en la convocatoria del año 2017 en cuanto al centro de formación elegido".

No obstante, este periódico no ha logrado que los portavoces del CGPJ respondan a la siguiente pregunta: la de por qué si, dado que de las 100 plazas convocadas -65 de jueces y 35 de fiscales- habían quedado tres vacantes porque solo hubo 97 aprobados, no se ofreció solo a Sofía Marchena sino a los otros aspirantes la posibilidad de acceder a la carrera fiscal mediante la "transformación" de las plazas libres, por utilizar el término empleado ya el miércoles por los portavoces del Poder Judicial. Según los citados portavoces, no se creó una plaza ex profeso para la joven sino que se "transformó" una de las convocadas para la carrera judicial.

La controvertida decisión del CGPJ llegó a la Comisión de Selección el 9 de julio. El día 23 y tras fuertes discrepancias, el comité que tramita la distribución de los aspirantes entre las dos escuelas preparatorias -la de jueces y la de fiscales- articuló una vía para salvar su unanimidad: Sofía Marchena se incorporaría al Centro de Estudios Jurídicos como alumna de la plaza 36 -la convocatoria establecía solo 35 para fiscales y otras 65 para jueces– pero su nota se vería recortada hasta situarla en el último puesto del escalafón.

Dos asociaciones piden explicaciones

El acta de la Comisión de Selección sostiene, de hecho, que lo aprobado en diciembre por el CGPJ -conservarle la nota original- implicaba "un gravamen excesivo e injustificado a los aspirantes que han superado la fase de oposición de las pruebas selectivas". El debate que dividió a la Comisión de Selección no radicaba en si la joven opositora tenía derecho a retomar su periodo de formación sin que se le aplicara la penalización prevista en la ley para quienes no "superan" los cursos de la Escuela Judicial sino en que el Poder Judicial había autorizado de manera inédita que hiciera lo que en términos coloquiales se denomina cambiar de caballo con la carrera ya comenzada. Es decir, optar por la carrera fiscal cuando ya se había decantado por ser juez.

La decisión del Poder Judicial pasó inadvertida hasta que saltó a Twitter. Este jueves, dos asociaciones del sector, la Unión Progresista de Fiscales (UPF) y la asociación judicial Francisco de Vitoria pidieron explicaciones al CGPJ después de que la periodista Elisa Beni publicase un artículo sobre el asunto.

La UPF, en un comunicado emitido este jueves, pide "que se proporcione a esta asociación y a la opinión pública, información y la debida documentación en relación a la creación, para el próximo curso de formación inicial de la carrera fiscal, de una nueva plaza que se suma a las existentes, y que se adjudica a una persona procedente de la carrera judicial".

Mientras, la Asociación de Jueces Francisco de Vitoria (AJFV) ha reclamado copia del acuerdo del CGPJ por el que se modifica la nota de Sofía Marchena y "las razones por las que se decidió crear una plaza adicional de fiscales en la presente convocatoria". La asociación reclama también una copia de la solicitud de "transformación de una plaza inicialmente prevista para jueces en una plaza para fiscales, así como copia de la resolución del Ministerio de Justicia acordando dicha transformación", y copia de la solicitud del resto de aspirantes.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/07/27/choque_comision_seleccion_futuros_jueces_fiscales_por_plaza_asignada_hija_magistrado_del_supremo_85445_1012.html

 

LA HIJA DE MARCHENA

Por Elisa Beni

Yendo la última de los aprobados, con una nota que no es la suya ni la aprobada en la Permanente sino elegida a posteriori, Sofía Marchena ha sido elegida fiscal en una plaza inexistente en principio

¿Cómo se explica que el CGPJ acuerde y publique en BOE una cosa y luego no la cumpla para no perjudicar?

La transparencia y la limpieza deben regir los actos de toda administración y, como no, aún más si cabe del órgano de Gobierno de los jueces que son aquellos llamados a controlar la de los otros. Por eso, cuando la sombra de la duda se cierne sobre sus actos es necesario que estos sean explicados, aclarados y dejados fuera de toda sospecha ante la ciudadanía y ante aquellos que puedan haberse visto agraviados por ellos. Si el acto que semeja mancillado lo es, además, por la sombra del nepotismo, no cabe dilación a la hora de hacerlo.

Este es el caso de la publicación este martes en el Boletín Oficial del Estado de la adjudicación de la plaza número 36, de la convocatoria pública de 35 plazas de fiscal, a la hija del presidente de la Sala II del Tribunal Supremo, Manuel Marchena. Hace calor y en muchos rincones de España, jóvenes esperanzados estudian su oposición con gran sacrificio personal. Ayer estaban soliviantados. ¿Cómo se concede la plaza número 36 si sólo había 35 plazas? ¿Cómo es que esa plaza inesperada es para Sofía Marchena Pereda, hija del magistrado Marchena? ¿Deben comenzar a desconfiar de algo que les parecía tan sólido y neutro y justo como una dura oposición? ¿Debemos hacerlo los ciudadanos? Voy a intentar responder a algunas de estas preguntas pero es seguro que serán otros los que tendrán que hacerlo para asumir su responsabilidad.

Comenzaré por el principio para ver dónde se hallan las grandes dudas de un proceso que puede resultarles farragoso.

La hija de Marchena aprobó en 2016 la oposición común a las carreras fiscal y judicial con una nota de 68’20 y eligió irse a la Escuela Judicial para ser juez. Según los datos públicos de la convocatoria, el último aspirante que eligió ser fiscal tenía un 50’66 lo que significa que ella podía haber elegido ser fiscal. No fue así. Optó por ser juez. Esto es importante porque una vez elegida una u otra carrera, la permeabilidad entre ambas es nula. Sofía Marchena se incorporó a la Escuela Judicial y al mes de estar en ella tuvo que abandonarla por una enfermedad. Lo cierto es que no es la primera vez que esto sucede, evidentemente. La ley ya dice claramente que a quien le suceda esto, se le permitirá incorporarse a superar su fase de Escuela con otra promoción. ¿Por qué no pasa eso con la hija de Marchena? ¿Por qué no se espera a que se recupere para volver a incorporarse?

Lo que sucede es algo bien distinto. El día 21 de diciembre de 2017, al filo de la Nochebuena, se toma un acuerdo en la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) mediante el cual la aspirante a juez Marchena es suspendida como funcionaria en prácticas por su enfermedad pero, además, resuelve que la hija de Marchena "se incorpore a la relación de aspirantes que superen el proceso selectivo inmediato al dictado de esta resolución", es decir, la retrotrae al momento en el que aún no había elegido entre ser juez y fiscal. ¿Por qué se hace esto? Es inaudito. Ningún director de la Escuela Judicial recuerda que un caso de ausencia por enfermedad se resolviera de ninguna otra manera que como está indicado: volviendo a iniciar el curso con otra promoción. El acuerdo de Nochebuena dice además que conservará la nota y todos sus derechos. Podría parecer justo pero al propio CGPJ no se lo ha parecido puesto que, a pesar de haberlo acordado, hoy hemos sabido que se le asignó otra nota inferior a esa (52’31) justo por debajo del último admitido "para no perjudicar a nadie". ¿Cómo se explica que el CGPJ acuerde y publique en BOE una cosa y luego no la cumpla para no perjudicar?

¿Cómo y por qué adopta este acuerdo la Comisión Permanente -el sanedrín reducido de Lesmes-? ¿A petición de quién? Aclaremos que un órgano de este tipo no se pronuncia en el vacío sino que el problema o la cuestión ha de llegar por vía legalmente autorizada para estimular la adopción de ese acuerdo. El CGPJ ha aclarado que tal cuestión llegó a la mesa de la Permanente a través de una propuesta de la Directora de la Escuela Judicial. ¿Por qué y a título de qué la directora de la Escuela propone que se adopte una resolución sobre un problema cuya solución ya se conoce porque la fija la ley? ¿En qué términos lo hace? Nunca se había dado un caso así. Ninguna otra vez un director de la Escuela Judicial ha consultado que sucede con un alumno enfermo al CGPJ, ¿tiene algo que ver que la directora consultante sea la mujer del magistrado Llarena que pertenece a la sala que preside el padre de la joven?

La citada resolución se publicó a hurtadillas justo antes de Nochebuena e incluía la indicación de que podía ser impugnado durante dos meses ante la Sala Tercera del Tribunal Supremo. Como se ha visto ningún opositor o interesado lo vio o lo impugnó así que devino firme y eso es lo que utiliza ahora el CGPJ para revestir de legalidad lo que sigue pareciendo totalmente ajeno a la normalidad de una oposición.

Como hemos dicho, la hija de Marchena ha optado esta vez por elegir la carrera fiscal. Ha tenido la posibilidad debido a su infausta enfermedad de volver a replantearse sus opciones profesionales y elegir otras, algo que le está vedado a todos los demás componentes de su promoción y de las restantes. Nunca había pasado. Ya es cosa del destino que vaya a suceder con la hija del presidente de la Sala II del Tribunal Supremo.

Insiste mucho el CGPJ en que no se ha perjudicado a nadie, pero es que ni siquiera este extremo lo podríamos firmar a ciegas. Yendo la última de los aprobados, con una nota que no es la suya ni la aprobada en la Permanente sino elegida a posteriori, ha elegido fiscal en una plaza inexistente en principio. ¿Le ofrecieron a los anteriores opositores, del 93 al 97 que eligieron juez la plaza supletoria, la plaza de más? ¿Eligieron juez todos por voluntad propia o alguno lo hizo porque la plaza 35 ya se había consumido por el opositor 92 y ya no quedaban más?

El presidente del CGPJ debería de explicar todos estos extremos y mostrar la documentación pertinente para alejar la sospecha de que esto seas una cacicada a la que se ha revestido de una legalidad nunca vista antes para permitir que la hija del magistrado Marchena cambiara su elección de juez a fiscal sin volverse a examinar. Deberíamos poder ver los términos del escrito de la directora de la Escuela y los informes técnicos o deliberaciones que llevaron a este acuerdo. En caso contrario muchos opositores y muchos que no lo somos vamos a pensar que el triángulo mujer de Llarena-Padre Marchena y Lesmes se cerró para hacerle un favor concreto a una persona determinada. Eso en castellano del que le gusta a Reverte se llama nepotismo. Eso lanzaría una sombra de duda sobre el sistema de acceso a la judicatura y al ministerio fiscal y nos enseñaría hasta que punto de desvergüenza institucional se puede llegar.

Las explicaciones dadas hasta el momento, como les he mostrado, no son suficientes. Hay un dicho jocoso en el mundo judicial que dice que en el CGPJ el principio de legalidad resulta revolucionario. Es un chascarrillo. Es seguro que todo el proceso pasa de largo la prueba del algodón, sólo tienen que mostrárnoslo.

https://www.eldiario.es/zonacritica/hija-Marchena_6_796580368.html

SOSPECHAS DE TRATO DE FAVOR A LA HIJA DEL PRESIDENTE DE LA SALA QUE JUZGARÁ EL 1-O

La hija del presidente de la sala segunda del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, ha conseguido una plaza como fiscal en un proceso sin precedentes que apunta a trato de favor, según ha denunciado eldiario.es. Sofía Machena Pereda ha conseguido la plaza 36 de una convocatoria de 35 plazas de fiscal y lo ha hecho mediante un procedimiento sospechoso de nepotismo.

La hija de Marchena aprobó el año 2016 la oposición común a las carreras fiscal y judicial con una nota de 68,20, optó por ser juez e ingresó en la Escuela Judicial, con sede en Barcelona. En aquel momento Sofía Marchena Pereda hubiera podido hacer carrera como fiscal ya que tenía nota suficiente para hacerlo. Hay que puntualizar que una vez has escogido una opción no puedes pasarte a la otra.

Acuerdo del CGPJ

Un mes después de ingresar en la Escuela Judicial, la hija de Marchena la abandonó por enfermedad, y no ha vuelto, una vez recuperada, tal como le permite la ley. Contrariamente, en diciembre del 2017 la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) la suspendió como funcionaria en prácticas (estatus que tenía como alumna de la escuela) a causa de su enfermedad y la puso en situación de poder escoger nuevamente si quería ser juez o fiscal, a la vez que le conservó su nota (68,20) y sus derechos.

Esta es, explica el diario.es, una situación inaudita ya que, habitualmente, cuando un alumno de la Escuela Judicial abandona por enfermedad, se incorpora a la siguiente promoción.

El cambio de situación de la hija del magistrado se acordó en la Comisión Permanente del CGPJ a propuesta de la directora de la Escuela Judicial, Gema Espinosa, esposa del magistrado de la sala segunda del Supremo Pablo Llarena, sala que preside precisamente Manuel Marchena. Y el acuerdo se adoptó, sospechosamente, el 21 de diciembre, a pocos días de las vacaciones de Navidad, de modo que pudiera pasar desapercibido.

Plaza de fiscal

Gracias ha este acuerdo del CGPJ, la hija de Marchena ha conseguido una plaza de fiscal, la 36, en una convocatoria que inicialmente era de 35, tal como publicó el Boletín Oficial del Estado (BOE) el miércoles 25 de julio. La nota con que ha conseguido la plaza no, es sin embargo, la que le reconoció el CGPJ en diciembre del 2017 (68,20). Se le asignó una inferior (52,31) para, según han indicado fuentes del CGPJ a eldiario.es, "no perjudicar a nadie".

El trato de favor que habría recibido a la hija del magistrado Manuel Marchena ha sido denunciado por varios juristas y políticos en las redes sociales.

La Unión Progresista de Fiscales (UPF) ha reclamado al Consejo General del Poder Judicial toda la información y documentación referida a ala asignación de la plaza de fiscal a la hija del magistrado Manuel Marchena.

https://www.elnacional.cat/es/politica/denuncia-trato-favor-hija-magistrado-marchena_291705_102.html

EL CGPJ CREA AD HOC UNA PLAZA DE FISCAL PARA LA HIJA DE UN JUEZ DEL SUPREMO

Asociaciones de fiscales piden explicaciones al CGPJ por la adjudicación ad hoc de una plaza de fiscal a la hija del magistrado del Supremo Manuel Marchena

Dudas por la posible adjudicación irregular de una plaza de fiscal a Sofía Marchena, hija del presidente de la sala segunda del Tribunal Supremo (TS), Manuel Marchena. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó este miércoles la selección de aspirantes para cubrir 65 plazas de juez y 36 plazas de fiscal, pero en el caso de la carrera fiscal el Gobierno solo había presupuestado 35 plazas.

La plaza extra llevaba el nombre de la hija del magistrado del Alto Tribunal, que aprobó en 2016 la oposición a la carrera judicial y fiscal. Esta oposición es común para futuros jueces y fiscales y los aspirantes que superan el duro proceso selectivo deben elegir si completarán su formación en la Escuela Judicial para ser magistrados o si acudirán a la Escuela Fiscal para ser fiscales. Esta elección no tiene marcha atrás.

En el caso de Sofía Marchena, que aprobó la oposición en 2016 y accedió a la Escuela Judicial, la elección sí ha tenido vuelta atrás, según ha detallado Elisa Beni en Eldiario.es, haciéndose eco de una noticia que ha corrido como la pólvora en las últimas horas en los foros de opositores a la carrera judicial.

La entonces aspirante a juez abandonó la Escuela Judicial por enfermedad. En este caso la ley permite que los futuros jueces inicien el curso en la Escuela en otra promoción, pero en ningún caso se les permite volver a elegir entre ser jueces o fiscales.

Sin embargo esta semana su nombre ha aparecido estampado en el BOE en el listado de aspirantes que han superado la oposición este año, con una nota de 52,31; que no es la que obtuvo cuando aprobó el proceso selectivo, de 68,20. Según Beni, esta decisión fue acordada en diciembre por la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)

Las asociaciones profesionales piden explicaciones al CGPJ

Varias asociaciones profesionales han reclamado explicaciones por lo sucedido. Es el caso de la Unión Progresista de Fiscales, que en un comunicado hecho público este jueves ha pedido a la Comisión de Selección para las carreras fiscal y judicial que se den "las explicaciones pertinentes para que se pueda evitar cualquier asomo de duda en el duro y objetivo proceso de selección" para ser juez o fiscal. Además, ha exigido "transparencia" al CGPJ.

También se ha pronunciado la Asociación Profesional Independiente de Fiscales, que ha exigido al órgano de gobierno del Poder Judicial una "aclaración extensa y completa" que elimine "cualquier atisbo de duda sobre lo ocurrido", con la esperanza de que sea "un malentendido".

https://www.economiadigital.es/politica-y-sociedad/el-cgpj-crea-ad-hoc-una-plaza-de-fiscal-para-la-hija-de-un-juez-del-supremo_568994_102.html

LA INCLUSIÓN DE SOFÍA MARCHENA EN LA LISTA DE APROBADOS A JUECES Y FISCALES ES AJUSTADA A DERECHO Y LEGAL

La Comisión de Selección, el órgano tripartito compuesto por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), la Fiscalía General del Estado y el Ministerio de Justicia, ha salido al paso del revuelo que se ha montado, a propósito de la inclusión en la lista de aprobados a jueces y fiscales de este año de Sofía Marchena.

En un comunicado explica que el caso es ajustado a derecho y no hay nada raro, contrariamente a lo que se ha afirmado en las redes sociales y en algún medio de comunicación en las últimas horas a cuenta de su relación con el presidente de la Sala de lo Penal del Supremo, Manuel Marchena, de la que es hija.

Sofía Marchena aprobó las oposiciones a jueces y fiscales el pasado año con el número 25, tal como figura en el acuerdo de la citada Comisión de Selección de 10 de julio de 2017.

La joven se integró en la Escuela Judicial que el CGPJ tiene el Barcelona en octubre, pero no pudo completar el curso teórico multidisciplinar que constituye la primera fase de formación inicial de jueces debido a una grave enfermedad; tuvo que pedir la baja.

La situación de la alumna “es inédita en la historia de la Escuela Judicial” y no hay una “solución explícita” en la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ); tampoco está regulada en el Reglamento de la Escuela Judicial, reconocía el claustro de profesores en su acta del 30 de noviembre de 2017.

Derecho a repetir el curso. La comisión de selección da el visto bueno. Se la colocó la última por qué antes juez y ahora juez derecho a repetir el curso

El artículo 309.1 de la LOPJ -la clave del caso- dice expresamente: “Los que no superen el curso podrán repetirlo en el siguiente, al que se incorporarán con la nueva promoción”.

No aborda este supuesto en el que el alumno no es que haya suspendido el curso sino que no ha podido realizarlo por un problema de salud grave.

Una circunstancia sobre la que Gema Espinosa, entonces directora del citado centro de formación del poder judicial, informó a la Comisión Permanente del CGPJ, proponiendo que se incorporara a la siguiente promoción, una vez que estuviera recuperada de su enfermedad.

Y la Permanente acordó, el 21 de diciembre de 2017 -hace siete meses- que “la alumna Sofía Marchena se incorporará a la relación de aspirantes que superen el proceso selectivo de oposición a las carreras judicial y fiscal inmediato que se concluya a partir del dictado de la presente resolución, conservando la puntuación obtenida en el proceso selectivo en el que participó en su momento y todos sus derechos en la forma expuesta en el apartado (b) de la propuesta que sustenta este acuerdo”.

La comisión de selección da el visto bueno

La propia Comisión de Selección -cuya presidencia es rotatoria (ahora es ocupada por el fiscal de Sala del Supremo, José Javier Huete, después la asumirá el vocal del CGPJ Rafael Mozo)– reconoció, en sus dos reuniones del 17 y 23 de julio pasado, que “se trata de una excepcional circunstancia que no encuentra acomodo en el artículo 309.1 de la LOPJ, así como tampoco en el reglamento de la Escuela Judicial, pudiendo ser, en su caso, de aplicación por analogía, la normativa reguladora del Centro de Estudios Jurídicos”.

Dicha institución es el centro de formación de los fiscales y tiene su sede en Madrid.

Su actual directora, María de las Heras, forma parte de la Comisión de Selección, al igual que el actual director en funciones de la Escuela Judicial, Jorge Jiménez Martín, un fiscal, un magistrado y dos personas más sin derecho a voto.

La normativa citada dice que el que no puede superar el curso debe incorporarse a la promoción siguiente, con la nota que tenía.

Se la colocó la última

Sin embargo, la solución a la que ha llegado no ha sido beneficiosa para la joven Marchena porque del puesto 25 que ocupó en su promoción ha sido colocada en el 98 de la actual, en la que va a formar parte.

La última. No se le ha respetado la nota conseguida. Para no perjudicar a ningún derecho de los 97 aprobados.

“Este hecho no ha supuesto la supresión ni el incremento de ninguna plaza, ya que de las 100 plazas convocadas, se cubrieron inicialmente 97, quedando tres plazas sin cubrir, una de las cuales se ha asignado por la Comisión de Selección a doña Sofía Marchena Perea”, dice la Comisión de Selección en su comunicado.

“Se ha respetado la opción manifestada por todos los aspirantes aprobados en la convocatoria del año 2017 en cuanto al centro de formación elegido”, añade.

La Comisión de Selección disiente de la decisión de la Permanente de diciembre pasado: “Si bien permite preservar los derechos de la interesada como aspirante, impone, por otro lado, un gravamen excesivo e injustificado a los aspirantes que han superado la fase de oposición de las pruebas selectivas…, y que en el orden de sus respectivas puntuaciones han efectuado su opción por una de las dos carreras (judicial o fiscal) conforme a la distribución de plazas contenidas en las bases de la convocatoria”.

Por qué antes juez y ahora juez

La decisión tomada por la Comisión de Selección, devuelve a Sofía Marchena a la casilla de salida, al establecer que “se incorpore a la relación de aspirantes aprobados en la fase de oposición a las pruebas selectivas correspondientes al año 2017”. Lo que le ha dado la posibilidad de escoger la carrera fiscal en vez de la judicial, sin afectar al derecho de ninguno de los compañeros de esta promoción en curso.

https://confilegal.com/20180726-la-inclusion-de-sofia-marchena-en-la-lista-de-aprobados-a-jueces-y-fiscales-es-ajustada-a-derecho-y-legal/

EL CGPJ DEFIENDE LA POLÉMICA CONCESIÓN DE UNA PLAZA DE FISCAL A UNA HIJA DEL SUPREMO

Sofía Marchena logra la plaza 36 de 35 fijadas con anterioridad

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), la Fiscalía General del Estado y el Ministerio de Justicia han defendido este jueves la concesión de una plaza en la carrera fiscal a una hija del magistrado del Tribunal Supremo Manuel Marchena, tras la polémica suscitada entre opositores y asociaciones profesionales.

Las tres instituciones integran la comisión de selección de las oposiciones a jueces y fiscales, que este miércoles publicó en el Boletín Oficial del Estado la lista de personas que han superado la oposición a juez y fiscal convocada en 2017.

El Consejo General del Poder Judicial, la Fiscalía y el Ministerio de Justicia han defendido la concesión de la plaza n el listado, con una puntuación de 52,31 y con la carrera fiscal como destino, se incluyó a Sofía Marchena, hija del magistrado del Supremo. Marchena ya había superado la oposición en 2016, con 68,2 puntos, y eligió entonces la carrera judicial, por lo que entró en la Escuela Judicial para realizar el curso preceptivo.

Pero no pudo completarlo por estar de baja médica desde marzo de 2017 y la directora de la Escuela Judicial advirtió al CGPJ de que era una situación “inédita en la historia” de esa institución y que no había una “solución explícita” para ella en la Ley Orgánica del Poder Judicial ni en el reglamento del centro.

La directora de la Escuela Judicial advirtió al CGPJ de que era una situación “inédita en la historia”
Según explica la comisión de selección en un comunicado emitido este jueves, a propuesta de la directora de la Escuela, la Comisión Permanente del CGPJ acordó el pasado 21 de diciembre que Marchena quedaría incorporada a la relación de aspirantes aprobados en la siguiente convocatoria con la nota que ya había obtenido.

La comisión de selección, reunida entre el 17 y el 23 de julio, cuestionó en parte la decisión del CGPJ, al entender que si Marchena mantenía su nota se podía perjudicar a los aspirantes de las pruebas convocadas en 2017.

Acordó así incorporar su a la lista de aprobados de 2017 y que, para preservar los intereses de todos los participantes, se anotara “en el último lugar de la mencionada lista, con una puntuación inmediatamente inferior a la del ultimo de la lista y respetando la opción que ha manifestado por el ingreso en la carrera fiscal”.

Marchena ha podido así cambiar de la carrera judicial a la fiscal y “atendidas las circunstancias excepcionales anteriormente descritas”, añade la comisión de selección, se han otorgado finalmente 36 plazas para la carrera fiscal, en vez de las 35 inicialmente convocadas.

Destaca la comisión que no se ha incrementado el número de plazas, ya que se convocaron 100 en total, quedaron inicialmente cubiertas 97 y a Marchena se le ha asignado una de las tres que no se cubrieron.

Asegura además que se ha respetado la elección de carrera judicial o fiscal de todos aquellos que han aprobado las oposiciones. Poco antes de emitirse este comunicado, la Unión Progresista de Fiscales (UPF) había exigido a la comisión de selección que aclarara por qué para el próximo curso de la carrera fiscal se ha ofrecido una nueva plaza y se ha adjudicado a una persona procedente de la carrera judicial.

A su juicio, la persona afectadas debe ser la primera interesada en esas explicaciones para evitar “cualquier asomo de duda en el duro y objetivo proceso de selección” que hay que seguir para ser juez o fiscal

Por su parte, la Asociación Profesional e Independiente de Fiscales (APIF) había pedido al Consejo una aclaración “extensa y completa” que eliminara cualquier atisbo de duda, con la esperanza de que todo fuera un “malentendido”.

https://www.lavanguardia.com/politica/20180726/451115381368/marchena-fiscalia-consejo-general-poder-judicial.html

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